Estados Unidos y varios países europeos intensificaron en las últimas horas los testeos masivos y en algunos casos decidieron una vuelta a los confinamientos parciales para tratar de contener un alarmante aumento de los casos de coronavirus, que amenaza con borrar dos meses de progresos contra la pandemia y agravar el ya tremendo impacto en la economía global.
Alemania, Francia, Italia, Portugal y España debieron doblegar sus esfuerzos en las últimas horas para contener rebrotes que amenazan con repetir la pesadilla vivida hace apenas dos meses y encarar una amplia práctica de testeos para intentar identificar a la mayor cantidad de contagiados posibles y ponerlos en aislamiento.
Uno de los casos fue el de Alemania, cuyas autoridades debieron poner a dos condados otra vez en cuarentena y anunciaron la apertura de cinco nuevos centros donde la ciudadanía podrá hacerse una prueba gratis de detección de la enfermedad.
Sven-Georg Adenauer, jefe de Gobierno del condado de Gütersloh, en el centro-oeste de Alemania, dijo que la intención es realizar unos 10.000 testeos por día y advirtió a la gente que podría tener que hacer largas colas.
En el mismo sentido, el gobierno francés anunció ayer que realizará test sistemáticos y voluntarios a los habitantes de zonas consideradas de riesgo para identificar posibles focos latentes de coronavirus.
El ministro de Salud, Olivier Véran, precisó en una entrevista con el diario Le Monde que empezarán testeando en la región parisina y, en función de la respuesta de la ciudadanía, se extendería a otras zonas del país.
España también encaraba ayer una nueva etapa con la aprobación parlamentaria de las normas que regulan la convivencia con el coronavirus que ya rigen desde que el domingo último se levantó el estado de alarma y que incluyen el desarrollo de un plan de contingencia ante los pequeños rebrotes que se están multiplicando.
Actualmente en España hay una docena de brotes activos repartidos por toda la geografía, la mayoría en geriátricos, zonas agrícolas, en una empresa cárnica, en un centro de recepción de inmigrantes y refugiados y algunos vinculados a casos "importados" de Latinoamérica.
El gobierno italiano también seguía ayer con suma atención la evolución de rebrotes en el sur (en la región Campania) y en la norteña Lombardía, donde se verificó casi una duplicación de nuevos casos en las últimas 24 horas.
A más de un mes del inicio de las flexibilizaciones, en Italia hay actualmente 18.303 casos activos de coronavirus, según informaron ayer las autoridades, de los que el 65% se concentra en Lombardía, donde también se registró el 48% de las víctimas totales desde iniciada la pandemia.
El gobierno de Portugal se sumó a la alarma generalizada en Europa y anunció ayer que varias áreas de Lisboa serán confinadas de nuevo desde la semana que viene para frenar un rebrote.
La población de un total de 19 distritos del Gran Lisboa tendrá que volver a encerrarse en sus casas y sólo podrá salir de sus hogares para compras esenciales.

