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Luciana Peker: "Como todos los femicidios, es una muerte evitable"

La periodista y activista feminista opinó sobre el hecho ocurrido en la ciudad y manifestó que hay desamparo por parte de la justicia. "Deja a las víctimas en estado de vulnerabilidad absoluta ante el femicida", dijo

En el marco del Programa Acompañar, la ciudad contó con la visita del ministro de Educación nacional Nicolás Trotta y de la activista Luciana Peker.

Se trata de una de las grandes referentes del movimiento feminista. Periodista y escritora, ganó dos veces el premio Lola Mora y una el Juana Manso. Publicó cinco libros, entre ellos, Putita Golosa, La revolución de las hijas y el más reciente, Sexteame, que salió a la luz en plena pandemia.

La periodista dialogó con PUNTAL VILLA MARÍA sobre el hecho de femicidio que ocurrió en la ciudad el día lunes por la tarde. Se trata del quinto caso en lo que va del año en la provincia de Córdoba.

“Cuando llegué a Villa María me enteré del caso de femicidio y me fui enterando por lo que leí en los medios de comunicación y de lo que me compartió el movimiento feminista de la ciudad”, indicó Peker.

“Duele como todos los femicidios, porque se trata de la muerte de una mujer y hay que destacar que como todos los femicidios es una muerte evitable”, sentenció.

Manifestó que en este caso de femicidio, por Liliana Beatriz Stefanatto de 54 años, es doblemente evitable, ya que la fiscalía pidió la detención del femicida en el año 2019, “o sea que era literalmente evitable, evitable en un modo, sino que no se quiso evitar, la justicia es culpable de forma directa de este femicidio, porque no se tomaron las medidas de precaución, porque se ignoró el pedido”, dijo Luciana Peker.

Y agregó: “Me parece muy grave que no se hayan tomado medidas, porque el concepto de peligrosidad sólo está enfocado en que la persona no era peligrosa, porque no se podía fugar y no iba a obstruir la causa y los femicidas no son peligrosos sólo porque se puedan ir, sino porque se pueden quedar”.

La activistas del feminismo explicó que está probado en los datos de la Corte Suprema de Justicia de la nación que, dos de cada diez femicidas se quitan la vida, “eso quiere decir que la peligrosidad es mucho más alta, porque son capaces de hasta perder la vida con tal de matar, por lo que sólo se quitara su peligrosidad a la de una persona capaz de inmolarse para generar un acto terrorista”, señaló.

Abandono de la justicia

En ese sentido, Peker destacó la gravedad de que la justicia haya desoído a la propia justicia y que hayan dejado en estado de vulnerabilidad a la víctima.

“Yo creo que hay que destacar la actuación de la fiscalía, esto pone en mosaico lo que está pasando en la Argentina. Hay grandes avances de personas que están tomando medidas en violencia de género y que todo se empantana en la burocracia judicial”, sostuvo.

“Con una burocracia que lo que hace es que la víctima vaya y denuncie y, cuando denuncia, por supuesto que los agresores se ponen más violentos, la solución a eso no es que la víctima no denuncie, sino que el Estado proteja”, señaló.

Además, la periodista con formación en la materia vinculada con el género expresó: “Yo creo que la Corte Suprema de la Nación tendría que dejar protocolos claros para que justamente esto que nos preguntamos, que es por qué pasa esto, deje de pasar, que no se puede actuar más de manera irracional”.

“Lo que me sorprende de este caso es, ¿cuál es el concepto de peligrosidad de un femicida? En un femicidio no rigen los viejos conceptos de peligrosidad y la Corte de Suprema lo tiene medido, porque los femicidios son peligrosos, no es alguien que roba un banco y hay peligro de que se escape, es alguien que violenta a una mujer y está dispuesto a todo con tal de lastimarla”, destacó Peker.

Y a su tiempo señaló: “el peligro no es que el femicida se vaya, sino que se quede y que vaya a buscar a la mujer”.

Protocolos

“Hay protocolos para actuar sobre los femicidios y tiene que haber protocolos claros de la justicia sobre cómo actuar frente a la tentativa de femicidio”, indicó Luciana Peker. Y ejemplificó: “Hay en una evaluación que se hace en las oficinas de violencia doméstica en la Corte Suprema de justicia, que dan cuando una víctima está en riesgo, puede ser bajo, alto o altísimo, esa evaluación tiene que estandarizarse en todo el país”, aseveró.

Por último, señaló que si no se puede poner un policía por cada mujer que denuncia, es necesario para aquellas que tienen riesgo alto o altísimo: “Hay que ponerle una tobillera que la monitoree y en el caso de que esa tecnología no se pueda aplicar, dictar la prisión preventiva en caso de riesgo altísimo, remarcó.

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