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"El peronismo de Córdoba no puede ser la excepción:  el camino es la unidad"

El secretario de Obras Públicas de la Nación señaló que en el justicialismo cordobés no debe haber interna. Así, se diferenció de la postura del senador Carlos Caserio. Dijo que hay una comunicación fluida con el gobierno de Schiaretti y detalló las obras en marcha.

Martín Gill, el secretario de Obras Públicas de la Nación, aseguró que el peronismo cordobés debería estar unido y que no encuentra razones para que exista una división dentro del partido en la provincia. Así, el funcionario se refirió a la realidad del PJ, en la que hay grupos, como el de Carlos Caserio, que blanden la posibilidad de una interna.

Gill pidió que no haya fracturas. Y que se repita el esquema de confluencia que existe a nivel nacional.

En una entrevista con el programa Mensaje Directo, el funcionario habló de las obras que están en marcha, de las que se lanzarán en Río Cuarto y también de la realidad política provincial.

- El gobierno nacional había planteado que la obra pública sería un elemento dinamizador en medio de los efectos de la pandemia. ¿En qué situación está el plan de obras, específicamente en lo referido a Córdoba?

- Están muy bien, aun en un contexto tan difícil como el que nos tocó atravesar con la pandemia. En cada rincón de Argentina venimos fortaleciendo la presencia del plan de obras públicas, tanto en Vialidad, Recursos Hídricos, Enhosa como en las universidades públicas. En esta situación tenemos más de 1.000 obras activas en todo el territorio nacional y con una cartera de proyectos que estamos evaluando y está próxima a implementar. Esta línea tiene tres dimensiones: soluciona problemas que tienen los vecinos, disminuye las asimetrías y, por otro lado, moviliza la economía local de manera indirecta en las cadenas de proveedores y, por otro lado, genera trabajo. De hecho, hacía más de tres años que la demanda de trabajo en la construcción venía reduciéndose mes a mes. A partir de diciembre hemos logado empezar a revertir esa curva y ahora estamos en un proceso de recuperación de las fuentes laborales que se fueron perdiendo durante tanto tiempo y en eso hay un trabajo decidido. Por eso el presupuesto nacional ha invertido dos factores: el pago de intereses de la deuda internacional ha tenido una reducción de impacto en el presupuesto de 3,5 a 1,5 puntos del PBI a partir del acuerdo logrado con los acreedores privados. Paralelamente, la inversión en bienes de capital, básicamente nuestro ministerio, ha tenido un crecimiento en la participación del 1,5 al 2,5, es decir, el 100 por ciento. Y eso es una decisión política en un marco de sustentabilidad de las cuentas públicas y en la definición de las prioridades sobre las cuales trabajar. La obra pública es claramente una prioridad de este gobierno nacional y la quiere destinar a cada rincón de la Argentina. Y Córdoba no es la excepción. Nosotros en este año de trabajo conjunto entre Nación y Provincia hemos logrado más resultados concretos en Córdoba que los cuatro años que llevó adelante Mauricio Macri en la gestión. Y esto lo podemos ver en las obras viales que hemos podido reactivar: la autopista 19, la autovía Holmberg-Río Cuarto, la variante del paso Villa María, la reparación de la ruta 9 norte, la reparación de la ruta 60. También estamos con la reactivación de las obras de saneamiento en San Francisco, en Río Cuarto, en Córdoba Capital. Están las obras municipales: ya tenemos en total en Córdoba en evaluación más de 300 obras en la misma cantidad de municipios. Tenemos el 70 por ciento de los municipios de la provincia de Córdoba, que es la que más municipios tiene, plenamente con proyectos en evaluación o ejecución. Río Cuarto no es la excepción. Hoy (por ayer) mantuve una reunión de trabajo con Juan Manuel (Llamosas) y repasamos que hoy tenemos obras hídricas, como son los desagües del plan Fénix, próximos a arrancar, con fondos del Estado nacional. Las obras de cordón cuneta están en marcha en distintos puntos de la ciudad. También tenemos obras de pavimento: 35 cuadras que se están licitando y se van a poner en marcha y estamos trabajando en un proyecto complementario. Está la obra del Parque del Sur, el acceso a financiamiento de créditos internacionales para ejecutar obras en Río Cuarto. Estamos también con un programa que es el 29 29, en el que vamos a sacar una obra de pavimentación importante para Río Cuarto. También hay que consignar la obra en la Universidad Nacional de Río Cuarto que estamos licitando. Eso sólo en una de las 2.300 localidades de Argentina. Tenemos una meta y un objetivo: llegar a los 2.300 municipios de Argentina y a los 427 de la provincia de Córdoba.

- Más allá de la cuestión funcional, en lo político, ¿cómo está la relación del gobierno nacional con Córdoba? Hubo momentos de cercanía, con los legisladores de Córdoba votando los principales proyectos del gobierno nacional, pero que ahora parece haber entrado en otra etapa.

- No, no, la relación es muy positiva, totalmente correcta como la ha definido el gobernador en la apertura de sesiones. Es una relación madura, institucional, seria y hemos dejado atrás y hemos dado vuelta la página, como Alberto lo dijo cuando visitó cada lugar en campaña, de los desencuentros institucionales entre la Nación y Córdoba. No hay nadie en la provincia de Córdoba que pueda decir hoy que la Nación discrimina a Córdoba. Está absolutamente lejos de la filosofía que lleva adelante todos los días el gobierno de Alberto Fernández. No sólo con Córdoba, sino con cada una de las jurisdicciones provinciales y en el caso de Córdoba hay una tarea de construcción muy fuerte. Hablamos todos los días con los ministros, los referentes, los legisladores. La relación es óptima, es de trabajo, se han superado las grietas, los desencuentros, en un camino que es el camino mutuo. Si a Córdoba le va bien, a la Nación le va a ir bien. Y si a la Nación le va bien a Córdoba le va a ir mejor. La relación institucional entre Nación y Provincia es muy buena. Y como cordobés me siento muy contento de que así sea. No sólo porque trabajé fuertemente en este sentido, sino porque hemos dado vuelta una página de desencuentros y es parte de un compromiso del Presidente, del gobernador, de los intendentes. Nos venimos reflejando en ese trabajo. Y no sólo con las obras nuevas que se han puesto en marcha, sino con las que ya venían y se han continuado. Todavía es mucho lo que tenemos para hacer, pero lo vamos a hacer porque es decisión del gobierno nacional y estoy convencido de que es la voluntad también de las autoridades provinciales y porque Córdoba es muy importante para la Argentina y estoy seguro de que ese rol estratégico lo está teniendo en la agenda del gobierno nacional.

- Estamos también en un año electoral y Córdoba siempre es un distrito muy particular por las características del electorado. Aquí se está hablando de la posibilidad de que haya algún tipo de internas para dirimir diferencias que existen entre algunos grupos, principalmente entre el schiarettismo y el sector que comanda Carlos Caserio. Por otro lado, hay quienes opinan que el peronismo debe ir en unidad en este 2021 para abroquelarse. ¿Cómo lo ve usted?

- Lo primero que tenemos que decir es que la agenda que el Presidente nos pide es tener todos los días una agenda de gestión. Estamos fuertemente concentrados en solucionar los problemas de la gente y poner a la Argentina de pie. Por ese objetivo trabajamos todos los días. No está en nuestra agenda de gestión una visión de especulación política. Si cada firma de algún convenio, cada puesta en marcha de una obra se mide en términos electorales, si estamos viendo si lo hacemos con uno u otro, pensamos con esa lógica electoral que no queremos. Hoy, por ejemplo, me reúno con el intendente de General Cabrera, que es de otra fuerza política pero con quien estamos trabajando para poner en marcha obras públicas. Por lo tanto, creo que no es tiempo para que cada acción se mida en términos electorales. Lo que está en juego es el futuro del país y no los cargos en una lista. Y a esto el Presidente nos lo plantea todos los días. Lo venimos haciendo en esa dirección, dejando de lado intereses personales, particulares. El esfuerzo es dinamizar la economía, reconstruir la Argentina, ponerla de pie, y hacerlo en el marco de la unidad de los argentinos. Por otro lado, como hombre del justicialismo y del peronismo, la muestra de esa visión está en el lanzamiento estos días de la normalización del Partido Justicialista bajo la conducción del presidente Alberto Fernández. Ha quedado en claro que el camino de la unidad del peronismo es impostergable. Estamos convenidos de eso y no entiendo por qué Córdoba puede ser la excepción de ese camino de unidad. Estoy convencido y hasta último momento voy a trabajar en ese sentido, entendiendo que la diversidad enriquece, lejos de debilitar. El peronismo de Córdoba tiene particularidades que hay que saber interpretar y nos sentimos interpelados por eso. Ha sido esa capacidad de construir una opción electoral amplia, interpretando la voluntad de los sectores productivos, económicos y sociales, lo que ha permitido que durante más de 20 años el justicialismo fuera gobierno en Córdoba y que hoy estemos gobernando las principales ciudades de la provincia: Río Cuarto, Villa María, San Francisco, Cruz del Eje. Me parece que el camino es la unidad. Después corren los intereses particulares, personales, los dimes y diretes. Pero, como decía el General, la única verdad es la realidad y la realidad es que hoy tenemos esta mirada: un trabajo hacia adelante muy fuerte, lo principal es poner a la Argentina de pie.