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Crisis hídrica: agua un recurso vital, no renovable

El Día Mundial del Agua se celebra cada 22 de marzo para recordar la importancia de este recurso no renovable en el planeta y en nuestras vidas. Sin embargo, al día de la fecha millones de personas alrededor del mundo viven sin acceso al agua potable y las reservas a futuro alarman.

POR JULIETA VARRONI

LIC. EN DISEÑO Y PRODUCCIÓN DE IMÁGENES

El agua es la fuente vital de la vida y representa una de las principales fuentes de energía. Nuestro cuerpo está compuesto entre un 60% y 70% de agua y al consumirla, limpiamos nuestro organismo y lo hidratamos.

Se trata de un recurso sumamente amenazado por el crecimiento demográfico, las crecientes demandas de la agricultura y la industria, los impactos del cambio climático, la demanda de electricidad, entre otros, que hace más irregulares los patrones de disponibilidad de agua a futuro.

El valor del agua

La idea de celebrar este día internacional se remonta a 1992, año en el que tuvo lugar la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de Río de Janeiro. Bajo el lema “Valoremos el agua”, este año se apremia que cada persona reflexione sobre el papel del agua en su día a día.

El agua vale mucho más que el precio que pagamos por ella: el agua tiene un valor incalculable. Lo primero que tenemos que hacer es replantear nuestros consumos, estudiar qué hay detrás de cada proceso de producción y ser más conscientes a la hora de elegir.

Es importante reflexionar, pensar y repensar cuan consientes somos a la hora de usar agua en casa para el lavado de manos, alimentos o la misma higiene personal. Cuantos litros desperdiciamos mientras cepillamos nuestros dientes, higienizamos nuestros alimentos o baldeamos la vereda. Hay un montón de acciones que podemos hacer en nuestra propia casa para contribuir y preservar este recurso indispensable para la vida.

Crisis hídrica

La crisis mundial del agua pone en riesgo a todo el planeta, afectando los ecosistemas acuáticos y terrestres y, consecuentemente, a billones de personas por la falta de agua potable y condiciones sanitarias inadecuadas.

Cuando hablamos de consumo de agua, solemos pensar inmediatamente en el agua que bebemos o usamos para cocinar o higienizarnos, pero esa es solo una pequeña parte de toda el agua que utilizamos para llevar adelante nuestra vida tal cual la conocemos.

A este tipo de consumo evidente, debemos pensar en el indirecto, es decir, el volumen de agua dulce que se necesita para la producción de los bienes y servicios que consumimos habitualmente. Esto es lo que genera una huella hídrica importante y es por eso que es necesario fomentar y aplicar un consumo responsable en los productos y servicios que consumimos.

Se calcula que el 70% de la huella hídrica a nivel mundial está relacionada con lo que se come. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), para producir alimentos se requieren enormes cantidades de agua, siendo la carne el producto que más litros precisa para su elaboración, 15.400 litros de agua para producir 1 kilo de ternera.

En la industria de indumentaria, una remera de algodón necesita 2.700 litros de agua para su producción, en tanto que la leche es la que más agua necesita en el rubro de bebidas para su producción, 1.000 litros para generar un litro de leche. 840 litros de agua son necesarios para producir una jarra de café y 720 litros, para una botella de vino. Hasta las verduras que consumimos, generan un consumo de agua con impacto mundial.

Reaccionar para accionar

La ONU estima que hacia 2025, cerca de 1800 millones de personas vivirán en zonas con riesgo hídrico. En la Argentina, según datos oficiales siete millones de personas no cuentan actualmente, con servicio de agua potable, teniendo una cobertura más baja en zonas rurales que en áreas urbanas.

En muchas partes del mundo, vivir con escasez de agua es una realidad más que cotidiana: entornos áridos castigados por las consecuencias del cambio climático, falta de infraestructuras, entre otras, son las condiciones a las que deben hacer frente muchas personas en diversas partes del planeta. Y aunque esta realidad nos parezca lejana, es responsabilidad de todos hacer uso responsable de un recurso como este, el cual utilizamos y necesitamos para nuestra supervivencia.

El acceso universal al agua potable es un derecho humano, pero su uso irracional y la falta de regulación generaron una importante disminución de reservas naturales. Nos acostumbramos a pensar que estábamos frente a un recurso infinito, pero no lo es. La crisis hídrica es apremiante, siendo algo que no solo afecta a países en desarrollo, sino a todo el mundo. Cuando hablamos de agua, es importante concientizar y reforzar acerca del consumo responsable.

De nada vale si solo unos pocos nos implicamos en el uso responsable del agua. Los esfuerzos para preservarla serán mínimos si no existe una plena conciencia de la necesidad de preservar este recurso para nuestro bienestar y el de las futuras generaciones que poblarán el planeta cuando nosotros ya no estemos.

No podemos obviar que el agua es uno de los recursos que más sufre por la acción del ser humano, pero también está en nuestras manos revertirlo.

Datos y cifras que impactan

- 1 de cada 3 personas en todo el mundo carecen de agua potable. (OMS / UNICEF 2019)

- Más de la mitad de la población mundial, carecen de saneamiento adecuado. (OMS / UNICEF 2019)

- Se necesitan aproximadamente 50 litros de agua por persona por día para asegurar que las necesidades más básicas están cubiertas, manteniendo los riesgos de salud pública en un nivel bajo. (OMS, 2017)

- A nivel mundial, por lo menos 2 mil millones de personas utilizan una fuente de agua potable contaminada. (La OMS 2019)

- 2 de cada 5 personas o 3 mil millones de personas en todo el mundo carecen de condiciones básicas para lavarse las manos en su hogar. (OMS / UNICEF 2019)