Iniciaron un ropero comunitario para colaborar con la comunidad trans ante la llegada del invierno
En el marco de la pandemia que impacta en todas las ciudades del país y en todos los sectores sociales, hay colectivos que representan las minorías en los que repercute de manera directa. Uno de ellos es la comunidad trans de la ciudad.
Ante el aislamiento social, preventivo y obligatorio debieron buscar herramientas para paliar el hambre como lo fue la movida solidaria, en la que recibieron donaciones de alimentos y productos de higiene. Ahora se enfrentan a la necesidad de poder combatir el frío. En este marco, la militante social, promotora de salud y coordinadora del Consultorio Inclusivo, Fanny Bustos, dialogó con PUNTAL VILLA MARÍA y profundizó en la situación que atraviesan compañeras y cómo surge el ropero comunitario.
Iniciativa
La promotora de salud detalló que el ropero comunitario surge como idea de quienes son partícipes de organizaciones relacionadas con el colectivo travesti-trans, también en conjunto a las organizaciones sociales y el Comité de Emergencia. “La propuesta está dirigida a las y los últimos de las filas, a los chicos y chicas trans. Nosotras, las pares, que estamos empoderadas y que tenemos accesos a diversos espacios de la sociedad, como a medios y trabajos formales, queremos visibilizar el flagelo, sufrimiento de aquellos y aquellas que no tienen igualdad de oportunidades”, declaró Bustos.
Con respecto al contexto que atraviesan todos los sectores de la sociedad, la militante manifestó: “Está padeciendo todo el mundo, pero las personas trans más aún, mucho más. Bajo esta premisa nos remitimos para generar el ropero comunitario”. Aseguró que muchas de las compañeras no poseen indumentaria básica para atravesar el invierno: “Hay muchas chicas y chicos que no tienen ropa, tampoco tienen sábanas y cobijas. No necesitamos ropa de gala, pero ropa abrigada y en buen estado. Es una ayuda que permite la contención de les compañeres en este momento”.
Por otro lado, Bustos visibilizó que luego de la movilización por los alimentos notaron que debían afrontar la inminente llegada del frío y las necesidades que muchas compañeras tienen.
Donaciones
La entrevistada precisó que muchas personas están colaborando y que la Universidad Nacional de Villa María colabora con la movilidad para cumplir con las medidas de bioseguridad para no comprometer la salud de ninguna de las personas implicadas. Describió que, de la nómina total de 47 personas de la comunidad, alrededor de 30 se encuentran en una delicada situación. Por otro lado, explicó que arman los kits con las necesidades que posee cada integrante de la lista. Para colaborar se deben comunicar mediante WhatsApp con María Carola Campagno. “La idea es que se logre el cometido de la iniciativa lo antes posible, las personas pueden donar, el límite es la llegada del invierno”, resaltó Bustos.
Metodología
Bustos afirmó que, a medida que las personas colaboran, se arman los kits que son entregados a los domicilios particulares de quienes lo necesitan con las prendas necesarias para atravesar el invierno. Mencionó además que muchas conocidas colaboran con la movilidad, la entrega y la difusión de esta propuesta.
Comité de Emergencia
Bustos comentó que terminó de estructurarse con el Covid-19; no obstante, tiempo atrás las organizaciones discutían sobre las mismas problemáticas y como encontrar una solución. “Hacía falta dejar de vernos el ombligo y así armamos una mesa de trabajo, porque la unión hace a la fuerza”, subrayó.