Gustavo Reyes insiste en que “lo único que pretendía en 2011 era jugar en Universitario. No pensé que iba a ganar dos títulos”.
Agregó: “Me gusta la apertura que tiene Pato Bernadó, porque nos consulta a todos. No me sorprende el crecimiento, la vara está tan alta como las expectativas, y podemos estar mejor y seguir creciendo. Se mejoró la iluminación y falta mejorar los campos de juego. La infraestructura es clave”.
Insistió en que “si fuera tan fácil como todos dicen para la Uni, ya tendríamos 2 canchas de césped sintético. El piso nos dará un salto de calidad. Hay que estar mejor”.
Destacó: “Eso es lo que todos quieren en el fútbol, ir mejorando lo que tenemos. Para que los chicos tengan un buen trato de pelota, tenés que darle un buen piso. A eso me lo decía el maestro Mario Requena, cuando integré el Seleccionado Sub-17 de la Liga, que fue semifinalista en Cruz del Eje”.
Señaló que “en inferiores tenemos un DT y un PF cada dos categorías. Hay un entrenador de arquero y dos profesores de lo mejor, como Lépori y Alfonso. Los 4 estímulos semanales permiten dar pelea con todas las categorías”.
Acotó: “Yo no jugué al baby. Viví 9 años en Silvio Pellico y jugaba a los 7 años con pibes de 13. Nos dirigían Demarchi y Moreno. Cuando volví a Villa María, jugué en las inferiores de River con Diego Stevenot, Lorenzo Rodríguez y Raúl Galíndez. Debuté en 1998 en Primera con Marcelo Nieva”.
Señaló: “En 2000 formé parte del primer equipo de Española en Primera con Mario Requena. En 2002, volví a River hasta 2004 y tuve a Requena y Amadeo Perossi, que me quiso llevar a La Palestina, donde fui en 2005 con Joselito Bernadó. Me quedé hasta 2010 y ascendimos en 2008 con Diego Valle. Era mi casa Ricardo Gutiérrez”.
Recuerda: “En 2010 pasé a Universitario, porque Pato Bernadó siempre me tuvo en cuenta y había decidido que formara parte del cuerpo técnico de inferiores. Ganar dos títulos fue muy lindo, pero se trata de un gran proyecto”.

