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El riocuartense Jota Figueroa y su nuevo disco grabado en la cuarentena mexicana

Se trata de su cuarto material, con un particular formato audiovisual que estrena todas las semanas una nueva canción a través de sus redes. "Va a lo crudo, a lo real", indica de esta grabación que se llevó a cabo totalmente durante el aislamiento por la pandemia

Originario de Río Cuarto, pero tras su consolidación como músico en Córdoba, José Figueroa, más conocido por todos como “Jota”, acaba de grabar un nuevo disco en México, en plena cuarentena por la pandemia. El percusionista, que decidió arriesgarse a “poner la cara” y comenzar a cantar y tocar la guitarra en un proyecto solista, presenta “Las 9 hijas de Venus”, una producción audiovisual que va entregando cada semana a través de las redes sociales.

Es su segunda experiencia en México, donde estuvo casi 2 años, “allí hacía base y viajaba seguido a Europa, de hecho ya teníamos una gira por España con 10 conciertos que se cancelaron por la pandemia”, comenta. Cuenta que decidió concretar esta idea de grabar canciones muy personales porque generan una interesante intimidad con los oyentes por el modo en el que han sido plasmadas.

En diálogo con Puntal expresa: “Soy percusionista, pero cuando vine a vivir a Córdoba integré varias bandas, siempre me dediqué a la música como forma de vida, aunque a veces tuve otros trabajos, y tras varios proyectos que se disolvían, decidí hacerme cargo cantando y tocando la guitarra”, dice y agrega: “Esto fue en 2015, cuando decidí preparar este proyecto propio y pensar en algo que se mantuviera en el tiempo. Además, siempre tuve ganas de cantar, cantaba pero lo hacía mal, y pensé que era un momento para ponerme al frente del micrófono”.

Confiesa no haber estudiado música, que todo su aprendizaje surgió de exploraciones propias y de colaboraciones de sus amigos: “Uno aprende con sus compañeros, quizás uno no se da cuenta pero uno al juntarse con los colegas ellos se terminan convirtiendo en nuestros maestros”, señala.

Si bien ahora se ha encaminado en este proyecto solista con sus propias canciones, no es la primera vez que escribe, al contrario, en muchas de las bandas que integró interpretaron sus temas, y destaca que desde hace años escribe: “Cuando era chico tuve una enfermedad grave, y un tío me recomendó que dejara un registro de lo que estaba pasando, que podía servirles a otras personas, fue una época complicada, pero ahora lo recuerdo bien”.

- Cuando decidiste seguir tu camino como solista en Córdoba, ¿cómo fue el cambio de vida hacia México?

- El proyecto que armé como solista fue para el primer viaje a México. Como percusionista sabía que me costaría encontrar una banda rápido, por lo que preparé un disco en mi casa. Yo había preparado un estudio de grabación casero con la ayuda de un amigo en 2010, con las cosas básicas y un micrófono armé un disco como dúo pero con canciones propias, que fueron las que me sirvieron para el viaje. Fue como una necesidad, pero también por el deseo de aprender a grabar, algo que me gustó mucho y luego hice todos de ese modo.

- ¿Elegiste México por algo en especial?

- Siempre me gustaron las culturas precolombinas, y ya había recorrido Perú y Bolivia, pero quería conocer la cultura maya, por lo que decidí viajar para conocer esta zona. Más allá de que después decidí quedarme allá porque conocí a muchos amigos y el lugar es impresionante.

- ¿Cómo te fue desde lo musical?

- Fue la primera vez en mi vida que viví bien de la música, y fue una gran alegría, una excelente experiencia. Acá en Argentina estaba tocando en 8 bandas activas al mismo tiempo, era la única forma de vivir de la música, me había vuelto loco y era re pibe, no hacía otra cosa que ensayar e ir a las presentaciones. Incluso había noches en las que tenía que tocar en 3 lugares, y la verdad que no es algo que me guste mucho, prefiero algo más tranquilo, a lo sumo una guitarreada con amigos.

En 2012 volvió a Argentina y empezó a gestar su proyecto como solista que se concretó en 2015, con la grabación de aquel primer disco. “Lo estuve remando desde ese año hasta ahora con un perfil muy bajo, porque creo que todavía tengo mucho por aprender, son lenguajes en los que nunca se deja de aprender, pero estaba haciendo una base más sólida, porque no es lo mismo tocar la batería a cantar en el escenario”, indica, al tiempo que asegura que siempre le da nervios subirse al escenario, algo que antes no lo sentía con la protección de la batería. “El instrumento vocal incluso es otra cosa, si desafinás, no desafina el instrumento, sino que tu voz”, bromeó Figueroa.

Señala que hasta hace poco tiempo, incluso cantando en México, no se sentía en una situación cómoda: “Recién con este disco lo siento, no me asumía como cantante o guitarrista, no me animaba a declararme como tal, quizás desde una cuestión moral de respeto a quienes lo hacen desde hace mil años, porque conozco cuál es la preparación detrás de eso”, dice, aunque aclara: “Es una pavada mía, porque pienso que todo el mundo debe animarse a cantar, es algo que yo recomiendo, cuando yo tengo que decir que soy cantante me avergüenzo porque me comparo con mis ídolos”.

- Además de grabar voces y guitarra, ¿también te encargás de la percusión?

- Sí, en casi todos los discos grabo las percusiones, pero también me gusta invitar a amigos para que se sumen y le aporten su color, que haya una diversidad en ese sentido. Lo mismo que cuando toco en vivo, que claramente me tiene que acompañar algún amigo, y está muy bueno, le aporta otros colores.

Un disco muy personal

“Las 9 hijas de Venus” va viendo de a poco la luz a través de las redes sociales, de hecho hoy se estrena el corte “Volvamos a nacer”, canción que el músico dedicó a su padre Hernán Figueroa, fallecido hace 12 años. Él integraba el grupo “Juntos”, con Aldo Cornelli, Mario Tenreyro y Walter Gentile, por lo que siempre estuvo ligado de algún modo a la música. Fue en una charla reencontrándose con su padre que surgió hace tiempo la letra de esta canción, que si bien ya la ha grabado en otras oportunidades, ahora decidió incluirla en este disco.

“Uno”, “Madre” y “Espíritu Libre” son sus tres discos anteriores y ahora, todas las semanas, se presenta en las redes una nueva canción de su último trabajo. El primer corte de difusión fue “Las Calles”, canción escrita pensando en su hermana que vive en Barcelona. “Es mi mejor amiga, con ella tenemos un vínculo re lindo, y salió ese tema para ella, siempre escribo cosas que son reales”, comenta el músico.

- ¿Es un disco que tenías pensado grabarlo pronto o se dio que aprovechaste el aislamiento por la pandemia para hacerlo?

-Yo tenía ganas de hacerlo, de hacerlo solamente de audio, sin el video. El plan era hacerlo cuando baja la temporada en México, que te dan más tiempo para hacerlo, pero ese momento llegó con la pandemia. Justo nos agarró la cuarentena con la visita de dos amigos de Río Cuarto, por lo que rentamos una casa más grande, y nos dedicamos a grabar y armar el disco.

Como su compañera, Sofía Chopitea, se especializa en la producción audiovisual, decidieron armar un producto que superara lo sonoro y se presentara a modo de video. “Fue un desafío ponerme al frente de la cámara, en un estudio uno puede grabar 50 veces una toma hasta que la cantás bien, pero cantar en vivo la canción entera y bancarse los errores es otro tema”, precisa y señala que todo lo grabaron en una habitación donde sufrieron el calor centroamericano. “Era una locura el calor, ya era verano, así que tocábamos los temas una o dos veces para después ir a buscar refresco en la pileta”, declara sobre la experiencia de grabar en la zona de Tulum.

“Se trata de un disco que contiene cosas que para mí son muy significativas, va a lo crudo, a lo real”, completa José “Jota” Figueroa.