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El yoga: una práctica que se acrecienta en la ciudad

En el marco de la cumbre del G20, el primer ministro de India, Narendra Modi, encabezó un encuentro que buscaba difundir dicha filosofía de vida al que concurrieron más de 4 mil personas. Conversamos con una especialista sobre esta tendencia

Durante la cumbre del G20 realizada en Buenos Aires, el primer ministro de India, Narendra Modi,   encabezó un evento de yoga en La Rural ante 4.000 asistentes a fin de difundir los beneficios de esta práctica milenaria que cada vez suma más adeptos en la ciudad y  en el país. El evento fue coordinado  por la sede local de la organización internacional El Arte de Vivir y el Gobierno de India. La movilización tuvo gran convocatoria, la cual revela cómo se está acrecentando el interés por el yoga y la meditación en el país. 

“La práctica ayuda mucho a reducir el nivel de estrés y de ansiedad, yo he tenido alumnos con problemas de ataques de pánico, con depresión, con ansiedad y les hace muy bien,  hasta han dejado de tomar la medicación a medida que fueron avanzando en una práctica regular”, subrayó la instructora internacional de Yoga Inbound y directora general en Sarasvati Territorio Multicultural de Villa María, Natalia Cardielo.

“Por ahí dejan de practicar un tiempo y vuelven a tener los mismos síntomas de antes, entonces es importante destacar que es un estilo de vida para toda la vida, la práctica regular te va a dar un montón de beneficios”, añadió.

La profesora manifestó que el yoga en sí es una ciencia y una filosofía de vida  que abarca varios aspectos; lo que más conoce el común de la gente es la parte física, las posturas llamadas asanas. 

“Es una postura que va a tener un efecto no sólo en la parte física sino en las emociones, a nivel espiritual y del alma, armonizando todos esos aspectos para generar un equilibrio y una armonía”, explicó.

Para los curiosos del yoga, la instructora recomendó empezar por la parte física. Especificó: “Somos seres materiales, encarnados en un cuerpo material, y tenemos que dominar nuestro cuerpo primero para poder dominar nuestra mente. Entonces la práctica de las asanas –las posturas físicas del yoga-  y del pranayama –ejercicios de respiración consciente- en un nivel avanzado, nos va a ayudar a poder controlar la mente de alguna manera”.

Argumentó que cuando uno puede dominar el cuerpo ya se está superando una barrera. “Te vas a sentar a meditar y el cuerpo no te va a molestar; si yo estoy con un dolor en la muñeca, una molesta en la pierna o toda contracturada la espalda, me voy a sentar a meditar y todos esos dolores -que en realidad muchos son mentales y  emocionales– van a llevar mi mente a un millón de lugares”, añadió la instructora. 

La profesional explicó que siempre al terminar una práctica de yoga hay que concluir con la asana más importante, la savasana, que es la postura del hombre muerto, en donde hay que tenderse en el piso, completamente relajado. 

“Se hace una relajación consciente, pierde la conciencia del cuerpo pero no pierde la conciencia en sí, abandonas tu cuerpo pero sin perder la conciencia. Luego de esta postura se suele orientar a una pequeña meditación”, sostuvo.

“Uno durante la práctica de asana moviliza mucha energía y cada postura va a tener un efecto, entonces todo eso que yo fui trabajando durante la clase se reorganiza durante savasana. Todo ese flujo de energía empieza a barrer toxinas en la sangre, a limpiar y a ordenar. Ahí se va mucho estrés, tensión nerviosa, ansiedad, eso te deja en un estado más propicio para la meditación y para la vida en general”.

La instructora detalló que estamos viviendo en instancias muy estresantes, en donde estamos constantemente acelerando nuestros tiempos y eso es perjudicial para la salud; “al acelerarnos tanto internamente, empezamos a tener problemas de ansiedad, ataques de pánico, que son consecuencia del estrés”, continuó.

“Muchas veces lo que comemos no ayuda, justamente estamos aumentando la dosis de energía con los estímulos como el café, el té, el mate, cosas con mucha azúcar, refinadas, todo eso nos genera una aceleración, por eso una buena alimentación es clave también para este estilo de vida”, argumentó Cardielo. 

No somos solamente un cuerpo; aunque no podamos agarrar los pensamientos no podemos negar que los tenemos y esos pensamientos están dentro de otro cuerpo que es un cuerpo mental, es otro campo; las emociones no las podemos agarrar, no son tangibles, pero no podemos negar que todo el tiempo nos están modificando nuestra conducta y nuestra forma de relacionarnos con los demás. Si odemos controlar nuestra mente, nuestros pensamientos, podemos así controlar nuestro accionar.

Para Cardielo, el método iyengar es uno de los más eficientes para tratar distintos padecimientos como hernias de disco, distintos problemas en la columna, problemas físicos en general y enfermedades crónicas, ya que el mismo tiene un basamento científico muy profundo. 

“Trabaja con ajustes y alineaciones que hacen que en una postura vos tengas en cuenta de buscar siempre las líneas rectas, de alinear la cadena ósea con la cadena muscular”, agregó la experta. 

A su vez, aclaró que el yoga puede practicarse desde niños pequeños hasta gente de la tercera edad. “Siempre es mejor cuando se comienza desde chico, a partir de los 10 años es la edad ideal para practicar periódicamente dado que ya está desarrollado fisiológicamente para comenzar la práctica. Antes de esa edad se puede hacer pero de una forma más tranquila, orientada al juego”, sostuvo. 

Todo sobre el yoga

La ciencia del yoga nació en India, su origen es en valle del Indo -señala la especialista-,  donde han encontrado ruinas de más de 200 años antes de Cristo, en donde ya  se pueden ver algunas posturas de yoga.  En ese momento quizás no se conocía la ciencia como tal, pero fue creciendo y luego se le fue dando nombres y demás. Llega hasta Occidente gracias a algunos maestros que han salido a visitar otros lugares. 

Cardielo explicó: “El maestro Patanjali dice que dentro del yoga tenemos 8 estadios o pasos a seguir, no uno sucesivamente del otro, sino que se van entretejiendo el uno al otro: yama y niyama -códigos éticos y morales para la vida diaria, como la no violencia o no robar-; sandoya – el estado de contentamiento interior-;  pranayama -que tiene que ver con el control de la energía vital, el control de la respiración-, asana -que es la parte de las posturas psicofísicas-;  pratyahara -absorción de los sentidos, ir hacia adentro-; dharana -la concentración y  enfocarse en una sola cosa-; dhyana -tiene que ver con el estado de meditación en sí-  y samadhi -el estado de liberación y apertura plena de la conciencia”.  

La instructora agregó que ese estado de samadhi  lo puede alcanzar cualquiera, no hace falta estar 20 años practicando, a lo mejor trabajando en meses uno puede lograr eso. También señaló que ese estado trae una oleada de felicidad.

“Salís de la meditación y estás en ese estado de contentamiento interno que no tiene una razón especifica de ser, que eso tiene que ver con la conexión que se establece con uno mismo durante el proceso. Cuando uno se conecta con su propio ser la conciencia florece”, sostuvo.

El yoga como filosofía de vida cuenta con ciertos códigos éticos y morales, ciertos principios aplicados a la vida diaria, para que pueda llevarse a cabo efectivamente. También cuenta con una manera acorde de alimentarse, que implica el vegetarianismo. 

“Eso no quiere decir que si una persona no es vegetariana no pueda practicar yoga. O si vos quieres empezar a hacer yoga tenés que hacerte vegetariano, cualquier persona puede practicar yoga”, añadió Cardielo. 

Por último, la especialista destacó que es importante respetar los 8 peldaños del yoga. “Cuando están organizados nuestros sistemas y nuestro metabolismo está funcionando más  armónicamente, es más fácil lograr los estados de meditación y conectarse”, finalizó.

Aldana Pszybylski.  Redacción Puntal Villa María.

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