Nacionales | Religión | Vaticano | papa-francisco

El Papa le pidió a un grupo de obispos argentinos que hablen “sin protocolos”

Lo dijo el arzobispo y riocuartense Víctor “Tucho” Fernández al destacar que solicitó que acompañen más a los jóvenes y expresó su preocupación por la polarización en el país

El arzobispo de la arquidiócesis de La Plata, el riocuartense Víctor “Tucho” Fernández, contó ayer que el papa Francisco les pidió a los obispos argentinos, entre los que estaba monseñor Eduardo Eliseo Martín y en el marco de la visita 'ad limina' que realizan al Vaticano, que hablen con "espontaneidad y sin protocolos" de los temas que los preocupan.

“Varios mencionamos las dificultades de la gente por la crisis económica. El Papa agradeció mucho lo que hace la Iglesia en Argentina para contener, asistir y ayudar a los que la pasan mal. También agradeció mucho lo que se hace en prevención de adicciones y en el acompañamiento de adictos”, expresó el arzobispo de La Plata en un comunicado.

Según relató, en el encuentro se habló también de las inundaciones en el Chaco y, en ese marco, Francisco "insistió en que hay que tomarse en serio el cambio climático, sin dejarse llevar por los intentos de relativizarlo". 

Polarización

Fernández reveló que en la reunión de ayer a la mañana, que se extendió durante dos horas, también se mencionó "la polarización que existe en nuestra sociedad, acentuada en el debate sobre el aborto, que ha causado también una mayor reticencia en muchos jóvenes ante el mensaje de la Iglesia".

En este sentido, indicó, el Papa pidió “apostar por la pastoral juvenil, a la luz de la exhortación Christus vivit”, y dio cuatro sugerencias: “1) Bancarse a los jóvenes, no tenerles miedo, escuchar con cariño sus críticas y sus diferencias de pensamiento. 2) Para ello, estar mucho tiempo sentados, dándoles tiempo. 3) Cuidar mucho el testimonio que les damos, porque los alejan las incoherencias. 4) Caminar con ellos sin pretender imponerles esquemas de planes, horarios, estructuras, dejándonos desinstalar y sin exigirles que sean perfectos de golpe”. 

Sobre los medios de comunicación

“Algunos obispos manifestaron su dolor por la manera injusta en que es tratada la figura del Papa en algunos medios, incluso en medios católicos. No se destacan o no se analizan suficientemente grandes aportes suyos a la paz mundial, como cuando besó los pies a los líderes de Sud Sudán o su encuentro con dirigentes musulmanes, y en cambio se mencionan sus chistes a los peluqueros, cuando no se ridiculizan o se politizan sus afirmaciones o se lo pone bajo sospecha permanente, si es que no se cae en groseras fake news”, lamentó. 

“La respuesta de Francisco –contó- fue que no se les echaran las culpas a los medios argentinos porque esto sucede en muchos lugares del mundo debido a determinados intereses globales, y recordó los cuatro pecados de la comunicación: la desinformación, cuando se dice sólo una parte de la realidad; la calumnia; la difamación con respecto a cuestiones íntimas y la ‘coprofilia’ (amor a todo lo que sea excremento)”. 

Monseñor Fernández reveló que el Papa mencionó la gravedad del problema educativo en la Argentina, al afirmar: “El bajo nivel de discusión, la facilidad con la que se cree lo que se dice en operativos mediáticos y con que se alimentan las polarizaciones, son indicios, entre otros, de una educación muy pobre”.  Al preguntársele sobre la educación católica, Francisco pidió que “las instituciones educativas sean espacios de encuentro con Cristo y  rogó que se cuide la equidad entre las distintas escuelas, para que en cada diócesis no sufran necesidad”. 

Nuevas normas sobre pedofilia

El arzobispo platense puntualizó que acerca de la pedofilia, el Papa anunció que “están por salir nuevas normativas más precisas, enriquecidas por el encuentro realizado en Roma meses atrás”. 

Con respecto a los seminarios, especificó, el Pontífice “pidió evitar los seminarios pequeños y favorecer las agrupaciones de seminarios o los seminarios regionales. También evitar los seminarios que sean refugios ideológicos. Acentuó la necesidad de cuidar los distintos aspectos de la formación: espiritual, intelectual, comunitaria-humana y pastoral. Con respecto a esta última se detuvo a valorar la actividad pastoral de los fines de semana como importante recurso formativo, que los seminaristas no deben entender como un escape o una distracción sino como un dejarse formar por el pueblo de Dios, actividad que a su vez debe ser acompañada, orientada y evaluada junto con los formadores y con la colaboración de los párrocos”. 

“Resaltó que una formación rígida o aislada, almidonada, o que prepara solterones, pero no madura ni capacita para enfrentar los desafíos. Finalmente mencionó que un test importante para medir la calidad de la formación son las homilías de los sacerdotes: allí se ve el fervor espiritual, la solidez doctrinal y la formación bíblica, el amor a la gente y la empatía, etc. Pidió además que en todas las diócesis se asegure la oración por las vocaciones junto con un serio trabajo vocacional”, añadió. 

Defensa de la vida con coherencia

Fernández destacó que Francisco “valoró mucho la defensa de la vida, pero pidió coherencia: el que ama la vida defiende los ataques a la dignidad de los pobres, las angustias que provoca la desatención de la salud de los indigentes, la vida de los ancianos, etc. Cuando se ama la vida se la defiende desde la concepción, en todas sus etapas y hasta el final”. 

El obispo de Chascomús y secretario general de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Carlos Humberto Malfa, entregó un saludo al papa Francisco en nombre de los obispos de las regiones pastorales del NEA, Litoral y Platense.

Comentá esta nota

Noticias Relacionadas