Terminó el velatorio del Indio Solari: "La lluvia nos manda a casita"
La fila para ingresar al Microestadio Gatica superó las 70 cuadras hasta el límite con la Ciudad de Buenos Aires
Una multitud despidió este fin de semana a Carlos 'el Indio' Solari, quien fue hallado sin vida el viernes 5 de junio a las 9 de la mañana, cerca de la piscina de su casa en Parque Leloir. Murió de un accidente cerebrovascular (ACV), de acuerdo con lo que indicó la autopsia.
El velatorio abrió ayer a las 10, una hora antes de lo previsto, por la llegada incesante de fanáticos. Las puertas del Microestadio Gatica se cerraron pasadas las 4 de la madrugada y a las 6 el Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires informó que, luego de retirarse los últimos seguidores, la familia del cantante decidió finalizar la despedida pública.
"Todas y todos los que tuvieron la posibilidad de acercarse a despedirlo, lo hicieron. Ahora la lluvia nos manda a todos a casita, a seguir penando por dentro y a recordarlo como era: humano, infinito. Gracias a todos los que hicieron este esfuerzo", expresaron en un comunicado desde la cuenta oficial del artista.
Y añadieron: "Él nos anticipó que las despedidas son estos dolores dulces".
Histórico
Explicado por un sentimiento de comunidad y pertenencia, la despedida al Indio se inscribe entre las más multitudinarias de la historia argentina. Se trata de un hito que lograron muy pocas personalidades.
El fallecimiento de Eva Perón, el 26 de julio de 1952, con apenas 33 años, impulsó una mística religiosa y una puesta en escena extraordinaria organizada desde el Estado. Su velatorio, que se extendió por 14 días entre el Ministerio de Trabajo y el Congreso de la Nación, reunió a más de dos millones de personas en Buenos Aires, con filas de hasta dos kilómetros.
Más de dos décadas después, el funeral de Juan Domingo Perón, el 1 de julio de 1974, reflejó un clima sombrío, institucional y atravesado por una tensión política extrema: más de un millón de personas acudieron al Congreso Nacional y otro millón acompañó el cortejo hasta la Quinta de Olivos.
Más cerca en el tiempo, el velatorio oficial de Diego Armando Maradona en la Casa Rosada convocó a una multitud incalculable que colmó las calles de Buenos Aires para despedirlo pese a que se desarrolló en época de pandemia. Si bien el ingreso debió cortarse de forma abrupta por incidentes, millones de personas poblaron las inmediaciones de Plaza de Mayo y la traza de la autopista Ricchieri para despedir el cortejo fúnebre del ídolo máximo del fútbol argentino.