La publicación coincide con el 135° aniversario de la encíclica Rerum novarum de León XIII y fue firmada por el Pontífice el pasado 15 de mayo.
En el texto, León XIV sostuvo que “la magnífica humanidad que Dios ha creado se encuentra hoy ante una elección decisiva: levantar una nueva torre de Babel o edificar la ciudad donde Dios y la humanidad habiten juntos”.
Además, convocó a “custodiar una magnífica humanidad habitada por Dios, promoviendo la verdad, la dignidad del trabajo, la Justicia social y la paz”, y llamó a desarmar la Inteligencia Artificial mediante controles éticos y sociales.
El Papa también pidió “superar la teoría de la guerra justa” y fortalecer el diálogo y el multilateralismo en un contexto internacional marcado por conflictos y tensiones.
La encíclica, dividida en cinco capítulos, sostiene que la tecnología “no es un mal en sí mismo”, aunque advierte sobre el peligro de que determinados intereses económicos reduzcan a las personas a simples recursos productivos.
Entre los ejes centrales del documento aparecen la defensa de la dignidad humana, la inclusión social y el acceso equitativo a las tecnologías.
Asimismo, León XIV reclamó políticas concretas que garanticen mayores derechos para las minorías y una participación más activa de las mujeres en los distintos ámbitos sociales y políticos.
El Pontífice enumeró cinco principios fundamentales de la doctrina social de la Iglesia: el bien común, la distribución universal de los bienes, la subsidiariedad, la solidaridad y la Justicia social.
En relación con la revolución digital, remarcó la necesidad de evitar que el conocimiento y las nuevas tecnologías queden concentrados “en manos de unos pocos”, profundizando las desigualdades.
También advirtió sobre los riesgos del odio, la desinformación y el uso indiscriminado de datos personales, y pidió que el desarrollo tecnológico esté guiado por “la dignidad de cada persona y el bien de los pueblos”.
Fuente: Agencia NA