San Lorenzo de barrio Las Playas estaba trabajando en su sueño de tener la cancha iluminada. Para eso había una colaboración total de los vecinos. En las últimas horas el sueño se derrumbó porque les robaron todo. Los dejaron sin nada.
“Todos los días íbamos a ver que no se roben nada y ayer nos encontramos con la triste realidad de que nos sacaron todo. Nos rompieron todo, es indignante. Se llevaron los cables, rompieron las columnas donde están las distribuciones de los mismos. Estamos destruidos”, expresó Jonathan Aguirre, entrenador de Primera y Reserva del club, a Puntal.
“Somos un club muy humilde, de poca gente, que hacemos un enorme esfuerzo para estar a la altura de la competencia y esto nos mató. Somos una institución que no debe nada. Son muchos años de esfuerzo, pero se acabó. Hasta acá llegué”.
“Para el que quiera ayudar a San Lorenzo las puertas están abiertas, la poca cancha que quedó ahí está. No podemos entrenar sin luz y esta situación hace que no podamos seguir”, dice el técnico con el dolor sobre su voz.
La pérdida es incalculable en cuanto al dinero, son dos reflectores, cable subterráneo, tres cajas de columna de electricidad. Destruyeron la cancha.
El club no había hecho la denuncia hasta las últimas horas de ayer y solo era desolación y tristeza.
Diferentes entidades deportivas de la ciudad mostraron su apoyo al Santo a través de redes sociales. Por lo pronto, la institución ha quedado destrozada y su gente también.

