La crisis es inocultable, y basta con recorrer dos, tres, cinco o seis manzanas del casco céntrico para caer en la realidad.
Los carteles de “Se alquila”, o de “Liquidación por cierre” toman el protagonismo, haciendo que aflore la nostalgia, sentimiento que se mezcla con la preocupación.
“Desde ya que el momento es malo, lo hemos podido ver en la baja de las ventas minoristas que informó Fedecom, que es del 6,8%”, sostiene al ser entrevistada por este matutino la coordinadora de la Cámara de Comercio de Aerca, María Laura Varetto.
El análisis que hacen desde esta cámara intenta viajar más allá, y no se limita con decir solamente que todo es producto de la crisis económica.
“Es todo un combo”
Para entender el contexto -dice Varetto- también hay que tener en cuenta que la sociedad transita por un cambio de paradigma “muy grande” en su forma de comprar.
“Todos lo vemos, todos lo vivimos y todos lo hacemos”, asegura la comunicadora social, quien a su vez tiene un Máster en Administración de Negocios.
“El consumidor hoy compra mucho por WhatsApp, por plataformas, le compra a emprendedores”, refleja.
Y sigue: “Esta crisis también ha hecho que mucha gente genere emprendimientos, que haga y que revenda cosas desde su propia casa”.
Según Varetto, la dura realidad que hoy se ve en el centro encuentra muchas causas.
Una de ellas es el tránsito vehicular, problema que parece no haber encontrado solución alguna.
“Venir al centro ya no es una alternativa interesante, dado que hay un tránsito infernal”, describe la referente de Aerca con conocimiento de causa (ella también forma parte de ese ecosistema céntrico).
El estacionamiento medido tampoco fue algo que ayude a quienes tienen vidrieras comerciales entre los cuatro bulevares.
En medio de su descripción, este medio le consultó por el Centro Comercial a Cielo Abierto, inaugurado en 2023 con la idea de darle vida a los negocios que habitan el centro.
Ante la pregunta, Varetto responde: “Nadie puede dudar que ha quedado muy bonito, muy moderno y que se han generado espacios verdes, ahora bien, la realidad indica que la afluencia de público no ha mejorado por esa razón; se hicieron esas cuatro cuadras, pero el resto del centro tiene las veredas rotas y está oscuro”.
“El centro a las 19 horas en invierno está oscuro. No se han renovado las luminarias. Y los comerciantes nos reclaman que hay muchas veredas rotas”, amplía la entrevistada.
Luego, volvió a sacar el tema del tránsito. “No hay agentes. Los únicos que se ven son los que controlan el estacionamiento medido”, aseveró.
Varetto también se lamentó que se hayan suspendido los operativos blancos, realizados a las afueras de las institución educativas. “Eran muy positivos para la ciudad, sobre todo para las escuelas que están en la zona céntrica”, exteriorizó.
Los reclamos del sector también apuntan a las formas de movilizarse. “Villa María carece de un sistema de transporte, que cada vez se encuentra más abandonado y con menos frecuencias, con colectivos de menor calidad y con un precio que ha subido, eso hace que la gente de los barrios no venga al centro”, explicó.
El centro y otros
núcleos comerciales
Si la actividad en el centro mermó, eso también se debe a que creció en otros sectores, incluso dentro de la misma ciudad.
“Hay por lo menos hay cuatro o cinco núcleos comerciales muy marcados”, asegura la mujer.
“Uno muy grande es el que se posiciona desde la terminal hacia la Avenida Perón, donde están las grandes distribuidoras; ahí se armó un polo comercial”, comentó.
Según precisó, otro punto que creció con notoriedad se ubica sobre bulevar Colón, uniendo en línea recta los supermercados Vea e Isis. “Ese sector ha crecido muchísimo con dos barrios que antes eran residenciales, como el Mariano Moreno y el Güemes”, puntualizó.
El tercer sector que experimentó un fenómeno similar se ubica camino al campus de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), dividiéndose entre el bulevar Sarmiento y la Avenida Universidad.
“Otro polo enorme está en barrio Las Playas. Quien transita por ese sector puede ver que es otra ciudad. Comercialmente tiene su propio centro y su propio espacio”, manifestó Varetto.
Además, sumó:“En general, se ha atomizado muchísimo el comercio, no solo por el costo de los alquileres y el poco interés de venir al centro, sino también por la compra en el comercio de cercanía”.
“Con este cambio de paradigma creció la compra por internet pero también la compra de cercanía. Todo lo que es alimentos y la compra rápida del momento, se hace en el comercio cercano”, contó.
¿Cómo dar vuelta el marcador?
Para revertir esta situación -según dijo Varetto- hay que trabajar muchísimo. “Desde Aerca lo venimos diciendo desde hace años, lo importante es la atención al cliente, trabajar en la experiencia del consumidor. Los clientes tienen que volverse fieles y elegir comprarnos, por la experiencia, la atención, la postventa, la posibilidad de cambiar el producto, todo eso tiene que superar a lo que se consigue en internet”, cerró.