Luego de un enero desafiante, la campaña de soja en el sur provincial logró encaminarse de la mano de las frecuentes lluvias y condiciones ambientales más favorables que terminaron imponiéndose justo a tiempo. Hacia el cierre del primer mes del año los pronósticos eran sombríos y las proyecciones productivas tenían una tendencia declinante. Pero finalmente, aun con menos hectáreas sembradas en todo el país, la cosecha terminó casi en el mismo nivel que la del ciclo previo. En los departamentos del sur provincial el panorama fue similar: recorte de área de siembra pero con buen nivel de producción.
Según el informe de cierre de campaña de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, durante la campaña 2025/26 se sembraron 16,8 millones de hectáreas de soja, lo que representa una merma del 8,7% respecto a la campaña previa y un 1,3% menor en comparación con el promedio de las últimas 5 campañas (17,02 millones de hectáreas).
En los departamentos del sur provincial fueron poco más de 1,5 millón de hectáreas -una caída interanual del 6,8%- con un rinde promedio de 34 quintales; algo opor encima de los 31,3 quintales registrados en promedio a nivel nacional. En ese sentido, el récord de rendimiento estuvo esta vez en el norte pampeano y el noroeste bonaerense, con un promedio de 38 quintales. En el otro extremo, con 17 quintales, se ubicó el sudeste bonaerense.
Ese trabajo de la entidad bursátil recordó que “la humedad superficial durante la ventana de siembra fue óptima tanto para la soja de primera como para la de segunda en la mayor parte del área agrícola, con excesos hídricos sobre el Centro de Buenos Aires donde la falta de piso complicó las labores. Tras un inicio de verano bajo estrés hídrico que comprometió el comienzo del período crítico de la soja de primera y el crecimiento inicial de la soja de segunda, las precipitaciones de febrero, aunque espacialmente heterogéneas, permitieron recuperar la humedad del perfil del suelo y garantizar una adecuada condición hídrica durante la etapa final de definición del rendimiento”, enfatizó el informe.
La producción total nacional se ubicó en 50,1 millones de toneladas, 200.000 toneladas inferior a la previa campaña. Vale destacar aquí que para la Secretaría de Agricultura de la Nación la campaña cerró con 49 millones de toneladas.
Lo cierto es que la Bolsa porteña espera una contribución de la cadena sojera a la economía argentina de US$ 19.106 millones de producto bruto sojero. Esto representa un aumento del 19% en comparación con el valor del ciclo pasado. Adicionalmente, generaría exportaciones por US$ 21.192 millones (crecimiento del 2%) y US$ 7.534 millones por recaudación fiscal devengada por la campaña (alza del 28%) como resultado del aumento de los precios de soja y subproductos.

