Se trata de personas que, muchas veces sin conocer el alcance de la maniobra, permiten que sus cuentas bancarias o billeteras virtuales sean utilizadas para mover dinero de origen ilícito.
La advertencia surge a partir de un caso reciente detectado por el organismo local, que encendió las alarmas sobre una metodología utilizada por organizaciones criminales para canalizar fondos provenientes de fraudes digitales y otras actividades ilegales.
Qué es una “mula financiera”
El defensor del Pueblo y auditor General de Villa María, Rafael Sachetto, explicó que la Auditoría recibió el primer caso vinculado a esta modalidad delictiva, conocida internacionalmente como “mula financiera” o “mula de dinero”.
Según detalló, una mula financiera es una persona cuyas cuentas son utilizadas para recibir, transferir o movilizar dinero que podría provenir de estafas.
En muchos casos, los delincuentes captan a las víctimas mediante falsas propuestas de inversión, promesas de ganancias rápidas o supuestas oportunidades laborales.
“Una mula financiera no tiene nada que ver con un animal. Es una persona a la que le empiezan a usar sus cuentas para transferir y recibir dinero, muy probablemente proveniente de estafas”, explicó Sachetto.
Desde la Auditoría General advirtieron que aceptar transferencias de terceros o permitir movimientos financieros en cuentas personales puede traer consecuencias económicas y legales de gran magnitud.
Los delincuentes suelen ofrecer rendimientos extraordinarios o beneficios inmediatos para convencer a las personas de participar en estas operaciones.
Sin embargo, quienes prestan sus cuentas pueden quedar involucrados en investigaciones judiciales vinculadas al lavado de activos o fraudes electrónicos.
Sachetto señaló que estas organizaciones operan a escala internacional y utilizan herramientas tecnológicas avanzadas para ejecutar las maniobras.
Incluso, indicó que en el caso detectado se identificaron sistemas automatizados y conexiones vinculadas a operadores radicados en el exterior.
Ante el crecimiento de los fraudes digitales, la principal recomendación que dio Sachetto fue la de actuar con extrema precaución frente a propuestas económicas demasiado atractivas o movimientos financieros solicitados por desconocidos.
También afirmó que es fundamental no compartir claves personales, códigos de verificación, contraseñas de acceso ni datos bancarios con terceros.
“Los organismos públicos y las entidades financieras nunca solicitan este tipo de información mediante mensajes, llamadas o redes sociales”, exteriorizó.
En ese marco, el defensor pidió desconfiar de ofertas que prometan ganancias fáciles a cambio de recibir o transferir dinero desde cuentas personales.
Además, recomendó verificar siempre la identidad de quienes realizan contactos por medios digitales.
Y agregó que, en caso de recibir propuestas sospechosas o detectar movimientos extraños en cuentas bancarias o billeteras virtuales, es importante realizar la consulta inmediata con la entidad financiera correspondiente y efectuar la denuncia ante los organismos competentes.
Por último, desde la Auditoría General de Villa María remarcaron que la prevención y la información son herramientas clave para frenar el avance de las estafas virtuales. Por eso, insistieron en la necesidad de mantenerse alerta y evitar cualquier operación que pueda comprometer datos personales o movimientos de dinero de origen desconocido.