El hecho ocurrió el 14 de junio, alrededor de las 21, a la altura del kilómetro 8 de la ruta, donde personal policial encontró un Renault Sandero blanco con severos daños provocados por el fuego, detenido sobre la banquina oeste, junto a un canal hídrico y una alcantarilla.
En el lugar se encontraba Gasparutti, mientras que la mujer, de 47 años, presentaba graves quemaduras. Tras recibir las primeras asistencias, fue trasladada al Instituto del Quemado, donde permaneció internada en estado crítico hasta su fallecimiento, ocurrido el 17 de junio.
En un primer momento, la investigación tomó como referencia la versión brindada por el ahora imputado, quien aseguró que el incendio se había originado por la supuesta explosión de un teléfono celular que la víctima utilizaba dentro del vehículo.
Sin embargo, el avance de la pesquisa modificó ese escenario. Los primeros peritajes realizados por especialistas de Bomberos determinaron que dentro del habitáculo no se hallaron restos de otro teléfono celular, cables ni dispositivos de carga. Además, los peritos detectaron un olor compatible con un líquido combustible, un elemento que reforzó otra línea investigativa.
A partir de esos indicios, la Fiscalía ordenó una serie de medidas probatorias para reconstruir la mecánica del hecho y establecer las circunstancias en las que se produjo la muerte de Pagani.
Con los resultados obtenidos hasta el momento, la fiscal Liliana Copello ratificó la hipótesis que sostenía desde el inicio de la investigación y dispuso la detención de Gasparutti, quien quedó imputado por homicidio calificado por el vínculo, mientras la causa continúa su curso judicial.