Fueron pasando los años y el problema del consumo se fue corriendo hacia la edad infantil, explicó quien se encuentra al frente de las diferentes sedes y centros que forman parte de Asociación Nazareth, Ernesto Lazarte.
Según el especialista en adicciones, los niños ingresan al tratamiento a los 11 o 12 años con diagnóstico de policonsumo. “Detrás de ese problema de adicciones se observa abandono, violencia, maltrato y abuso”, afirmó.
El referente de Casa Esperanza señaló que la trayectoria en ámbitos tóxicos, que antes llevaba 18 años adquirir, ahora se ha comprimido en meses. “A los niños les lleva tan sólo dos años, y no tienen estructura mental para trabajar en los factores precipitantes”, aseguró.
Cabe señalar que Nazareth no trabaja con la droga específicamente, sino con todo aquello que haya sucedido antes de que una persona haga vínculos con la sustancia.
El alcohol
Una encuesta realizada por el Observatorio del Consejo Municipal de las Adicciones de Villa María (CMA) a fines de 2016 dio cuenta que la edad promedio de inicio en el consumo de alcohol es 13,3 años.
Lazarte hizo referencia a la bebida alcohólica y a su relación con los jóvenes. “Se trata de una puerta de entrada a la que pueden acceder los niños que tienen la autoestima baja. El que pone alcohol y medicación al alcance de la mano de un menor de edad es un perverso. La base de la enfermedad tiene un 80 por ciento de conductas pseudo perversas”, afirmó.
Tolerancia al consumo, narcomenudeo y trata
“Lo peor de la droga no lo hemos visto aún, lo empezaremos a ver cuando los hijos de los pibes de 12 o 13 años comiencen a nacer con tolerancia al consumo porque han sido fecundados en una placenta intoxicada”, manifestó con crudeza Lazarte.
Según él, el mayor período de vulnerabilidad de una persona es antes de los 12 años. “En ese período ocurren los mayores eventos desafortunados en la vida de un adicto”, agregó.
La droga caló tan hondo que incluso lleva a los menores de edad a introducirse en la comercialización de la misma. A cambio, son remunerados con sustancia, y así todo se convierte en un círculo vicioso.
“Estamos enfrentando una etapa muy delicada en la infancia que es el narcomenudeo a cambio de la trata que involucra a niños. Allí hay toda una sociedad que acepta e incluso consume, coopta y colabora. El submundo en adicciones es indescifrable y nos sorprende en el día a día”, cerró Lazarte.
Maximiliano Gilla. Redacción Puntal
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El referente de Casa Esperanza señaló que la trayectoria en ámbitos tóxicos, que antes llevaba 18 años adquirir, ahora se ha comprimido en meses. “A los niños les lleva tan sólo dos años, y no tienen estructura mental para trabajar en los factores precipitantes”, aseguró.
Cabe señalar que Nazareth no trabaja con la droga específicamente, sino con todo aquello que haya sucedido antes de que una persona haga vínculos con la sustancia.
El alcohol
Una encuesta realizada por el Observatorio del Consejo Municipal de las Adicciones de Villa María (CMA) a fines de 2016 dio cuenta que la edad promedio de inicio en el consumo de alcohol es 13,3 años.
Lazarte hizo referencia a la bebida alcohólica y a su relación con los jóvenes. “Se trata de una puerta de entrada a la que pueden acceder los niños que tienen la autoestima baja. El que pone alcohol y medicación al alcance de la mano de un menor de edad es un perverso. La base de la enfermedad tiene un 80 por ciento de conductas pseudo perversas”, afirmó.
Tolerancia al consumo, narcomenudeo y trata
“Lo peor de la droga no lo hemos visto aún, lo empezaremos a ver cuando los hijos de los pibes de 12 o 13 años comiencen a nacer con tolerancia al consumo porque han sido fecundados en una placenta intoxicada”, manifestó con crudeza Lazarte.
Según él, el mayor período de vulnerabilidad de una persona es antes de los 12 años. “En ese período ocurren los mayores eventos desafortunados en la vida de un adicto”, agregó.
La droga caló tan hondo que incluso lleva a los menores de edad a introducirse en la comercialización de la misma. A cambio, son remunerados con sustancia, y así todo se convierte en un círculo vicioso.
“Estamos enfrentando una etapa muy delicada en la infancia que es el narcomenudeo a cambio de la trata que involucra a niños. Allí hay toda una sociedad que acepta e incluso consume, coopta y colabora. El submundo en adicciones es indescifrable y nos sorprende en el día a día”, cerró Lazarte.
Maximiliano Gilla. Redacción Puntal

