El papa Francisco advirtió ayer que "todo uso de fuerza letal que no sea estrictamente necesario para este fin sólo puede ser reputado como una ejecución ilegal, un crimen de Estado", al referirse a excesos en la legítima defensa de parte de agentes de seguridad.
Francisco hizo estas afirmaciones en un discurso improvisado, tras reunirse privadamente con los miembros de la Comisión Internacional contra la Pena de Muerte.
En el mensaje, invitó a todos los países que no han abolido la pena de muerte pero tampoco la aplican "a que continúen cumpliendo con este compromiso internacional y que la moratoria no se aplique sólo a la ejecución de la pena sino también a la imposición de las sentencias a muerte".
El Papa hizo esos comentarios días después de que el presidente Mauricio Macri avalara por decreto un protocolo de actuación policial ideado por su ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que fue criticado por organismos de derechos humanos, organizaciones sociales y dirigentes de partidos políticos, entre ellos del oficialismo.
El Pontífice subrayó que "la defensa del bien común exige colocar al agresor en la situación de no poder causar perjuicio", por lo que "los que tienen autoridad legítima deben rechazar toda agresión, incluso con el uso de las armas, siempre que ello sea necesario para la conservación de la propia vida o la de las personas a su cuidado".
"Toda acción defensiva, para ser legítima, debe ser necesaria y mesurada", remarcó Francisco al advertir que "un acto que proviene de buena intención puede convertirse en ilícito si no es proporcionado al fin".
Cumplió 82 años
Por otra parte, el presidente Mauricio Macri saludó ayer al Papa, a través de las redes sociales, por su cumpleaños número 82.
"En un nuevo aniversario de su cumpleaños deseo hacerle llegar mis mejores deseos de felicidad @Pontifex_es", escribió el jefe de Estado en su cuenta de Twitter.
El saludo se produjo en medio de una tensa relación entre el mandatario y el Sumo Pontífice, quien se muestra cercano a movimientos sociales críticos de la gestión de Cambiemos y también siguiendo atentamente el armado del peronismo de cara a las elecciones del año que viene.
En ese marco, Francisco ya había confirmado que no vendrá al país en 2019, año electoral, con lo cual no habrá una primera visita oficial suya a la Argentina, al menos en el primer mandato de Macri.
El Papa ya había iniciado el domingo los festejos por su cumpleaños junto a unos 150 niños de todo el mundo que son atendidos en el Dispensario Pediátrico Santa Marta.
Comentá esta nota
En el mensaje, invitó a todos los países que no han abolido la pena de muerte pero tampoco la aplican "a que continúen cumpliendo con este compromiso internacional y que la moratoria no se aplique sólo a la ejecución de la pena sino también a la imposición de las sentencias a muerte".
El Papa hizo esos comentarios días después de que el presidente Mauricio Macri avalara por decreto un protocolo de actuación policial ideado por su ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que fue criticado por organismos de derechos humanos, organizaciones sociales y dirigentes de partidos políticos, entre ellos del oficialismo.
El Pontífice subrayó que "la defensa del bien común exige colocar al agresor en la situación de no poder causar perjuicio", por lo que "los que tienen autoridad legítima deben rechazar toda agresión, incluso con el uso de las armas, siempre que ello sea necesario para la conservación de la propia vida o la de las personas a su cuidado".
"Toda acción defensiva, para ser legítima, debe ser necesaria y mesurada", remarcó Francisco al advertir que "un acto que proviene de buena intención puede convertirse en ilícito si no es proporcionado al fin".
Cumplió 82 años
Por otra parte, el presidente Mauricio Macri saludó ayer al Papa, a través de las redes sociales, por su cumpleaños número 82.
"En un nuevo aniversario de su cumpleaños deseo hacerle llegar mis mejores deseos de felicidad @Pontifex_es", escribió el jefe de Estado en su cuenta de Twitter.
El saludo se produjo en medio de una tensa relación entre el mandatario y el Sumo Pontífice, quien se muestra cercano a movimientos sociales críticos de la gestión de Cambiemos y también siguiendo atentamente el armado del peronismo de cara a las elecciones del año que viene.
En ese marco, Francisco ya había confirmado que no vendrá al país en 2019, año electoral, con lo cual no habrá una primera visita oficial suya a la Argentina, al menos en el primer mandato de Macri.
El Papa ya había iniciado el domingo los festejos por su cumpleaños junto a unos 150 niños de todo el mundo que son atendidos en el Dispensario Pediátrico Santa Marta.

