Un audio del excandidato a intendente Carlos Giliberti despertó acusaciones cruzadas entre gillistas y accastellistas, en un nuevo capítulo de la interna peronista local de cara al 2019. La unidad pregonada hace menos de una semana en la sede partidaria parece ahora estar un poco más lejos, aunque bien se sabe que la política es el arte de lo posible.
Giliberti, dirigente de origen radical y candidato a intendente por un partido propio en 2015, al que llamo Modecopa, reconoció en un audio (aparentemente fue grabado sin su consentimiento) que el exintendente Eduardo Accastello armó la denuncia en contra de la secretaria de Economía y Finanzas del Municipio, Daniela Lucarelli, y que él cobró por presentarla en los Tribunales de Comodoro Py en Buenos Aires.
De hecho, esta denuncia se formuló semanas atrás por supuestas irregularidades en el manejo de fondos para concluir el plan 250 Viviendas. Lucarelli luego se presentó en la Justicia ordinaria y en el Concejo Deliberante con toda la documentación para contrarrestar las acusaciones de Giliberti. Finalmente el juez federal Daniel Rafecas desestimó la denuncia y la envió a los tribunales provinciales. Recayó en el fiscal René Bosio.
Ahora apareció este polémico audio, que fue publicado por el sitio web villamariaya.com. Aparentemente, Giliberti le cuenta los planes a una persona (sería quien lo grabó) antes de que se presente en Comodoro Py.
“Atrás de esto está Accastello”, afirmó Giliberti en esa supuesta charla, e incluso menciona a “la señora de él”, en relación a la actual pareja de Accastello, la concejal Verónica Navarro, enfrentada hace mucho tiempo con Lucarelli. Cuando nació esta denuncia y se habló de “fuego amigo”, la historia venía por ese lado, más allá de las diferencias que pudieran haber entre el propio Gill y Accastello.
Giliberti además menciona que estuvo tres horas reunido con el exjefe comunal en una estación de servicio y allí planificaron la denuncia. En ese momento, no tenían claro si apuntarían contra Lucarelli y Gill o solo contra Lucarelli, lo que finalmente terminó ocurriendo. “La denuncia no va a ser livianita”, le dijo a esta supuesta persona, y sin tapujos le reconoció que él cobraría por hacerla. “No quiero trabajar, quiero plata”, dijo.
Qué dice el gillismo
Desde el gillismo no hubo voces en on the record, como se dice en el periodismo, pero si mucho en off the record, es decir, fuera de micrófono. Dijeron que el audio ya lo conocían, “que estaba guardado bajo siete llaves en el Municipio”, y por ende entienden que se filtró desde Tribunales (sin embargo, fuentes tribunalicias lo desmintieron).
Por conocer el contenido del audio, Lucarelli presentó toda la documentación al otro día de formulada la denuncia. De allí la sospecha del gillismo que el accastellismo estaba detrás. “Lucarelli tuvo la libertad de hacer todo lo que quiera porque vio afectado su buen nombre”, dijo una alta fuente consultada por este diario. Este mismo funcionario reconoció que “están muy dolidos”, aunque no hablarán públicamente y sí esperarán que se expida la Justicia.
También apareció otro audio, en lo que se lo escucha al jefe de Gabinete, Héctor Muñoz, mandándole un mensaje a un tal “Carlos” (otra alta fuente confirmó que sí fue a Giliberti), y de allí el accastellismo se agarró para decir que fue una campaña sucia armada por el propio gillismo, en complicidad con Giliberti.
Según pudo averiguar este diario, el audio data de dos meses antes de la denuncia. Allí Muñoz le dice que lo va a llamar “para ver como lo definimos”, pero se referiría a cuestiones laborales, que nada tendrían que ver con la política.
Los accastellistas apuntaron contra “los trolls” de Gill
El espacio creado por el accastellismo, Somos Villa María, envió un comunicado y apuntó contra “los trolls” de Gill. Dijeron que los comentarios en Facebook fueron realizados en secuencia por una serie de cuentas ‘dudosas’ vinculadas entre sí, “con perfiles claramente oficialistas que habitualmente publican contenido alabando la gestión del intendente Martín Gill”.
“Resulta llamativo que las cuentas ingresaron al posteo sólo para agredir al ex intendente Eduardo Accastello, acusado en la nota sin pruebas judiciables de ser el instigador de una ‘operación’, sin que una sola de ellas realizara otra interacción como dar un ‘me gusta’ o compartir la publicación. Sólo ingresaron para generar lo que en redes se conoce como ‘Trolleo’. Provocaciones, agresiones, difamaciones sin sustento”, dispararon.
Incluso hablaron de “falta de gestión”. “Es evidente un cierto nerviosismo e inusitada violencia entre quienes escribieron estos ‘comentarios’, aludiendo a cuestiones electorales en un momento tan lejano al inicio de una campaña, durante la que incluso sería escandaloso que surgieran este tipo de operaciones. Es lamentable que, en lugar de salir a dar explicaciones y demostrar transparencia ante la más mínima sospecha, se recurra a ‘operar’ en prensa y redes. Ante las fallas de gestión, eligen subestimar y manipular la opinión de los villamarienses”.
Martín Alanis. Redacción Puntal Villa María
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De hecho, esta denuncia se formuló semanas atrás por supuestas irregularidades en el manejo de fondos para concluir el plan 250 Viviendas. Lucarelli luego se presentó en la Justicia ordinaria y en el Concejo Deliberante con toda la documentación para contrarrestar las acusaciones de Giliberti. Finalmente el juez federal Daniel Rafecas desestimó la denuncia y la envió a los tribunales provinciales. Recayó en el fiscal René Bosio.
Ahora apareció este polémico audio, que fue publicado por el sitio web villamariaya.com. Aparentemente, Giliberti le cuenta los planes a una persona (sería quien lo grabó) antes de que se presente en Comodoro Py.
“Atrás de esto está Accastello”, afirmó Giliberti en esa supuesta charla, e incluso menciona a “la señora de él”, en relación a la actual pareja de Accastello, la concejal Verónica Navarro, enfrentada hace mucho tiempo con Lucarelli. Cuando nació esta denuncia y se habló de “fuego amigo”, la historia venía por ese lado, más allá de las diferencias que pudieran haber entre el propio Gill y Accastello.
Giliberti además menciona que estuvo tres horas reunido con el exjefe comunal en una estación de servicio y allí planificaron la denuncia. En ese momento, no tenían claro si apuntarían contra Lucarelli y Gill o solo contra Lucarelli, lo que finalmente terminó ocurriendo. “La denuncia no va a ser livianita”, le dijo a esta supuesta persona, y sin tapujos le reconoció que él cobraría por hacerla. “No quiero trabajar, quiero plata”, dijo.
Qué dice el gillismo
Desde el gillismo no hubo voces en on the record, como se dice en el periodismo, pero si mucho en off the record, es decir, fuera de micrófono. Dijeron que el audio ya lo conocían, “que estaba guardado bajo siete llaves en el Municipio”, y por ende entienden que se filtró desde Tribunales (sin embargo, fuentes tribunalicias lo desmintieron).
Por conocer el contenido del audio, Lucarelli presentó toda la documentación al otro día de formulada la denuncia. De allí la sospecha del gillismo que el accastellismo estaba detrás. “Lucarelli tuvo la libertad de hacer todo lo que quiera porque vio afectado su buen nombre”, dijo una alta fuente consultada por este diario. Este mismo funcionario reconoció que “están muy dolidos”, aunque no hablarán públicamente y sí esperarán que se expida la Justicia.
También apareció otro audio, en lo que se lo escucha al jefe de Gabinete, Héctor Muñoz, mandándole un mensaje a un tal “Carlos” (otra alta fuente confirmó que sí fue a Giliberti), y de allí el accastellismo se agarró para decir que fue una campaña sucia armada por el propio gillismo, en complicidad con Giliberti.
Según pudo averiguar este diario, el audio data de dos meses antes de la denuncia. Allí Muñoz le dice que lo va a llamar “para ver como lo definimos”, pero se referiría a cuestiones laborales, que nada tendrían que ver con la política.
Los accastellistas apuntaron contra “los trolls” de Gill
El espacio creado por el accastellismo, Somos Villa María, envió un comunicado y apuntó contra “los trolls” de Gill. Dijeron que los comentarios en Facebook fueron realizados en secuencia por una serie de cuentas ‘dudosas’ vinculadas entre sí, “con perfiles claramente oficialistas que habitualmente publican contenido alabando la gestión del intendente Martín Gill”.
“Resulta llamativo que las cuentas ingresaron al posteo sólo para agredir al ex intendente Eduardo Accastello, acusado en la nota sin pruebas judiciables de ser el instigador de una ‘operación’, sin que una sola de ellas realizara otra interacción como dar un ‘me gusta’ o compartir la publicación. Sólo ingresaron para generar lo que en redes se conoce como ‘Trolleo’. Provocaciones, agresiones, difamaciones sin sustento”, dispararon.
Incluso hablaron de “falta de gestión”. “Es evidente un cierto nerviosismo e inusitada violencia entre quienes escribieron estos ‘comentarios’, aludiendo a cuestiones electorales en un momento tan lejano al inicio de una campaña, durante la que incluso sería escandaloso que surgieran este tipo de operaciones. Es lamentable que, en lugar de salir a dar explicaciones y demostrar transparencia ante la más mínima sospecha, se recurra a ‘operar’ en prensa y redes. Ante las fallas de gestión, eligen subestimar y manipular la opinión de los villamarienses”.
Martín Alanis. Redacción Puntal Villa María

