“Estoy contento por haber terminado entre los 8 mejores en el Mundial de Italia, pero me quedó la sensación de que podía avanzar otro paso”, afirma Francisco Rossi.
El joven villanovense, estudiante de tercer año de Medicina, finalizó entre los ocho mejores en el Mundial de Calistenia en Italia.
A los 21 años consiguió el título sudamericano en Buenos Aires y ratificó sus pergaminos en Bardolino, provincia de Verona.
Sin dimensionar lo que significa ser uno de los 8 mejores exponentes en su especialidad “power free”, comenta que “la calistenia es un sistema de ejercicios físicos con el propio peso corporal. En este sistema, el interés está en los movimientos de las cadenas musculares que componen nuestro cuerpo”.
Acerca del Mundial comentó: “Competí el último día porque estaba dentro de los clasificados. En el día uno se efectuó una ronda clasificatoria en la que intervinieron más de 20 atletas y quedaron solo ocho para el día siguiente. También participaron las mujeres en lo que se llama competencia de reeps, que son repeticiones de ejercicios básicos de calistenia”.
Agregó que “el último día se realizan las batallas, uno versus uno, y ahí competí accediendo a octavos de final. En esa ronda enfrenté a un italiano Alex Zanotta, al cual pude vencer”.
Luego “en cuartos de final enfrenté a otro italiano, Tomás Sumagro, y esa batalla fue muy polémica. Perdí, pero tanto los italianos como los atletas de otros lugares aclamaban que merecía yo la victoria, porque había hecho los ejercicios más limpios, con mejores posturas y más difíciles. Pero le dieron el triunfo a mi rival, quizás por ser local, por lo que hubo muchas críticas para la organización, ya que los jueces terminaron dando ganador a quien ellos querían. La crítica fue muy fuerte”.
Con respecto a sus sensaciones consideró: “Yo estoy feliz por mi desempeño y por mi rendimiento. Dos semanas antes de la competencia me había esguinzado el pulgar. Poder competir ya me hizo sentir muy feliz, más allá de los resultados, ya que fui sin expectativas, pero sí me había preparado metódicamente y teóricamente”.
Aclaró que “me hubiera gustado quedar entre los 4 mejores, pero sé que no va a faltar oportunidad. Donde haya un sistema más justo para ser juzgado, y no tanto favoritismo para los locales, podré demostrar que puedo avanzar”.
Sólo pidió que “los atletas se puedan lucir desde un estilo propio. En esta competencia, reglamentariamente era muy restrictivo en cuanto a estilos, y hay atletas que se destacan por tener un estilo particular, como es mi caso”.
Remarcó que “hubo atletas en mi categoría de Argentina, Chile, Israel, Francia, Italia, España, Alemania y otros países europeos. En algunas competencias hubo clasificación directa, como en Argentina, y en otros tuvieron que mandar video y fueron al día uno a luchar por su clasificación”.
Sobre el esfuerzo para poder viajar comentó: “Nadie me apoyó oficialmente. Tuve que buscar la manera de generar. Hice talleres en calistenia de manera online, más cursos de preparador físico en la disciplina. Empecé a globalizarme más con las clases virtuales de calistenia, más el apoyo de mi familia”.
Acerca de la experiencia dijo: “Fue increíble, desde el nivel de los atletas hasta el apoyo de personas que aman la calistenia. Entre todos los atletas, de diferentes países, dándonos consejos y apoyándonos. Aprendí un montón y me traje una nueva perspectiva en cuanto a las competencias y el nivel actual que hay en el mundo. Se observan más detalles que por televisión o Instagram, y vivirlo me sirvió para poder crecer y prepararme a full para el año que viene intervenir en otra competencia mundial, en la que pueda lograr el primer puesto. Ahora ese será mi objetivo”.

