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La Justicia porteña falló a favor de que hoy haya clases presenciales

La resolución fue emitida por la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo, Tributario y de Relaciones de Consumo. Echa por tierra el DNU anunciado por el Presidente que cerraba las escuelas por 15 días

La Justicia porteña emitió ayer un fallo que ordena la habilitación de las clases presenciales en la ciudad de Buenos Aires, en detrimento del decreto de necesidad y urgencia (DNU) que firmó el presidente Alberto Fernández el viernes pasado, por el cual se dispuso el cierre de las aulas por dos semanas para contener el aumento de casos de coronavirus.

La resolución fue dictada por la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo, Tributario y de Relaciones de Consumo de la ciudad de Buenos Aires.

La votación del tribunal, que integran los jueces Marcelo López Alfonsín, Laura Alejandra Perugini y Nieves Machiavelli, fue unánime, y la medida se hará efectiva hoy, ya que el gobierno nacional no puede recusar, por no formar parte del caso.

"La responsabilidad en la prestación y el modo en que se organiza el servicio de educación es una competencia netamente local y que, por ende, debe ser dispuesta por los órganos constitucionales que tanto la Constitución nacional, local y las leyes dispusieron para ello. Esto es: el Poder Ejecutivo local", argumentó el tribunal en el fallo.

Y agregó: "Cualquier interferencia, por más razones válidas que ofrezca, implica lesionar la división federal de nuestro Estado y vulnerar la autonomía local. Máxime cuando la ciudad de Buenos Aires, en el ámbito de su competencia, venía adoptando las medidas correspondientes para asegurar la prestación del servicio de la educación, conforme las disposiciones consensuadas en el resto del país".

En la mañana de este domingo la fiscal ante la Cámara de Apelaciones de la ciudad de Buenos Aires, Karina Cichero, había resuelto a favor del pedido de dos organizaciones no gubernamentales para mantener las escuelas abiertas a contramano del decreto del Gobierno.

El recurso había sido presentado por un grupo de docentes enrolados en la ONG Abramos las Escuelas y el espacio Centro de Estudios de Políticas Públicas, que consideraban que era prioritario sostener las clases pese a la escalada de contagios en el AMBA.

La medida de suspensión de clases presenciales por dos semanas había provocado el rechazo de sectores de la oposición y de grupos de padres preocupados por la educación de sus hijos.

Cientos de vecinos salieron a las calles en distintos barrios de la Capital Federal y de la zona norte del conurbano para exigirle al Gobierno que dé marcha atrás con la medida, organizando cacerolazos espontáneos.

El gobierno porteño sostuvo que las escuelas no son focos de contagio y presentó una acción declarativa de inconstitucionalidad ante la Corte Suprema para anular el decreto presidencial.

También intentó torcer la voluntad de Alberto Fernández, quien tomó una decisión que sorprendió inclusive a integrantes de su propio gabinete.

El argumento del gobierno nacional tenía que ver no tanto con los contagios que pudieran generarse en las aulas, donde existen protocolos para que eso no suceda, sino en la circulación que iba a generar una mayor demanda de transporte público para llegar a las escuelas.

El gobierno de la ciudad modificó su postura respecto del año pasado, cuando acordó con el gobierno nacional la suspensión de las clases presenciales frente a la incertidumbre que generaba la irrupción de la pandemia en el país, por lo que no hubo una judicialización del tema.

La prohibición del dictado de clases presenciales alcanzaba a 2.359 escuelas porteñas, que abarcan un total estimado de 600.000 alumnos.

Las comunidades educativas de un conjunto de colegios privados de la ciudad de Buenos Aires y de la zona norte preparaban un abrazo simbólico a los establecimientos educativos para las 8 de hoy.

La decisión es “un estrago jurídico”, afirmó Fernández

El presidente Alberto Fernández sostuvo ayer que el fallo de la Cámara de Apelaciones porteña que habilitó la continuidad de las clases en la ciudad de Buenos Aires es "un estrago jurídico".

"Están tomando medidas que son del exclusivo resorte de la Justicia Federal. No estamos dictando medidas de política educativa. Son medidas de política sanitaria en una pandemia. Por eso la ciudad fue directo a la Corte Suprema de Justicia", argumentó el jefe de Estado en declaraciones a El Destape.

Por su parte, el ministro de Justicia, Martín Soria, también cuestionó el fallo que habilitó el funcionamiento de las escuelas porteñas a partir de hoy.

"El Presidente @alferdez tomó una decisión de Estado para preservar la vida de miles de argentinos, no dictó políticas educativas. Utilizar políticamente al Poder Judicial es una especialidad del macrismo, pero esta vez han ido demasiado lejos", escribió en Twitter.

Simultáneamente, el gobierno nacional advirtió que "la presencialidad en escuelas puede implicar un bajo riesgo individual pero alto riesgo colectivo", luego de que se conociera el fallo de la Justicia porteña.

"La presencialidad en escuelas puede implicar un bajo riesgo individual pero alto riesgo colectivo, según el análisis epidemiológico", publicó el Ministerio de Salud en su cuenta de Twitter junto a un gráfico que muestra la cantidad de casos de coronavirus en población escolar.

En ese marco, precisó que "en un contexto de aumento de la transmisión comunitaria o en áreas de alta incidencia quienes asisten a establecimientos escolares (estudiantes y personal) tienen más probabilidad de enfermar".

"¿Qué consideramos alto riesgo colectivo? Cuanto mayor es la circulación de personas, mayor es la transmisión del virus. El riesgo de enfermar aumenta cuando aumenta la prevalencia de la enfermedad en la población, independientemente de los riesgos individuales", destacó el Ministerio.

En esa línea, continuó: "Diversas experiencias en distintos países han mostrado relación entre la disminución de la presencialidad o cierres de escuelas y disminución en los niveles de transmisión".

"¿Qué significa bajo riesgo individual? El riesgo de contagio puede ser considerado bajo si se acompaña con el adecuado cumplimiento de las medidas de prevención", describió.

Por último, recordó las medidas ya conocidas de prevención frente al coronavirus: "Uso correcto de barbijo, distanciamiento, higiene de manos, ventilación adecuada, identificación temprana, aislamiento de los casos y cuarentena de contactos".