Bajó el agua y los evacuados de La Calera regresaron ayer a sus hogares. El sol iluminó la ciudad luego de varios días y la mayoría de las calles pudieron secarse. Sin embargo, otras permanecían con mucho barro (como puede verse en una de las fotos) y el ingreso por Granaderos Argentinos continuaba anegado.
Con palas, los vecinos limpiaron veredas, cordón cuneta y patios. Algunos sacaron sus muebles afuera, otros iban y venían buscando ayuda. El centro de promoción familiar del barrio se convirtió en un centro de asistencia del Municipio que, entre otras cosas, repartió artículos de limpieza.
Este medio recorrió el sector en la tarde y dialogó con los habitantes, algunos habían sido evacuados en los centros vecinales del Trinitarios y del Almirante Brown, aunque otros prefirieron quedarse en sus casas (a pesar del agua) para cuidar sus pertenencias.
Emiliano, uno de los vecinos, sentenció con dolor: “He vivido tres o cuatro días bajo agua”. Contó que la gente sobrevivió “con lo poco que se pudo” y destacó el trabajo de las fuerza de seguridad “para ayudarnos”. En una parte del hogar entró agua, alrededor de tres centímetros.
“Sí es la primera vez que tengo tanta agua, vivo hace más de 7 años. Es un barrio humilde, muchos necesitan y no tienen. Hay mucha carencia, se sobrevive como se puede”, lamentó el joven de tan solo 27 años.
Rodrigo, otro vecino de la cuadra, contó que en su vivienda entró agua en la habitación. “No nos fuimos, nos quedamos a cuidar las cosas”, afirmó.
Del mismo modo se expresó Juan Carlos, quien tiene un taller. “Se me llenó de agua. He perdido algún mueble, alguna máquina que la tendré que dejar secar al sol. El problema es que no pudimos ir a trabajar”.
No es la primera que La Calera se anega de esta manera y Juan Carlos recordó otro momento difícil, incluso peor.
“Antes que estuviera el cordón cuneta también se inundó y perdimos un montón de muebles, había como 30 centímetros de agua. La calle estaba al nivel de las casas y ahora las han bajado. Es la peor calle (Deán Funes) porque descarga toda el agua del barrio. Dos gotas y se inunda todo”.
Dana, otra joven del sector, que sí fue evacuada, comentó que perdió colchones, camas, televisores y otros objetos.
“Es la primera vez que me pasa”, lamentó.
Claudia, que también fue evacuada, regresó a su hogar y no pudo rescatar nada: “Ahora no se pueden comprar las cosas de vuelta, no hay plata. Encima nuestros maridos están sin trabajo y no tenemos dinero. Yo también perdí todo, colchones, ropero, me brotó el agua de las cloacas. No nos quedó otra que ir al centro vecinal porque no teníamos donde dormir. En mi caso es la segunda o tercera vez que se me inunda la casa. “Esperemos que nos ayuden, que nos den una mano, no tenemos de donde sacar”.
Las tareas del Municipio
Jorge Argüello, subsecretario de Inclusión Social, contó el trabajo que realizó la Municipalidad tras el regreso de los evacuados: “Se puso como centro de trabajo el centro de promoción familiar. La idea fue sostener los recursos que se necesiten para abordar lo posterior de la inundación”.
El funcionario confirmó que al mediodía “no había más evacuados” en los edificios vecinales y todos volvieron a sus hogares. La luz eléctrica también regresó y la Comuna entregó artículos de limpieza.
“No fue crítica la pérdida en términos materiales, pero sí los elementos principales como colchones, camas, colchas. Trabajaremos para que la gente recupere esos elementos”, aseveró Argüello.
Y agregó: “Me queda la sensación de solidaridad de toda la ciudad, un trabajo mancomunado e interinstitucional y socialmente el compromiso de ayudar al otro”.
Martín Alanis. Redacción Puntal Villa María
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Este medio recorrió el sector en la tarde y dialogó con los habitantes, algunos habían sido evacuados en los centros vecinales del Trinitarios y del Almirante Brown, aunque otros prefirieron quedarse en sus casas (a pesar del agua) para cuidar sus pertenencias.
Emiliano, uno de los vecinos, sentenció con dolor: “He vivido tres o cuatro días bajo agua”. Contó que la gente sobrevivió “con lo poco que se pudo” y destacó el trabajo de las fuerza de seguridad “para ayudarnos”. En una parte del hogar entró agua, alrededor de tres centímetros.
“Sí es la primera vez que tengo tanta agua, vivo hace más de 7 años. Es un barrio humilde, muchos necesitan y no tienen. Hay mucha carencia, se sobrevive como se puede”, lamentó el joven de tan solo 27 años.
Del mismo modo se expresó Juan Carlos, quien tiene un taller. “Se me llenó de agua. He perdido algún mueble, alguna máquina que la tendré que dejar secar al sol. El problema es que no pudimos ir a trabajar”.
No es la primera que La Calera se anega de esta manera y Juan Carlos recordó otro momento difícil, incluso peor.
“Antes que estuviera el cordón cuneta también se inundó y perdimos un montón de muebles, había como 30 centímetros de agua. La calle estaba al nivel de las casas y ahora las han bajado. Es la peor calle (Deán Funes) porque descarga toda el agua del barrio. Dos gotas y se inunda todo”.
Dana, otra joven del sector, que sí fue evacuada, comentó que perdió colchones, camas, televisores y otros objetos.
“Es la primera vez que me pasa”, lamentó.
Claudia, que también fue evacuada, regresó a su hogar y no pudo rescatar nada: “Ahora no se pueden comprar las cosas de vuelta, no hay plata. Encima nuestros maridos están sin trabajo y no tenemos dinero. Yo también perdí todo, colchones, ropero, me brotó el agua de las cloacas. No nos quedó otra que ir al centro vecinal porque no teníamos donde dormir. En mi caso es la segunda o tercera vez que se me inunda la casa. “Esperemos que nos ayuden, que nos den una mano, no tenemos de donde sacar”.
Las tareas del Municipio
Jorge Argüello, subsecretario de Inclusión Social, contó el trabajo que realizó la Municipalidad tras el regreso de los evacuados: “Se puso como centro de trabajo el centro de promoción familiar. La idea fue sostener los recursos que se necesiten para abordar lo posterior de la inundación”.
El funcionario confirmó que al mediodía “no había más evacuados” en los edificios vecinales y todos volvieron a sus hogares. La luz eléctrica también regresó y la Comuna entregó artículos de limpieza.
“No fue crítica la pérdida en términos materiales, pero sí los elementos principales como colchones, camas, colchas. Trabajaremos para que la gente recupere esos elementos”, aseveró Argüello.
Y agregó: “Me queda la sensación de solidaridad de toda la ciudad, un trabajo mancomunado e interinstitucional y socialmente el compromiso de ayudar al otro”.
Martín Alanis. Redacción Puntal Villa María


