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De la carnicería familiar a diseñar y vender máquinas de videojuegos

Lisandro Barchiesi es un villamariense de 36 años que un día decidió dar un vuelco en su vida y dedicarse a lo que le apasiona. La historia de un emprendedor que les vende sus productos, entre otros, a estrellas del fútbol

Arriesgar y seguir lo que dicta el corazón. Lisandro Barchiesi, de 36 años, decidió cerrar junto con su familia la carnicería que tenían en pleno centro de Villa María para emprender en la creación de máquinas de videojuegos.

Comenzó fabricando para un amigo y hoy les vende, entre otros, a Enzo Pérez, Javier Pinola, Jonatan Maidana y el villanovense Franco Jara, por citar algunas de las diferentes estrellas del fútbol. Sueña con hacerle una personalizada a Lionel Messi y para eso está haciendo las gestiones. Un optimista con todas las letras.

“Mi historia con los videojuegos nace en la Terminal de Villa María en los años 90. Cuando vi por primera vez la máquina del juego Mortal Kombat 2, quedé flipado con los gráficos que tenía para la época”, cuenta Lisandro como carta de presentación.

Y agrega: “Era todos los días pedirle monedas a mi mamá para ir a echarle unas perdidas, recuerdo que no era tan fácil sentarse a jugar en ese fichín. Yo era un niño de 10 años y normalmente a esa máquina la jugaban chicos grandes, que lo hacían muy bien y con una ficha se terminaban el juego, así que había que esperar largas colas”.

-¿Cómo nace la idea de dedicarte al armado de las máquinas?

- Hace ya casi 3 años se me ocurrió hacerme una máquina, de Mortal Kombat, por supuesto. Le comenté a un amigo y él automáticamente me dice: “No, primero me hacés una para mí”. Bueno, en ese momento no contaba con el dinero para hacerla, así que accedí avisándole que nunca había hecho una, todo esto era como hobby, nunca pensé en hacer máquinas para vender, se la hago y quedó increíble, diseñada y ploteada de los Guns N Roses. Tenía conocimiento de diseño gráfico y también de cortes de madera.

“La cosa es que, después de hacer esa primera máquina, varios amigos que la probaron empezaron a encargarme. Y así es como comencé a fabricar arcades en el fondo de la carnicería en mis tiempos libres. Todo esto fue un año antes de la pandemia. Cuando llega todo el tema del confinamiento por el coronavirus ya llevaba vendidas muchas máquinas, incluida una al jugador Lucas Melano (oriundo de Hernando), que en aquel momento jugaba en Átlético de Tucumán. De todas maneras, todo seguía como un hobby”.

-¿Cuándo te decidiste y dijiste adiós a la carnicería para dedicarte tiempo completo?

- Un día me entero de que iba ser papá, sumado a la pandemia, que estaba en su peor momento, no se podía ni salir a la calle. Le tiré la onda a mi viejo de que cerremos la carnicería y que nos dediquemos de lleno a esto, ya que con la llegada de Bruno no iba a poder hacer todo y de este modo poder manejarme con mis tiempos. Alquilamos un galpón y empezamos a producir en serie, comenzaron a entrar pedidos de todos lados. Para mí fue hermoso y más poder compartir esta pasión con mi viejo, ya que él me hace todas las conexiones de botones y palancas, siempre estuve seguro de lo que estaba haciendo, o por lo menos yo me sentía muy bien cada vez que se entregaba una máquina, todas realizadas con el mismo amor que con la primera de mi amigo, Franco Pussetto, que quizás si no me decía yo ni siquiera estaría fabricando. Seis meses más tarde me pude hacer la mía.

-¿Qué público tenés de clientes?

-Es la gente que en algún momento ha jugado a las arcades y les quiere hacer sentir esa misma emoción de satisfacción y placer a sus hijos y por supuesto tener una en casa y que no sea con un solo juego como era antes. Para muchos es un sueño, ya que gracias a la tecnología de hoy cada máquina vienen cargada con miles de juegos.

“Los juegos más pedidos siempre son Street Fighter, Mortal Kombat, Wonder Boy, 1981, Pacman, Tetris y Mario Bros. Están perfectamente configurados en nuestro sistema con miles de juegos más incluyendo juegos de consolas como ser todas las Atari, Sega, Nintendo 64, Dreamcast, Play Station 1, entre otras”.

Lisandro cuenta que están por lanzar un nuevo sistema que contiene los juegos más modernos como pinballs virtuales, Fifa, Pes y juegos de X Box o de Play 4.

-¿Cómo se confecciona una máquina?

- Todo es artesanal, desde el cortado de la madera, el diseño del ploteo que desee el cliente, el armado del sistema. Lo que hacemos es mostrar siempre el paso a paso de cada una de nuestras máquinas en historias de Instagram (@Retro-chaz), que es por donde más vendemos, donde también están todos y cada uno de nuestros modelos, el cliente puede elegir con el diseño de las ya realizadas o bien personalizada a su gusto.

-¿Cómo nace la relación con los jugadores de fútbol?

- Primero aclaro que soy cero fútbol (risas). La historia de los jugadores comenzó con Lucas Melano, luego fue el villanovense Franco Jara y se fueron sumando Sebastián Malandra, Cristian Lucchetti, Ramiro Carrera, Leo Strumia; el capitán de River, Enzo Pérez, Javier Pinola, Jonatan Maidana y Julián Velazquez, de Rosario Central, por citar algunos. Fue un enorme placer haber conocido estos cracks, ya que estas máquinas fueron enviadas por mí, he instalado en sus domicilios, recibí una enorme vibra por cada uno de ellos. Hasta me dieron sus camisetas firmadas, que van a estar exhibidas en el local showroom que estamos por abrir en Tucumán y Periodistas Argentinos, que aclaro no va a ser para ir a jugar unos fichines sino un local para exibir (risas).

-¿Cuánto creés que te impulsó la pandemia para realizar el emprendimiento?

- Claramente, la pandemia me ayudó, fue la que me dio ese empujón final para cerrar la carnicería y dedicarme 100% al emprendimiento.

Mientras sigue trabajando en su taller para mandar máquinas a todo el país, Lisandro empezó desde hace un tiempo a soñar bien grande: quiere entregarle una personalizada a Lionel Messi. Es de público conocimiento que el rosarino es amante de los videojuegos y tras sus pasos está el villamariense que dejó la rutina para hacer lo que le pedía el corazón.

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