Con apoyo internacional de alrededor de 40 países, el líder antichavista y presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, redobló ayer el paso de su estrategia de ingresar ayuda humanitaria al país a pesar de la promesa de Nicolás Maduro de impedirlo.
La Asamblea Nacional (AN) venezolana, controlada por el antichavismo y presidida por Guaidó, informó que ya está coordinando el ingreso al país del primer lote de ayuda, consistente en "medicamentos, alimentos e insumos" básicos que serán destinados a las poblaciones más vulnerables.
El diputado Miguel Pizarro, presidente de la Comisión Especial de Seguimiento a la Ayuda Humanitaria, explicó que ese primer lote proviene de donaciones hechas por empresas con capital venezolano en el extranjero, del gobierno colombiano y de Estados Unidos y que falta canalizar otras ofertas como las de Canadá y Alemania.
El legislador indicó que, cuando llegue el momento del ingreso de estas donaciones, la comisión presentará al Parlamento la metodología de entrada, las cantidades y los destinos de esos productos con el fin de que el proceso sea transparente.
Reiteró que los centros de acopio de estas ayudas estarán en puntos fronterizos de Venezuela con Colombia y Brasil y un tercer lugar que será anunciado próximamente.
La Cruz Roja dijo ayer que no participará del ingreso de la ayuda desde Colombia, la parte más crítica del proceso, pero que está dispuesta a colaborar con su distribución dentro de Venezuela, siempre y cuando le sea solicitado y siempre y cuando se haga con un criterio de "neutralidad, imparcialidad e independencia".
Pizarro precisó que la comisión cuenta con el apoyo de numerosas organizaciones para la distribución de la ayuda, pero que no hará públicos sus nombres para “no someterlas a presión ni poner en riesgo su labor”.
"El único estorbo para el ingreso de ayuda humanitaria es Nicolás Maduro", agregó sobre el líder chavista, que está en el poder desde 2013 y que asumió el mes pasado su segundo mandato tras su reelección en unos comicios calificados de irregulares por muchos países.
Estados Unidos, 19 países de la Unión Europea (UE) y decenas de naciones más, entre ellas Argentina, ven como ilegítimo a Maduro y apoyan que Guaidó haya jurado asumir el mando del Ejecutivo, el 23 de enero, de acuerdo a una interpretación que el Parlamento hace de la Constitución, según la cual Maduro usurpa la Presidencia.
Guaidó, de 35 años, pidió ayer a las fuerzas armadas, el principal sostén de Maduro en el poder, no bloquear la ayuda, tras afirmar que 300.000 personas corren riesgo de morir sin ella.
El líder antichavista también anunció una conferencia internacional en la sede de la OEA, en Washington, el 14 de febrero, para discutir la ayuda humaniatria a Venezuela.
"Aquí en Venezuela nada va a entrar, ni un soldado invasor", respondió Maduro, que asegura que la ayuda humanitaria preludia una invasión de Estados Unidos.
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El diputado Miguel Pizarro, presidente de la Comisión Especial de Seguimiento a la Ayuda Humanitaria, explicó que ese primer lote proviene de donaciones hechas por empresas con capital venezolano en el extranjero, del gobierno colombiano y de Estados Unidos y que falta canalizar otras ofertas como las de Canadá y Alemania.
El legislador indicó que, cuando llegue el momento del ingreso de estas donaciones, la comisión presentará al Parlamento la metodología de entrada, las cantidades y los destinos de esos productos con el fin de que el proceso sea transparente.
Reiteró que los centros de acopio de estas ayudas estarán en puntos fronterizos de Venezuela con Colombia y Brasil y un tercer lugar que será anunciado próximamente.
La Cruz Roja dijo ayer que no participará del ingreso de la ayuda desde Colombia, la parte más crítica del proceso, pero que está dispuesta a colaborar con su distribución dentro de Venezuela, siempre y cuando le sea solicitado y siempre y cuando se haga con un criterio de "neutralidad, imparcialidad e independencia".
Pizarro precisó que la comisión cuenta con el apoyo de numerosas organizaciones para la distribución de la ayuda, pero que no hará públicos sus nombres para “no someterlas a presión ni poner en riesgo su labor”.
"El único estorbo para el ingreso de ayuda humanitaria es Nicolás Maduro", agregó sobre el líder chavista, que está en el poder desde 2013 y que asumió el mes pasado su segundo mandato tras su reelección en unos comicios calificados de irregulares por muchos países.
Estados Unidos, 19 países de la Unión Europea (UE) y decenas de naciones más, entre ellas Argentina, ven como ilegítimo a Maduro y apoyan que Guaidó haya jurado asumir el mando del Ejecutivo, el 23 de enero, de acuerdo a una interpretación que el Parlamento hace de la Constitución, según la cual Maduro usurpa la Presidencia.
Guaidó, de 35 años, pidió ayer a las fuerzas armadas, el principal sostén de Maduro en el poder, no bloquear la ayuda, tras afirmar que 300.000 personas corren riesgo de morir sin ella.
El líder antichavista también anunció una conferencia internacional en la sede de la OEA, en Washington, el 14 de febrero, para discutir la ayuda humaniatria a Venezuela.
"Aquí en Venezuela nada va a entrar, ni un soldado invasor", respondió Maduro, que asegura que la ayuda humanitaria preludia una invasión de Estados Unidos.

