El trigo cordobés sigue presentando buenas perspectivas para los productores agrícolas, aun pese a la falta de precipitaciones que se viene registrando y que lleva a la marcada reducción en las reservas hídricas.
Así lo expresó el último informe del Departamento de Información Agroeconómica de la Bolsa de Cereales de Córdoba, en donde se marca que gran parte del trigo sembrado en Córdoba se encuentra en pleno estado de desarrollo y que, por ahora, las perspectivas son bastante buenas, más allá de la aparición en algunos lotes de enfermedades que son propias de las faltas de precipitaciones, justamente.
En cuanto a las lluvias para la zona de Villa María, los registros de la entidad provincial remarcan que los niveles se encuentran muy por debajo de los acumulados el año pasado, aunque están en niveles similares que los promedios históricos de lluvias para esta época del año. Misma situación que se repite en gran parte de las regiones de nuestra provincia.
La situación del trigo
En cuanto al cultivo del trigo, con la totalidad del cereal ya implantado en la provincia, las plantas se encuentran en pleno estado de macollaje, “con el 98 por ciento del estado general entre bueno a excelente a pesar de la baja a media incidencia de plagas, enfermedades, eventos de estrés hídricos y térmicos”.
El informe técnico explica que la evolución de los cultivos evoluciona de manera favorable en gran parte de las más de 1,6 millones de hectáreas sembradas con trigo.
“En cuanto a plagas y enfermedades, los siguientes mapas muestran la distribución de reportes de mancha amarilla, roya amarilla, roya anaranjada y pulgón verde y amarillo”, detalla el informe, que explica igualmente que la incidencia es entre baja y moderada.
En la zona de Villa María, la principal detección de enfermedades tiene que ver con la presencia de mancha amarilla, fundamentalmente en la zona centro y norte del Departamento; mientras que hay registros de royas, pero más vinculadas a la zona centro y sur de nuestra región.
La situación climática
En cuanto a la situación climática, tal como lo adelantó PUNTAL VILLA MARÍA esta semana, ya preocupa bastante la reducción de los perfiles de humedad en el suelo, y varias zonas ya presentan condiciones de sequía.
“La reserva de agua útil del suelo se encuentra entre condiciones de sequía y 50 por ciento de su capacidad. Esto no impacta de forma negativa en el estado de los cultivos, pero de continuar esta situación en las próximas semanas, podría afectar su crecimiento y desarrollo”, alerta el informe del Departamento de Información Agroeconómica.
La falta de agua en el suelo no influyó todavía en el desarrollo de las plantas, precisamente porque el trigo requiere de poca agua en su estado vegetativo. Distinta situación se da en el momento de crecimiento y desarrollo, en donde la demanda de agua es mucha, y precisamente por ello es que va creciendo la preocupación por la falta de lluvias en buena parte del territorio provincial.
Puntualmente, para la zona de Villa María, el registro histórico de precipitaciones para julio ronda los 50 milímetros, una cifra que se encuentra en valores apenas debajo de las lluvias de este año.
Justamente, los registros de lluvias se encuentran muy lejos de los alrededor de 110 milímetros que se acumularon en la región de Villa María el año pasado.
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En cuanto a las lluvias para la zona de Villa María, los registros de la entidad provincial remarcan que los niveles se encuentran muy por debajo de los acumulados el año pasado, aunque están en niveles similares que los promedios históricos de lluvias para esta época del año. Misma situación que se repite en gran parte de las regiones de nuestra provincia.
La situación del trigo
En cuanto al cultivo del trigo, con la totalidad del cereal ya implantado en la provincia, las plantas se encuentran en pleno estado de macollaje, “con el 98 por ciento del estado general entre bueno a excelente a pesar de la baja a media incidencia de plagas, enfermedades, eventos de estrés hídricos y térmicos”.
El informe técnico explica que la evolución de los cultivos evoluciona de manera favorable en gran parte de las más de 1,6 millones de hectáreas sembradas con trigo.
“En cuanto a plagas y enfermedades, los siguientes mapas muestran la distribución de reportes de mancha amarilla, roya amarilla, roya anaranjada y pulgón verde y amarillo”, detalla el informe, que explica igualmente que la incidencia es entre baja y moderada.
En la zona de Villa María, la principal detección de enfermedades tiene que ver con la presencia de mancha amarilla, fundamentalmente en la zona centro y norte del Departamento; mientras que hay registros de royas, pero más vinculadas a la zona centro y sur de nuestra región.
La situación climática
En cuanto a la situación climática, tal como lo adelantó PUNTAL VILLA MARÍA esta semana, ya preocupa bastante la reducción de los perfiles de humedad en el suelo, y varias zonas ya presentan condiciones de sequía.
“La reserva de agua útil del suelo se encuentra entre condiciones de sequía y 50 por ciento de su capacidad. Esto no impacta de forma negativa en el estado de los cultivos, pero de continuar esta situación en las próximas semanas, podría afectar su crecimiento y desarrollo”, alerta el informe del Departamento de Información Agroeconómica.
La falta de agua en el suelo no influyó todavía en el desarrollo de las plantas, precisamente porque el trigo requiere de poca agua en su estado vegetativo. Distinta situación se da en el momento de crecimiento y desarrollo, en donde la demanda de agua es mucha, y precisamente por ello es que va creciendo la preocupación por la falta de lluvias en buena parte del territorio provincial.
Puntualmente, para la zona de Villa María, el registro histórico de precipitaciones para julio ronda los 50 milímetros, una cifra que se encuentra en valores apenas debajo de las lluvias de este año.
Justamente, los registros de lluvias se encuentran muy lejos de los alrededor de 110 milímetros que se acumularon en la región de Villa María el año pasado.

