Gastón Pauls pasó por Villa Nueva y habló sobre adicciones y su experiencia de vida, ante un auditorio colmado de jóvenes de distintas escuelas de la ciudad y de Villa María.
El reconocido actor encabezó una charla organizada por la Defensoría del Pueblo de Villa Nueva, junto al Municipio, en donde habló sobre su caso particular y su vinculación a las drogas, así como también las alternativas que hay para evitar llegar a un mundo del que luego es muy complicado salir.
Pauls habló con los medios y dio cuenta de la importancia del diálogo con los jóvenes, así como también del consumo desmedido, de las pocas herramientas que hay en materia de prevención y sobre el debate en cuanto a la posibilidad de despenalizar el consumo de drogas en el país.
Contra las adicciones
Pauls marcó que hace al menos dos años que viene recorriendo distintas localidades del país, dialogando con los jóvenes sobre esta problemática en particular.
“La situación con el consumo no es algo que voy a revelar yo, sino que es algo que nos está pegando mal a todos”, comenzó diciendo el reconocido actor, quien continuó: “Lo que nosotros hacemos es hablar. Tratar de contar lo que nos pasa, porque en mi caso, día a día vivo con esa enfermedad presente y tratando de no alimentarla”.
Relató que durante 20 años consumió drogas, y que aún hoy intenta superar la adicción. Por eso las charlas están orientadas a contarle a los chicos sobre su situación personal: “El que consume no encuentra un prospecto en donde le dice que te puede pegar mal, que te podes morir de cirrosis, que vas a destrozar tu vida, tu familia, tu cabeza y tu espíritu. Sólo viene con el dinero que das, y la dosis que te dan”.
“Yo hablo desde el lugar humano y espiritual. A mí me destrozó la vida en un montón de cosas y no quiero ver a chicos pasando por lo mismo”, comentó el actor durante su presentación.
Vacío espiritual
“En mi caso, intenté en un montón de lugares, métodos y especialistas, pero después de un par de noches sin dormir -que es lo que hace la cocaína, que no deja dormir, no deja comer y no deja abrazar, entre tantas otras cosas- le pedí ayuda a Dios, y algo pasó”, marcó Pauls, que insistió en que su salida se dio mediante la espiritualidad. “En realidad, para mí el adicto está tratando de llenar con sustancias y productos un vacío que tiene, un vacío espiritual y no estoy hablando de religiones, que cada uno crea en lo que quiera. Lo que yo hablo es de una cuestión espiritual. Eso fue el primer paso y después los otros pasos son parte de la caminata que uno hizo a partir de la aceptación de que solo no podía”.
“La mala vida lleva a que la gente consuma. A mí me preocupa más el que consume que el que vende. El que consume lo hace por una realidad insostenible y como sociedad, más allá de hablar de narcomenudeo, de cocinas, de puestos de venta, tenemos que hablar de las posibilidades que puede tener un pibe que está en la calle”, reflexionó el hombre que, antes del debate de la legalización de la droga en el país, dijo que “antes habría que hacer un planteo sobre dónde están los valores de la vida, como para que si la droga está ahí, que el pibe sepa que tiene un montón de opciones antes y que recién después está eso”.
Juan Drovandi. Redacción Puntal
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Pauls habló con los medios y dio cuenta de la importancia del diálogo con los jóvenes, así como también del consumo desmedido, de las pocas herramientas que hay en materia de prevención y sobre el debate en cuanto a la posibilidad de despenalizar el consumo de drogas en el país.
Contra las adicciones
Pauls marcó que hace al menos dos años que viene recorriendo distintas localidades del país, dialogando con los jóvenes sobre esta problemática en particular.
“La situación con el consumo no es algo que voy a revelar yo, sino que es algo que nos está pegando mal a todos”, comenzó diciendo el reconocido actor, quien continuó: “Lo que nosotros hacemos es hablar. Tratar de contar lo que nos pasa, porque en mi caso, día a día vivo con esa enfermedad presente y tratando de no alimentarla”.
Relató que durante 20 años consumió drogas, y que aún hoy intenta superar la adicción. Por eso las charlas están orientadas a contarle a los chicos sobre su situación personal: “El que consume no encuentra un prospecto en donde le dice que te puede pegar mal, que te podes morir de cirrosis, que vas a destrozar tu vida, tu familia, tu cabeza y tu espíritu. Sólo viene con el dinero que das, y la dosis que te dan”.
“Yo hablo desde el lugar humano y espiritual. A mí me destrozó la vida en un montón de cosas y no quiero ver a chicos pasando por lo mismo”, comentó el actor durante su presentación.
Vacío espiritual
“En mi caso, intenté en un montón de lugares, métodos y especialistas, pero después de un par de noches sin dormir -que es lo que hace la cocaína, que no deja dormir, no deja comer y no deja abrazar, entre tantas otras cosas- le pedí ayuda a Dios, y algo pasó”, marcó Pauls, que insistió en que su salida se dio mediante la espiritualidad. “En realidad, para mí el adicto está tratando de llenar con sustancias y productos un vacío que tiene, un vacío espiritual y no estoy hablando de religiones, que cada uno crea en lo que quiera. Lo que yo hablo es de una cuestión espiritual. Eso fue el primer paso y después los otros pasos son parte de la caminata que uno hizo a partir de la aceptación de que solo no podía”.
“La mala vida lleva a que la gente consuma. A mí me preocupa más el que consume que el que vende. El que consume lo hace por una realidad insostenible y como sociedad, más allá de hablar de narcomenudeo, de cocinas, de puestos de venta, tenemos que hablar de las posibilidades que puede tener un pibe que está en la calle”, reflexionó el hombre que, antes del debate de la legalización de la droga en el país, dijo que “antes habría que hacer un planteo sobre dónde están los valores de la vida, como para que si la droga está ahí, que el pibe sepa que tiene un montón de opciones antes y que recién después está eso”.
Juan Drovandi. Redacción Puntal

