Villa María |

Parto inusual en un tambo de la región: una vaca dio a luz a trillizos

El particular episodio se registró en un establecimiento rural ubicado en el paraje La Herradura, a unos 15 kilómetros de Villa María

Una vaca dio a luz trillizos en un tambo de la región y el hecho generó sorpresa en el sector lechero de Villa María.

El inusual parto ocurrió en el establecimiento Monte Chico, ubicado al sur de la ciudad, donde nacieron dos terneras y un ternero en buen estado general.

El episodio se registró en el tambo que es propiedad del productor Abel Marinelli, en cercanías del paraje La Herradura.

Según detallaron desde el establecimiento, se trata de un caso extremadamente poco frecuente en la producción lechera, donde lo habitual es el nacimiento de una sola cría por gestación.

Un parto inusual

El parto múltiple tuvo como protagonista a una vaca de cuatro partos identificada con la caravana número 5936.

El animal sorprendió al personal del tambo al dar a luz tres crías en un mismo nacimiento, algo que no recordaban en los últimos años dentro del establecimiento.

En la producción lechera, los nacimientos múltiples son poco comunes. Mientras que los partos de mellizos se registran en un porcentaje bajo, los trillizos representan una rareza estadística. Por eso, el caso rápidamente despertó interés entre trabajadores rurales y productores de la región.

“Nunca me había pasado ver algo así en más de 80 años vinculado a la producción de leche”, expresó Abel Marinelli en declaraciones al medio especializado Todo Lechería.

El tambo Monte Chico es actualmente administrado por el médico veterinario Gerardo Yoma, yerno de Marinelli.

El establecimiento se encuentra en la zona rural cercana al paraje La Herradura, al sur de Villa María, en una de las cuencas lecheras más importantes de Córdoba.

Desde el punto de vista productivo, el nacimiento de trillizos implica desafíos adicionales, explicaron.

Esto se explica por el simple motivo de que las vacas suelen tener una sola cría por embarazo y la gestación dura aproximadamente nueve meses.

Por ende, el objetivo reproductivo habitual es lograr un ternero por año para mantener la eficiencia del rodeo.

Más allá de la curiosidad biológica, el parto de trillizos en el tambo de Villa María requerirá un seguimiento sanitario y nutricional especial.

Tanto la madre como las tres crías deberán recibir controles permanentes para garantizar su desarrollo y estado corporal.

En estos casos -según se explicó- el manejo adecuado de la alimentación y la sanidad resulta clave para evitar complicaciones.

De momento, el equipo del establecimiento tendrá que monitorear la evolución de los terneros y de la vaca, en un hecho que ya quedó marcado como uno de los más llamativos en la historia reciente del tambo.