Ante la primera plana del Municipio y en un Salón Oval repleto, el intendente de la ciudad, Martín Gill, junto a las autoridades del Concejo Deliberante, declararon “huésped de honor” al pedagogo italiano Francesco Tonucci, de paso en la ciudad, y que por la tarde diera una conferencia magistral en el Teatro Verdi.
Tonucci, famoso por sus escritos sobre el papel fundamental de los niños en el desarrollo social de la civilización, había pasado por Córdoba donde la Universidad Católica lo había declarado “Doctor Honoris Causa”.
“Sabíamos que estaba por acá y que lo había traído el Grupo Arcor -dijo el intendente- Y entonces pensamos en que se viniera a Villa María. Por suerte lo pudimos conseguir”.
En la “Ciudad del Aprendizaje”
A modo de presentación de su proyecto pedagógico y político, Gill le contó a Tonucci su propuesta.
“La idea es tener una comunidad desde y para los niños. Esta ha sido la política de Estado durante todo nuestro gobierno y nos ha valido la distinción de Ciudad del Aprendizaje de parte de la Unesco junto a 15 ciudades del mundo. Este no es sólo un modelo de gestión sino de ciudad. Es lo que nos proponemos alcanzar no sólo desde la acción sino también desde la escucha. A veces queremos que los chicos sean como grandes, pero se trata de darles espacio. Y desde esa realidad, ser protagonistas del diseño de la ciudad. Abordamos una política sostenida de la primera infancia. Leía lo que usted dijo en una nota, que teníamos que hacer un esfuerzo colectivo para que los chicos no dejaran la escuela y que su paso por las aulas sea la experiencia de felicidad más grande que tengan. Ese es nuestro pensamiento también”.
Acto seguido, el pedagogo tuvo la palabra. Y retomando frases del intendente, arrancó diciendo que “me gustó eso de subrayar no sólo acción sino también la escucha. Eso es muy interesante cuando hablamos de los niños”. “Muchas veces nos metemos en un problema cuando decimos que hay que hacer cosas para ellos. Pero hay algo más importante y es el poder escucharlos. Porque muchas veces, lo que hacemos para ellos, es lo que pensamos, imaginando que sabemos lo que ellos necesitan. Por lo tanto, antes de hacer es mejor escuchar. Ese es más o menos el corazón de nuestro proyecto”, sostuvo.
Y Tonucci continuó.
“La idea de escuchar a los niños es que esa escucha se meta en la política y la modifique. No me gusta hacer propaganda de mi proyecto, pero me gusta avisarles a los políticos que se meten en un gran lío si entran en esto. Porque escuchar a los niños es duro. Primero porque no es fácil conseguir que los niños nos regalen su pensamiento. Ellos suelen regalarnos lo que pensamos nosotros; mostrándonos que son bastante listos. Y nosotros caemos en la trampa diciendo: qué bueno, piensan como nosotros. Pero no es verdad. Acceder al pensamiento infantil es algo que tenemos que merecer; algo que se consigue con formación y capacidad”, agregó.
Y recalcó que “en el artículo 12 de la Convención de los Derechos del Niño, dice que ellos tienen derecho a expresar su opinión y a que esa opinión sea tenida en cuenta. Pero falta un paso más. Y es transformar el pensamiento infantil en nuestras políticas. Llevarlo al gabinete y que entre en nuestra política general, no sólo en la política infantil particular”.
Y el pedagogo terminó su discurso retomando otra frase de Gill: “Los niños no tienen que ser como grandes sino como niños. Incluso lo deben ser en la escuela. Que no dejen de ser niños para pasar a ser alumnos. Hay que respetar la infancia como lo que es, la etapa más importante de la vida porque allí se construyen los cimientos”, concluyó.
Iván Wielikosielek. Redacción Puntal Villa María
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“Sabíamos que estaba por acá y que lo había traído el Grupo Arcor -dijo el intendente- Y entonces pensamos en que se viniera a Villa María. Por suerte lo pudimos conseguir”.
A modo de presentación de su proyecto pedagógico y político, Gill le contó a Tonucci su propuesta.
“La idea es tener una comunidad desde y para los niños. Esta ha sido la política de Estado durante todo nuestro gobierno y nos ha valido la distinción de Ciudad del Aprendizaje de parte de la Unesco junto a 15 ciudades del mundo. Este no es sólo un modelo de gestión sino de ciudad. Es lo que nos proponemos alcanzar no sólo desde la acción sino también desde la escucha. A veces queremos que los chicos sean como grandes, pero se trata de darles espacio. Y desde esa realidad, ser protagonistas del diseño de la ciudad. Abordamos una política sostenida de la primera infancia. Leía lo que usted dijo en una nota, que teníamos que hacer un esfuerzo colectivo para que los chicos no dejaran la escuela y que su paso por las aulas sea la experiencia de felicidad más grande que tengan. Ese es nuestro pensamiento también”.
Acto seguido, el pedagogo tuvo la palabra. Y retomando frases del intendente, arrancó diciendo que “me gustó eso de subrayar no sólo acción sino también la escucha. Eso es muy interesante cuando hablamos de los niños”. “Muchas veces nos metemos en un problema cuando decimos que hay que hacer cosas para ellos. Pero hay algo más importante y es el poder escucharlos. Porque muchas veces, lo que hacemos para ellos, es lo que pensamos, imaginando que sabemos lo que ellos necesitan. Por lo tanto, antes de hacer es mejor escuchar. Ese es más o menos el corazón de nuestro proyecto”, sostuvo.
Y Tonucci continuó.
“La idea de escuchar a los niños es que esa escucha se meta en la política y la modifique. No me gusta hacer propaganda de mi proyecto, pero me gusta avisarles a los políticos que se meten en un gran lío si entran en esto. Porque escuchar a los niños es duro. Primero porque no es fácil conseguir que los niños nos regalen su pensamiento. Ellos suelen regalarnos lo que pensamos nosotros; mostrándonos que son bastante listos. Y nosotros caemos en la trampa diciendo: qué bueno, piensan como nosotros. Pero no es verdad. Acceder al pensamiento infantil es algo que tenemos que merecer; algo que se consigue con formación y capacidad”, agregó.
Y recalcó que “en el artículo 12 de la Convención de los Derechos del Niño, dice que ellos tienen derecho a expresar su opinión y a que esa opinión sea tenida en cuenta. Pero falta un paso más. Y es transformar el pensamiento infantil en nuestras políticas. Llevarlo al gabinete y que entre en nuestra política general, no sólo en la política infantil particular”.
Y el pedagogo terminó su discurso retomando otra frase de Gill: “Los niños no tienen que ser como grandes sino como niños. Incluso lo deben ser en la escuela. Que no dejen de ser niños para pasar a ser alumnos. Hay que respetar la infancia como lo que es, la etapa más importante de la vida porque allí se construyen los cimientos”, concluyó.
Iván Wielikosielek. Redacción Puntal Villa María


