El fiscal Diego Velasco pidió ayer al Tribunal Oral Federal 1 que ponga fecha de inicio al juicio oral y público sobre la vicepresidenta Cristina Kirchner, por la supuesta defraudación contra la administración pública a raíz de la venta de dólar a futuro durante el kirchnerismo.
En esa misma investigación está imputado también el actual gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof.
Se trata de una de las primeras causas en las que fue procesada la exsenadora y actual vicepresidenta por parte del entonces juez federal Claudio Bonadio, hoy fallecido.
La investigación se inició a partir de una denuncia hecha por diputados del Pro, en octubre de 2015, por la venta de un dólar a modalidad futura a un valor de $ 10,6 y $ 10,8, cuando en el mercado libre tenía un valor superior, que se ubicaba entre los 14 o 15 pesos.
Según la denuncia, el Estado resultó perjudicado al comprometerse a vender dólares a un precio que presumiblemente sería mucho menor que el vigente en el momento de formalizarse la venta, como efectivamente ocurrió luego de que la gestión de Mauricio Macri dejara sin efecto el “corralito” cambiario que durante la última etapa del gobierno de Cristina Kirchner mantenía la cotización oficial de la divisa a un precio mucho más bajo que el de las cotizaciones alternativas, como el dólar blue o el llamado “contado con liqui”.
Días atrás, un peritaje concluyó que la operatoria de venta de dólar a futuro no perjudicó las arcas del Estado nacional, que el Banco Central cumplió con todos los pasos administrativos requeridos para que pudiera realizarse y que tampoco se apartó del cumplimiento de la Carta Orgánica de la entidad.
Más allá del perjuicio que pudo haber provocado la operatoria a las reservas del BCRA, muchos observadores argumentaron que la venta de dólares a futuro -instrumentada para favorecer las posibilidades del entonces candidato oficialista Daniel Scioli- constituía una decisión política no judiciable, una intervención en el mercado cambiario equivalente en su instrumentación a las adoptadas por otras administraciones, incluida la de Mauricio Macri.
Junto con Cristina Kirchner, también irán a juicio su entonces ministro de Economía, Kicillof, y el entonces titular del Banco Central Alejandro Vanoli, entre otros exfuncionarios.

