“No tengo la posibilidad de solventar todos los pedidos que me hace el COE”, abre Mauro Borri, a más de 3 mil kilómetros de su Villa María natal.
Desde Tierra del Fuego, el villamariense cuenta que quiere regresar a su ciudad para estar con la familia.
En medio de su relato, Borri señala que el operativo retorno “es muy costoso” y que se encontró “con varias trabas monetarias”.
“Para volver me piden muchos requisitos. El problema que se plantea es que son gastos que caen hacia mi persona”, comenta en diálogo con PUNTAL VILLA MARÍA.
Y agrega: “Necesito un test PCR negativo para ingresar a Córdoba que sale 12.500 pesos. Una vez en Villa María, y según lo establece el protocolo, me tengo que pagar el aislamiento en un hotel”, recalca.
Borri pide “algún otro modo de encarar la situación”, sobre todo “para evitar el gasto”.
“Si todos los gastos corren por cuenta mía, pido que aunque sea me dejen hacer el aislamiento en mi casa para que me salga más barato”, dice.
Según lo expresado, el único lugar en el que le pueden practicar un hisopado es en una clínica privada. “El hospital regional de acá hace los tests, pero a mí no me lo pueden practicar porque no tengo derivación médica y tampoco estoy bajo sospecha de contagio”.
El varado en en el sur siente poca empatía por parte de las autoridades provinciales. “Me indigna el poco feeling que tienen para darme una respuesta. Yo como trabajador, no tengo la posibilidad de solventar todos los pedidos que realizan”, afirma.
Casi un año lejos de casa
Borri contó ante este medio cómo es que llegó a ‘la provincia del fin del mundo’. “Me vine a trabajar a Tierra del Fuego el año pasado y por motivos administrativos y de trabajo cambié de domicilio a este lugar, eso implicó varios problemas para ingresar a Córdoba”, mencionó.
Las distancias son tiranas cuando de extrañar se trata y la lejanía con sus seres queridos es lo que más le duele. “Allá tengo un hijo que hace 9 meses que no veo, vino a Tierra del Fuego a pasar las fiestas y esa fue la última vez que lo vi. En abril, en su cumpleaños, no pude estar con él”, manifestó con cierto dejo de tristeza.
El operativo retorno “no es para estar de vacaciones sino para volver a la que siento mi ciudad”, remarcó Borri.
Al cierre de la nota, Borri contó que le genera cierta incertidumbre su traslado aéreo a Córdoba, ya que al parecer no estarían habilitados los vuelos para septiembre.
“El pasaje lo compré hace 3 meses, cuando la aerolínea anunció que retornaban los vuelos”. mencionó acerca del tan ansiado boleto de regreso. Para finalizar, contó que vive “en una comunidad que no tiene contagios” y en la que “no hay circulación comunitaria”, a la vez que añadió que “la cuarentena acá es sin tantas restricciones”.

