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En 2021, cada 34 horas hubo un femicidio en Argentina

El relevamiento que realiza mensualmente el observatorio de Mumalá dio cuenta de un total de 256 crímenes con estas características en el país; 42 tenían denuncias previas.

A partir del relevamiento del observatorio de medios “Ahora que sí nos ven”, de la agrupación Mumalá, se desprende que en 2021 hubo un femicidio cada 34 horas, es decir, un total de 256 asesinatos por violencia de género en Argentina, 42 con denuncias previas.

Esta cifra, comparada con los últimos 6 años desde la creación de este observatorio, no ha sufrido cambios significativos, y desde la organización indican que “esto nos demuestra que la violencia machista que tanto nos afecta la vida de las mujeres sigue siendo un problema que pareciera no tener respuestas”.

En este sentido, desde el organismo que realiza uno de los relevamientos más serios y completos de la problemática a nivel nacional, sostienen que los femicidios “siguen siendo una urgencia, y el Estado nos debe proteger implementando medidas más eficientes que las que se tomaron durante este año, en el que 1 de cada 4 víctimas de femicidios había realizado al menos una denuncia o tenía medidas de protección”.

Sostienen que, por omisión, inacción, negligencia o falta de perspectiva de género, “los actores judiciales no asistieron y contuvieron de forma efectiva a las víctimas”, y consideran que es urgente que “nuestro Poder Judicial históricamente patriarcal revea y transforme sus prácticas dentro y fuera de los juzgados y fiscalías para no ser cómplices de los femicidios y no dar un mensaje de desprotección y desconfianza para quienes estén viviendo situaciones de violencia”.

Otro dato relevante es que en 2021 hubo 182 intentos de femicidio en Argentina, y que sólo en Córdoba hubo 19 muertes por violencia de género. Otro dato relevante es que en 2021 hubo 182 intentos de femicidio en Argentina, y que sólo en Córdoba hubo 19 muertes por violencia de género.

Es por esto que insisten en el desarrollo de una reforma judicial que sea “transfeminista, con mujeres y LGBTI+ feministas en los puestos de decisión y una real incorporación de la perspectiva de género”. Y agregan: “Necesitamos una Justicia renovada y capacitada, por eso demandamos fuertemente la implementación de la Ley Micaela en todos los ámbitos estatales, incluido el de la justicia”.

En el informe que acompaña al relevamiento manifestaron su preocupación por el accionar de las fuerzas de seguridad, “quienes debieron proteger a las mujeres, pero finalmente ejercen aún más violencia contra las víctimas”, sostuvieron.

Son varias las organizaciones que denunciaron un crecimiento de la violencia institucional durante el 2021, y desde Mumalá sostienen que, de acuerdo a sus estudios, “1 de cada 10 femicidios es cometido por personal de las fuerzas de seguridad”. Y dicen: “Estos hechos no se tratan de casos aislados, sino otro de los tantos en los que la violencia machista se ejerce en el marco de un poder institucional. La jerarquía y el arma que porta un policía son utilizadas para vulnerar y abusar de las mujeres que muchas veces han depositado en esta institución la esperanza de finalmente sentirse protegidas, pero se encuentran con una realidad mucho más cruel. No podemos permitir que la violencia machista e institucional quede impune”.

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Números que alertan

Entre otros puntos, el informe da cuenta de que el 67% de los femicidios fueron cometidos por la pareja o expareja de la víctima. “Estas cifras nos muestran que el lugar más inseguro para las mujeres no es la calle, como el imaginario popular lo supone, sino que es nuestro propio hogar”, indicaron, y detallaron que los femicidas pertenecen al círculo íntimo de las víctimas. “Por esto es fundamental y urgente que el Estado intervenga, que esté cerca de las mujeres y que implemente políticas públicas teniendo en cuenta estas características, tales como iniciativas que promuevan la protección de las mujeres y LGBTI+ y que posibiliten el acceso a la vivienda, a la educación y a un empleo formal que garantice su autonomía económica”, sostuvieron.

Finalmente, desde el observatorio recordaron que en un primer momento a principios de la pandemia y con la implementación del ASPO, “suponíamos que los casos podrían aumentar pensando en todas aquellas mujeres que han quedado confinadas en el hogar junto con su agresor”, dicen, y sostienen que “los datos nos dicen que no fue así, ya que los indicadores de femicidios en la vía pública y en el caso de las exparejas no convivientes han disminuido”.

Durante el año 2021 al menos 181 niñes perdieron a sus madres víctimas de femicidios, y en muchos de estos casos en manos de sus propios padres, incluso pudiendo haber sido testigos de las agresiones. “Esta cifra demuestra la contundencia con la que esta problemática afecta a las infancias, quienes están expuestas a situaciones de violencia permanentes en su hogar, ya que sabemos que los femicidios son la expresión máxima de la violencia machista, la “punta del iceberg” de una gran cantidad de violencias a las que las mujeres nos enfrentamos a diario, situaciones en las que los niños, niñas y adolescentes se encuentran involucrades y de las que también son víctimas”, dicen desde el observatorio, que agregan que en el último año hubo 8 transfemicidios en Argentina.