El intendente interino Pablo Rosso se encontró en las últimas horas con vecinos de barrio Ramón Carrillo, quienes manifiestan desde hace un tiempo que en el sector se perciben malos olores que podrían estar vinculados a aplicaciones de agroquímicos en campos aledaños.
En la reunión, Rosso definió que se abordará la temática desde lo sanitario, con un equipo de salud municipal abocado a tal fin.
“Si hay una afectación de algunos vecinos en su salud, vamos a tomar todas las medidas que correspondan para determinar el origen de la cuestión, y darles una solución”, dijo ante los frentistas del sector ubicado en inmediaciones del Hospital Pasteur.
En los próximos días, se conformará un equipo sanitario con personal municipal que seguirá los casos de las personas que manifiestan verse afectadas, para determinar mediante análisis y seguimiento profesional si las causas de esas dolencias –como irritación en los ojos, alergias- pueden estar asociadas a un factor ambiental como la presencia de agroquímicos.
Uno de los presentes en el encuentro, Otto Wester, integrante del área de Vinculación Comunitaria, señaló que “a partir de las determinaciones que esos análisis den, se tomarán las medidas que correspondan”.
Sin embargo, aclaró que en las sucesivas indagaciones que el área de Ambiente realizó en el sector, no se detectaron aplicaciones irregulares de agroquímicos ni otras anomalías.
Al respecto, indicó que se hicieron diferentes investigaciones en toda la zona aledaña, que incluyeron controles de cloacas, de agua y monitoreos de aire, sin encontrar hasta el momento la presencia de agroquímicos que denuncian los vecinos.

