En la Cámara del Crimen, Humberto Barroso (63) recibió la pena de 6 meses de prisión de cumplimiento efectivo por ser hallado culpable del delito de lesiones leves calificadas —hace cinco meses y medio que está privado de su libertad y en unos 15 días la recuperará—.
El hecho por el que llegó al banquillo de la sala ubicada en el quinto piso de Tribunales, según pudo conocer este matutino, se encuadra dentro de los denominados de violencia de género y se registró el 5 de octubre de 2019, en una vivienda situada en el barrio San Martín de la ciudad.
El acusado, de acuerdo con la pieza acusatoria, regresó de un partido de fútbol, ebrio, y agredió a su pareja, con quien mantuvo una relación estable de alrededor de 25 años.
Una vez que se conocieron las precisiones sobre el requerimiento, se le tomaron los datos personales a Barroso. Entre otras cosas, cabe decir que el imputado trabajaba como utilero y masajista en un club de Villa Nueva y que cuenta con un antecedente de hace aproximadamente 27 años.
Posteriormente, ante el juez Félix Martínez, se hizo cargo de la acusación en su contra. Es por ello que el debate se desarrolló bajo la modalidad abreviada: hubo un pacto de condena previo entre la Fiscalía y la defensa, que impide al Tribunal imponer una sentencia mayor a la convenida.
Luego alegaron las partes. El primero en hacerlo fue el representante del Ministerio Público, Francisco Márquez, y le siguió Silvina Muñoz, la asesora letrada.
Otro detalle para añadir es que la víctima compareció en el recinto y tuvo la oportunidad de la penúltima palabra —la última la tiene el imputado—. En este sentido, señaló que esperaba lo mejor para Barroso.
Tras un cuarto intermedio, el magistrado dictó el veredicto.
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El acusado, de acuerdo con la pieza acusatoria, regresó de un partido de fútbol, ebrio, y agredió a su pareja, con quien mantuvo una relación estable de alrededor de 25 años.
Una vez que se conocieron las precisiones sobre el requerimiento, se le tomaron los datos personales a Barroso. Entre otras cosas, cabe decir que el imputado trabajaba como utilero y masajista en un club de Villa Nueva y que cuenta con un antecedente de hace aproximadamente 27 años.
Posteriormente, ante el juez Félix Martínez, se hizo cargo de la acusación en su contra. Es por ello que el debate se desarrolló bajo la modalidad abreviada: hubo un pacto de condena previo entre la Fiscalía y la defensa, que impide al Tribunal imponer una sentencia mayor a la convenida.
Luego alegaron las partes. El primero en hacerlo fue el representante del Ministerio Público, Francisco Márquez, y le siguió Silvina Muñoz, la asesora letrada.
Otro detalle para añadir es que la víctima compareció en el recinto y tuvo la oportunidad de la penúltima palabra —la última la tiene el imputado—. En este sentido, señaló que esperaba lo mejor para Barroso.
Tras un cuarto intermedio, el magistrado dictó el veredicto.

