Internacionales | ministro | bolsonaro | Educación

Escándalo: el ministro de Educación renunció antes de asumir en Brasil

Carlos Decotelli incluyó datos falsos en su currículum. Piden más cambios en el gabinete

El ministro de Educación designado por Jair Bolsonaro renunció a su cargo ayer, antes de asumir, golpeado por desmentidos de universidades sobre títulos incluidos en su currículum, mientras el Congreso eleva la presión por más cambios en el gabinete del debilitado presidente de Brasil.

Carlos Decotelli, el ministro designado por Bolsonaro, entregó en el Palacio del Planalto su renuncia al cargo pocas horas después de ser defendido por el mandatario, quien calificó como “inadecuaciones” las falsedades que había incluido en la descripción de su formación académica, en la que mencionado títulos que nunca obtuvo.

Uno peor que otro

Decotelli iba a suceder en el cargo al polémico economista Abraham Weintraub, tal vez el único ministro de Educación en el mundo que se jactaba de escribir con faltas de ortografía.

Weintraub, quien era repudiado por académicos, legisladores y el Poder Judicial pero defendido por Bolsonaro y sus hijos, enfrenta un proceso en la Justicia por racismo y selló su suerte en el Gobierno al insultar a jueces de la Corte Suprema de Justicia y emitir juicios discriminatorios sobre los pueblos indígenas.

Ahora se encuentra en Estados Unidos, desde donde se conoció su renuncia, y se espera que asuma un cargo en el Banco Mundial con un salario de cerca de 20.000 dólares mensuales. El nombramiento de Weintraub hecho por Bolsonaro causó polémica entre funcionarios de la entidad multilateral con sede en Washington.

Decotelli, quien iba a ser el tercer ministro de Educación en un año y medio de gobierno, es un militar retirado de la Armada y evangélico e iba a ser el primer negro en asumir la titularidad de un ministerio en el gobierno de Bolsonaro.

Pero la Fundación Getulio Vargas publicó ayer una nota en la que informó que, a diferencia de lo publicado en su currículum, el “profesor” Decotelli no había sido docente ni investigador de esa institución privada.

Previamente, el rector de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), Franco Bartolacci, había desmentido que Decotelli hubiera obtenido un doctorado en esa institución y la alemana Universidad de Wuppertal negó un supuesto posdoctorado.

Weintraub, quien durante el ejercicio del cargo de ministro dirigió ofensas a estudiantes, educadores, docentes e insultaba casi diariamente la memoria y el legado del patrono de la educación de Brasil, el célebre pedagogo y filósofo Paulo Freire, llegó al cargo por su vínculo con el exastrólogo y polemista Olavo de Carvalho, un pensador de ultraderecha con predicamento entre varios funcionarios del gobierno de Brasil.

Militares que rodean a Bolsonaro recomendaron el nombre de Decotelli como una figura que podría apaciguar los ánimos dentro de la cartera de Educación, en vez de crear conflictos y crisis casi diariamente, como ocurría en el caso de Weintraub.

El papelón en torno del fallido nombramiento de Decotelli ocurre en un momento de creciente debilidad de Bolsonaro.

Su gestión de la pandemia de coronavirus es considerada una de las peores en el mundo por boicotear esfuerzos de gobernadores y alcaldes para implementar medidas de distanciamiento social y cuarentenas rígidas y también por haber saboteado el trabajo de dos ministros de Salud, que terminaron dejando sus cargos.

Actualmente, la cartera sanitaria tiene como ministro interino un general, que ayer asistió a un acto en la sede del Gobierno sin barbijo y en el que saludó a varios políticos con un apretón de manos, en contra de todos los consejos médicos.

Brasil registra más de 1,3 millones de infectados por Covid-19 y casi 59.000 fallecimientos, marcas que lo convirtieron en el segundo país más afectado en el mundo por el nuevo coronavirus detrás de Estados Unidos.

Lo que se lee ahora
las más leídas