Acusados por los delitos de prevaricato, falso testimonio y coacción, Brochero y Perassi pasaron un mes en la cárcel de Bouwer.
Fue recién la semana pasada que ambos pudieron presentarse ante Bornancini para cumplir con la indagatoria, instancia que se les venía negando por diferentes motivos, entre los que figuró por ejemplo los apartamientos de las autoridades de Río Segundo que habían ordenado sus arrestos.
Negaron los hechos
Acompañados por su abogado Raúl López, Brochero y Perassi no esperaron ni un día más y este miércoles salieron al cruce de las denuncias presentadas en su contra.
El hecho principal que se les atribuye, según hicieron saber, gira en torno a un supuesto caso de coacción que habría tenido lugar en la cárcel.
Puntualmente, se los acusa de haber extorsionado a Ernesto Lazarte, hoy detenido por abuso sexual, para que presentara una acusación que, según la hipótesis de los investigadores, no estaba dispuesto a realizar.
Respecto a esa presunta coacción, Brochero señaló: “Yo negué los hechos y fui muy explícito. Le dije claramente al fiscal que se fije en mi teléfono porque no tenía comunicación ni con Lazarte ni con Sofía Rodríguez (otro nombre que figura en la causa)”.
“Es más, pedí que se libre un oficio al Servicio Penitenciario con pruebas sobre si lo fui a visitar. Ahí van a poder probar que no lo fui a visitar”, agregó.
Durante la charla con algunos medios de prensa, el abogado y expolicía recordó cómo fue que lo detuvieron.
“Me paran en la ruta como un delincuente y me revisan todos los papeles que llevaba. Yo ofrecí mis celulares. Le dije al jefe de Investigaciones de Río Segundo que no estaba autorizado a revisar papeles”, añadió.
Según relató, luego de ese control, el abogado fue llevado a un hospital para que le extraigan sangre. “Después pido hablar con la fiscal para conocer los motivos de mi detención y se pone a escuchar música, luego le pregunto si solía proceder primero deteniendo y luego investigando, y me dijo que no, me lo negó”, contó.
Brochero y Perassi aseguraron que no bajarán los brazos respecto a la denuncia presentada meses atrás ante la Justicia, en la que exponen un presunto entramado de corrupción dentro de la Justicia.
Al respecto, Perassi dijo que irá hasta las últimas consecuencias, sin miedo y confiando en el fiscal que tiene en su poder la causa.
“Él ahora tiene el deber de investigar, yo ya hice lo que tenía que hacer, no me quedaba opción. Si mi libertad dependiera de contar lo que viví dentro del sistema judicial de Villa María, lo volvería a hacer”, exteriorizó.
También puso sobre la mesa todas las denuncias que avanzan contra funcionarios de la Justicia provincial.
“Hay pedidos de jury por el caso de Agostina Vega, lo mismo pasa en Villa María y Río Segundo, en Río Cuarto destituyeron a tres fiscales. Por eso es que digo que hay algo que cambiar en la Justicia de Córdoba”, completó.
Brochero, socio y esposo de Perassi, reconoció que esta detención los perjudicó laboralmente. “Esto me ha afectado con mis representados, se ha oficiado a todos mis clientes para que cambien de abogado en cada causa que llevo, eso es un perjuicio enorme”, expuso, a lo que agregó: “Sí es cierto que salgo más fuerte que nunca. Si lo que querían al detenernos era que no se sepa la verdad, no lo lograrán. La única forma de que eso ocurra es conmigo muerto, eso lo decreto hoy”, comentó.