“Pido espíritu de unidad en la diversidad para que podamos salir adelante”, dijo ayer a PUNTAL monseñor Víctor Manuel Fernández tras ser designado arzobispo de La Plata por el papa Francisco.
La información se dio a conocer en la víspera en forma simultánea en Roma y en Buenos Aires, a través de la agencia Aica.
De esta forma, el padre “Tucho” reemplazará a monseñor Héctor Aguer, conocido por sus posiciones conservadoras, quien renunció a su cargo al haber cumplido 75 años de edad.
Fernández, de 55 años, había sido nombrado inicialmente como arzobispo titular de Tiburnia.
Y hasta no hace mucho fue rector de la Universidad Católica Argentina (UCA).
-¿Cómo reaccionó cuando se enteró de su designación?
-Me puse contento porque después de muchos años de gestión académica esperaba algo más pastoral.
-Usted se formó mucho en Río Cuarto.
-Tengo mucho que agradecer a la gente de Río Cuarto que me formó y me pulió como pastor.
-Muchos recuerdan su paso por la parroquia Santa Teresita.
-Realmente mis años en Santa Teresita me enseñaron a ser sacerdote y me hicieron crecer en mi amistad con Jesucristo.
-Pero, en rigor, usted es oriundo de Gigena.
-Sí. También mando mi cariño para mi pueblo, Alcira Gigena, y para Alpa Corral.
-¿El Papa le pidió algo especial en este nuevo desafío pastoral?
-Sólo me pidió que conozca, escuche y así descubra los desafíos reales más que los que estén en mi imaginación.
-¿En qué va a hacer eje?
-Después de recorrer y escuchar a todos, podré precisar los objetivos.
-¿Cuál es su mensaje para los argentinos en esta coyuntura actual que vive el país?
-Que tengan esperanza y confianza en las posibilidades de nuestro país. Y espíritu de unidad en la diversidad para que podamos salir adelante.
Luego de su nombramiento, “Tucho” manifestó que Francisco también le pidió “espíritu de cercanía con la gente, humildad y disponibilidad, como tiene él”.
Calificó el actual momento que vive la Argentina de “duro” y agregó que “mucha gente tiene temor” por lo que puede llegar a pasar.
“Hay preocupación por llevar el pan a la mesa y vivir con dignidad”, afirmó. Y argumentó: “Los salarios han perdido poder adquisitivo”.
No obstante, expresó que “hay que tener confianza” porque “Argentina es un país que siempre sale” de las crisis.
“La grieta es muy grande. Por eso, tenemos que aportar entre todos y sacar a la Patria adelante”,
La llegada de monseñor Fernández al Arzobispado de La Plata significa un cambio radical en el rumbo pastoral de dicha jurisdicción eclesiástica tras la salida del polémico monseñor Aguer.
Marcelo Irastorza ~ Puntal Villa María
De cura párroco a teólogo de confianza del Pontífice
El designado arzobispo de La Plata, Víctor “Tucho” Fernández, nació el 18 de julio de 1962 en Alcira Gigena, localidad del departamento de Río Cuarto, provincia de Córdoba.
Y fue ordenado sacerdote en su pueblo natal el 15 de agosto de 1986.
De 1993 a 2000 fue párroco de Santa Teresita del Niño Jesús en la ciudad de Río Cuarto.
Fernández es licenciado en Teología con especialización bíblica por la Pontificia Universidad Gregoriana, de Roma, en 1988, y doctor en Teología por la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Católica Argentina Santa María de los Buenos Aires (UCA) en 1990.
El 15 de diciembre de 2009 asumió el cargo de rector “ad interim” de la UCA y el 20 de mayo de 2011 prestó juramento como rector, cargo que siguió desempeñando como arzobispo.
Tras 18 años frente al arzobispado platense, monseñor Héctor Aguer renunció el pasado 24 de mayo ante el Vaticano en el día de su cumpleaños 75, en la fiesta de la Virgen María Auxiliadora. Ahora lo reemplazará el padre “Tucho”.
El Arzobispado de La Plata comprende los partidos bonaerenses de Berisso, Ensenada, La Plata, Magdalena y Punta Indio, con una superficie total de 4.652 kilómetros cuadrados y una población de 991.000 habitantes, de los cuales se estima que el 90 por ciento son católicos.
La arquidiócesis cuenta con 76 parroquias, 160 sacerdotes (124 diocesanos y 36 religiosos), 4 diáconos permanentes, 94 seminaristas mayores, 322 religiosas y 194 centros educativos de la Iglesia.
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De esta forma, el padre “Tucho” reemplazará a monseñor Héctor Aguer, conocido por sus posiciones conservadoras, quien renunció a su cargo al haber cumplido 75 años de edad.
Fernández, de 55 años, había sido nombrado inicialmente como arzobispo titular de Tiburnia.
Y hasta no hace mucho fue rector de la Universidad Católica Argentina (UCA).
-¿Cómo reaccionó cuando se enteró de su designación?
-Me puse contento porque después de muchos años de gestión académica esperaba algo más pastoral.
-Usted se formó mucho en Río Cuarto.
-Tengo mucho que agradecer a la gente de Río Cuarto que me formó y me pulió como pastor.
-Muchos recuerdan su paso por la parroquia Santa Teresita.
-Realmente mis años en Santa Teresita me enseñaron a ser sacerdote y me hicieron crecer en mi amistad con Jesucristo.
-Pero, en rigor, usted es oriundo de Gigena.
-Sí. También mando mi cariño para mi pueblo, Alcira Gigena, y para Alpa Corral.
-¿El Papa le pidió algo especial en este nuevo desafío pastoral?
-Sólo me pidió que conozca, escuche y así descubra los desafíos reales más que los que estén en mi imaginación.
-¿En qué va a hacer eje?
-Después de recorrer y escuchar a todos, podré precisar los objetivos.
-¿Cuál es su mensaje para los argentinos en esta coyuntura actual que vive el país?
-Que tengan esperanza y confianza en las posibilidades de nuestro país. Y espíritu de unidad en la diversidad para que podamos salir adelante.
Luego de su nombramiento, “Tucho” manifestó que Francisco también le pidió “espíritu de cercanía con la gente, humildad y disponibilidad, como tiene él”.
Calificó el actual momento que vive la Argentina de “duro” y agregó que “mucha gente tiene temor” por lo que puede llegar a pasar.
“Hay preocupación por llevar el pan a la mesa y vivir con dignidad”, afirmó. Y argumentó: “Los salarios han perdido poder adquisitivo”.
No obstante, expresó que “hay que tener confianza” porque “Argentina es un país que siempre sale” de las crisis.
“La grieta es muy grande. Por eso, tenemos que aportar entre todos y sacar a la Patria adelante”,
La llegada de monseñor Fernández al Arzobispado de La Plata significa un cambio radical en el rumbo pastoral de dicha jurisdicción eclesiástica tras la salida del polémico monseñor Aguer.
Marcelo Irastorza ~ Puntal Villa María
De cura párroco a teólogo de confianza del Pontífice
El designado arzobispo de La Plata, Víctor “Tucho” Fernández, nació el 18 de julio de 1962 en Alcira Gigena, localidad del departamento de Río Cuarto, provincia de Córdoba.
Y fue ordenado sacerdote en su pueblo natal el 15 de agosto de 1986.
De 1993 a 2000 fue párroco de Santa Teresita del Niño Jesús en la ciudad de Río Cuarto.
Fernández es licenciado en Teología con especialización bíblica por la Pontificia Universidad Gregoriana, de Roma, en 1988, y doctor en Teología por la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Católica Argentina Santa María de los Buenos Aires (UCA) en 1990.
El 15 de diciembre de 2009 asumió el cargo de rector “ad interim” de la UCA y el 20 de mayo de 2011 prestó juramento como rector, cargo que siguió desempeñando como arzobispo.
Tras 18 años frente al arzobispado platense, monseñor Héctor Aguer renunció el pasado 24 de mayo ante el Vaticano en el día de su cumpleaños 75, en la fiesta de la Virgen María Auxiliadora. Ahora lo reemplazará el padre “Tucho”.
El Arzobispado de La Plata comprende los partidos bonaerenses de Berisso, Ensenada, La Plata, Magdalena y Punta Indio, con una superficie total de 4.652 kilómetros cuadrados y una población de 991.000 habitantes, de los cuales se estima que el 90 por ciento son católicos.
La arquidiócesis cuenta con 76 parroquias, 160 sacerdotes (124 diocesanos y 36 religiosos), 4 diáconos permanentes, 94 seminaristas mayores, 322 religiosas y 194 centros educativos de la Iglesia.

