Caminantes de la región visitarán este fin de semana el Glaciar de las Lágrimas, lugar donde se produjo en 1972 el “Milagro de los Andes”.
El grupo de aventureros, llamado “Apacheta”, compuesto por vecinos de Villa María, Villa Nueva, Hernando y Rosario, iniciarán en las próximas horas una audaz travesía hacia la alta montaña, precisamente a la zona donde cayó el avión uruguayo que viajaba con 45 personas a bordo, entre ellas, una delegación de rugbiers.
En diálogo con PUNTAL VILLA MARÍA, Mingo Medina, uno de los organizadores de la excursión, mencionó que la travesía “es apasionante”.
Quien años atrás viajó a la zona, destacó la valentía y el coraje de las personas que superaron semejante tragedia. “Cuando uno está en el lugar toma real dimensión de lo que vivieron estos chicos. Le ocurrió a gente muy joven, que tenía aproximadamente 20 años”, mencionó.
Detalles del viaje
El entrevistado mencionó que el grupo que participará de la expedición a la alta montaña se dividirá en dos. Unos irán hacia el memorial de los Andes, donde cayó el avión, mientras que otros, en cambio, visitarán la naciente del río Atuel.
Sobre ambos destinos, indicó que “no se trata de salidas sencillas” y agregó que ambas excursiones “requieren de mucha caminata”.
Acerca del Glaciar de las Lágrimas, dijo que “presenta un desnivel muy pronunciado hasta llegar a la parte donde cayó el avión”.
“Se viven cosas muy fuertes”
El villanovense Medina se refirió a la primera de las experiencias. “Es un lugar donde se viven cosas muy fuertes. Uno toma dimensión de lo que vivieron esos chicos y los obstáculos que sortearon. Cruzaron la Cordillera durante 10 días, camino a Chile. Fue un milagro que hayan sobrevivido a condiciones tan adversas”.
Según explicó, el lugar donde cayó el avión es un glaciar que se encuentra a unos 3.500 metros sobre el nivel del mar. “No hay yuyos pero sí piedras, arena y hielo. Como cayeron en invierno, la montaña estaba cubierta de nieve”, relató.
El organizador del viaje aseguró que en el lugar permanecen algunas partes del avión. “Hay cables y pedazos de puertas, ruedas y una ventanilla”, contó.
Sobre la caminata por la montaña, Medina dijo que harán senderismo entre 7 y 8 horas por día, lo que demandará un importante esfuerzo.

