La innovación fue dada a conocer durante la Alzheimer’s Association International Conference (AAIC), el mayor congreso mundial sobre demencia, realizado en Londres, donde especialistas expusieron una plataforma que busca superar la barrera hematoencefálica, el sistema natural de protección del cerebro que impide el ingreso de la mayoría de los fármacos.
El desarrollo fue presentado por Ryan Watts, cofundador y director ejecutivo de la empresa biotecnológica Denali Therapeutics, quien explicó que más del 95% de los medicamentos diseñados para tratar enfermedades neurológicas no logran alcanzar concentraciones suficientes dentro del cerebro.
El neurólogo Alejandro Andersson, director médico del Instituto de Neurología Buenos Aires (INBA), quien participó del encuentro, explicó que "ya no alcanza con descubrir una buena molécula, hay que lograr que llegue al lugar correcto del cerebro, en la cantidad adecuada y de forma segura".
Una estrategia para atravesar la barrera del cerebro
La nueva tecnología utiliza el receptor de transferrina, una proteína presente en las células que forman la barrera hematoencefálica y que funciona como una especie de "puerta de entrada" hacia el sistema nervioso.
A través de ese mecanismo, los investigadores buscan transportar anticuerpos, enzimas y terapias genéticas directamente al cerebro, aumentando las posibilidades de que los tratamientos sean efectivos.
La plataforma ya fue utilizada con resultados alentadores en el tratamiento del síndrome de Hunter, una enfermedad poco frecuente, y ahora está siendo evaluada para combatir el Alzheimer mediante dos estrategias: atacar la acumulación de beta-amiloide, relacionada con el inicio de la enfermedad, y reducir la producción de proteína tau, vinculada al deterioro cognitivo.
Un avance prometedor, pero aún en estudio
Los especialistas remarcaron que, si bien el desarrollo representa un paso importante, todavía resta demostrar en ensayos clínicos que estas terapias puedan frenar de manera significativa la progresión del Alzheimer.
"Es un avance muy prometedor, aunque todavía falta demostrar que estos tratamientos logren frenar de manera significativa el deterioro cognitivo y funcional", señaló Andersson.
Actualmente, los medicamentos aprobados para tratar el Alzheimer temprano logran retrasar parcialmente el avance de la enfermedad, pero no la curan. En ese contexto, la nueva plataforma representa una herramienta que podría potenciar la eficacia de futuras terapias y abrir una nueva etapa en la lucha contra una de las principales causas de demencia en el mundo.