“En las escuelas públicas tienen que estar los mejores docentes, yo por eso, y me hago cargo de lo que digo, no estoy de acuerdo con la lista del orden de mérito, porque no todos estamos preparados para una escuela pública. Hay que prepararse para la escuela pública”, ratificó la inspectora regional del nivel medio, Silvia Ballarino.
Consideró más propicio la elección a partir de los proyectos que presenten. Y en ese contexto recordó la experiencia positiva que pueden mostrar con los coordinadores de curso o con los docentes en las denominadas escuelas Faro (ver recuadro).
“No estoy diciendo que el docente sea malo, estoy diciendo que es mejor para una escuela en particular”, aclaró.
También marcó su posición en relación con los cargos directivos. “Considero que los concursos para acceder a los cargos directivos deberían ser concursar el equipo directivo, porque si hay divorcio entre el director y el vice la escuela no tiene oportunidad. Hoy ni el docente ni el director pueden trabajar en forma individual, no es más cada docente con su librito, no se puede, porque es tan compleja el aula, y es tanto lo que hay que hacer, que entre todos tenemos que trabajar, aunar criterios, consensuar, acordar. Entonces es muy complejo cuando no hay unidad de criterio en el equipo directivo”, describió.
Por otra parte, y ante la consulta sobre cómo hace la escuela para responder las demandas crecientes que se depositan en ella, Ballarino rescató como fundamental la figura del director de cada colegio, que es quien tiene que priorizar “qué es lo importante en la escuela”.
Aclaró: “Cada escuela es un mundo distinto, pero si no pasa por la escuela no pasa por ningún lado, lo que sí tiene que hacer la escuela es incorporar e involucrar la comunidad en la escuela”. Destacó que el director tiene que priorizar aquellos temas “que sabe que angustian más a sus estudiantes”.
Sobre el ausentismo de docentes admitió que sí hay, “y de alumnos también”.
“Se trabaja con el tema inasistencia, porque hoy está cambiando todo, el rol del preceptor está cambiando, todo tiene que estar en función de los pedagógico. Para que el chico entienda que no es lo mismo que venga o que no venga al aula, que su presencia es importante, y todo lo que se ha perdido por no ir”, señaló.
Y contó un ejemplo de lo que pasa cuando se combinan en un mismo ámbito un docente faltador con un alumno que también falta mucho. “Hay escuelas que hicieron el trabajo de cruzar datos de un curso, el docente que más falta, por lo que fuere no lo vamos a poner en tela de juicio, y un alumno que también falta mucho. Los cruzaron y por tres meses no se vieron”, describió. Sentenció: “Así no hay posibilidad de que el proceso de enseñanza aprendizaje se produzca. Si no hay encuentro no hay posibilidad”.
Admitió que el ausentismo “es un tema a trabajar”, a la par que reconoció su complejidad. “Yo creo que es más complejo, para abordarla, la inasistencia del docente que la del estudiante, porque tenemos muchas carpetas médicas, sé que desde el Ministerio han tratado de ver de qué manera se puede mejorar y no es una tarea sencilla, no es fácil”, apuntó. Por otra parte recordó que el sistema público no permite poner suplente si la inasistencia es de menos de 8 días y que generar esa suplencia es un proceso que también lleva su tiempo porque hay normativa que respetar.
Sobre las Escuelas Faro
El programa Escuelas Faro depende del Ministerio de Educación y tiene el objetivo de fortalecer el proceso de enseñanza-aprendizaje, fundamentalmente en instituciones educativas ubicadas en contextos de vulnerabilidad.
Así se lo define desde la Provincia. Se trata de una iniciativa que se desarrolla en todo el país en el marco de un acuerdo realizado por el Consejo Federal de Educación, y que en el territorio cordobés se lleva a cabo en 60 escuelas primarias y en 72 secundarias de gestión estatal.
Tiene como meta principal “mejorar los aprendizajes en Lengua y Matemática y las trayectorias de los estudiantes a través de estrategias que fortalezcan la gestión escolar y las prácticas de enseñanza y las condiciones institucionales en las que se desarrolla el aprendizaje”.
Mariana Corradini. Redacción Puntal Villa María
Comentá esta nota
“No estoy diciendo que el docente sea malo, estoy diciendo que es mejor para una escuela en particular”, aclaró.
También marcó su posición en relación con los cargos directivos. “Considero que los concursos para acceder a los cargos directivos deberían ser concursar el equipo directivo, porque si hay divorcio entre el director y el vice la escuela no tiene oportunidad. Hoy ni el docente ni el director pueden trabajar en forma individual, no es más cada docente con su librito, no se puede, porque es tan compleja el aula, y es tanto lo que hay que hacer, que entre todos tenemos que trabajar, aunar criterios, consensuar, acordar. Entonces es muy complejo cuando no hay unidad de criterio en el equipo directivo”, describió.
Por otra parte, y ante la consulta sobre cómo hace la escuela para responder las demandas crecientes que se depositan en ella, Ballarino rescató como fundamental la figura del director de cada colegio, que es quien tiene que priorizar “qué es lo importante en la escuela”.
Aclaró: “Cada escuela es un mundo distinto, pero si no pasa por la escuela no pasa por ningún lado, lo que sí tiene que hacer la escuela es incorporar e involucrar la comunidad en la escuela”. Destacó que el director tiene que priorizar aquellos temas “que sabe que angustian más a sus estudiantes”.
Sobre el ausentismo de docentes admitió que sí hay, “y de alumnos también”.
“Se trabaja con el tema inasistencia, porque hoy está cambiando todo, el rol del preceptor está cambiando, todo tiene que estar en función de los pedagógico. Para que el chico entienda que no es lo mismo que venga o que no venga al aula, que su presencia es importante, y todo lo que se ha perdido por no ir”, señaló.
Y contó un ejemplo de lo que pasa cuando se combinan en un mismo ámbito un docente faltador con un alumno que también falta mucho. “Hay escuelas que hicieron el trabajo de cruzar datos de un curso, el docente que más falta, por lo que fuere no lo vamos a poner en tela de juicio, y un alumno que también falta mucho. Los cruzaron y por tres meses no se vieron”, describió. Sentenció: “Así no hay posibilidad de que el proceso de enseñanza aprendizaje se produzca. Si no hay encuentro no hay posibilidad”.
Admitió que el ausentismo “es un tema a trabajar”, a la par que reconoció su complejidad. “Yo creo que es más complejo, para abordarla, la inasistencia del docente que la del estudiante, porque tenemos muchas carpetas médicas, sé que desde el Ministerio han tratado de ver de qué manera se puede mejorar y no es una tarea sencilla, no es fácil”, apuntó. Por otra parte recordó que el sistema público no permite poner suplente si la inasistencia es de menos de 8 días y que generar esa suplencia es un proceso que también lleva su tiempo porque hay normativa que respetar.
Sobre las Escuelas Faro
El programa Escuelas Faro depende del Ministerio de Educación y tiene el objetivo de fortalecer el proceso de enseñanza-aprendizaje, fundamentalmente en instituciones educativas ubicadas en contextos de vulnerabilidad.
Así se lo define desde la Provincia. Se trata de una iniciativa que se desarrolla en todo el país en el marco de un acuerdo realizado por el Consejo Federal de Educación, y que en el territorio cordobés se lleva a cabo en 60 escuelas primarias y en 72 secundarias de gestión estatal.
Tiene como meta principal “mejorar los aprendizajes en Lengua y Matemática y las trayectorias de los estudiantes a través de estrategias que fortalezcan la gestión escolar y las prácticas de enseñanza y las condiciones institucionales en las que se desarrolla el aprendizaje”.
Mariana Corradini. Redacción Puntal Villa María

