El titular de la SRA arrancó su discurso con un balance del aporte del campo a la economía nacional. Según detalló, durante el último año la actividad agrícola produjo por un valor de 40.000 millones de dólares, la ganadería alcanzó los 34.000 millones y las economías regionales generaron 11.500 millones. "En total, las cadenas productivas del campo han aportado a la economía nacional más de 83.000 millones de dólares", afirmó.
El tramo más enfático del discurso estuvo dedicado a las retenciones. Pino recordó que desde 2002 el Estado recaudó alrededor de 215.000 millones de dólares por ese concepto y calificó ese esquema como "un régimen confiscatorio". Reconoció que durante la gestión de Milei ese monto se redujo parcialmente y cuantificó en unos 6.000 millones de dólares la "suma no confiscada" que los productores pudieron reinvertir en genética, pasturas, maquinaria y mejoras productivas.
Esa reinversión, sostuvo, tuvo consecuencias concretas: crecieron la producción de carnes, huevos y miel; la cosecha de maíz aumentó un 34%; la de girasol se duplicó hasta alcanzar 7,5 millones de toneladas; y el trigo llegó a un récord de 30 millones de toneladas.
"Está demostrado, como venimos diciendo en reiteradas ocasiones, en coincidencia con el Presidente, que las retenciones deben dejar de existir por ley y para siempre"
Y cerró ese tramo con una frase dirigida a la dirigencia política: "Confíen en el campo. El campo nunca los va a dejar de a pie".
Respaldo al rumbo económico y nuevos reclamos
Pino también valoró varios indicadores de la gestión nacional: la baja de la inflación, el equilibrio fiscal, la estabilidad cambiaria, la reducción del riesgo país y el avance en la desregulación. Afirmó que "la producción ha comenzado a desplazar a la especulación financiera" y destacó el mayor diálogo institucional entre el Gobierno y la entidad.
Sin embargo, el discurso no se limitó al elogio. El titular de la SRA dirigió un mensaje directo a funcionarios, gobernadores e intendentes presentes: reclamó reducir impuestos provinciales y municipales, eliminar tasas que no se traducen en obras, terminar con las "aduanas internas" entre provincias y destinar más recursos a infraestructura vial, caminos rurales, puertos, trenes, salud, educación, seguridad y conectividad digital. "Cuando los impuestos bajan, la producción aumenta, y esto beneficia a toda la población", sostuvo.
En el cierre de su exposición, Pino trazó un horizonte de expansión para el sector: el agro podría incrementar un 50% la producción de cereales y oleaginosas, sumar un millón de toneladas de carne, duplicar la superficie forestada y aumentar en 2.000 millones de litros la producción lechera, lo que incorporaría otros 20.000 millones de dólares anuales a la economía nacional. El futuro del campo, agregó, dependerá de la incorporación de inteligencia artificial, automatización, trazabilidad y conectividad para mejorar la competitividad internacional.
La muestra, que permanecerá abierta hasta este domingo 26 de julio bajo el lema "El campo nos une", reúne a más de 4.500 expositores de animales, unos 400 expositores comerciales y espera recibir alrededor de 1,3 millones de visitantes durante toda la edición.