Testimonios: historias detrás de los números
De mi jubilación mínima, tres cuartas partes se van en boletas
El sector más vulnerable ante las recientes readecuaciones tarifarias es el de los adultos mayores. Un jubilado que cobra el haber mínimo compartió su cruda realidad:
El dato: Cerca del 75% de sus ingresos mensuales se liquida únicamente entre las facturas de electricidad, gas y agua.
El dilema: El margen restante debe alcanzar para alimentos, medicamentos y gastos imprevistos, obligando a priorizar qué servicio pagar para evitar cortes.
Disparidad en la luz: de $8.000 a $70.000 a pocas casas de distancia
El consumo eficiente se ha vuelto una obsesión para no saltar de categoría tarifaria. Varios vecinos resaltaron las enormes diferencias de montos que se registran en una misma cuadra:
“Cuidamos cada foco y apagamos todo lo que no usamos. A nosotros nos vino $8.000, pero al vecino de al lado le llegaron $70.000. Si te descuidás un poco con el consumo, el salto en la factura es demoledor.”
La incertidumbre por el subsidio y el régimen de Zona Fría
Para muchas familias, los esquemas de asistencia estatal representan el único sostén ante los aumentos. Una vecina beneficiaria de subsidios tarifarios expresó su preocupación por la continuidad de los marcos regulatorios vigentes:
Incertidumbre local: La expectativa de que Río Cuarto mantenga los beneficios del Régimen de Zona Fría, crucial para afrontar las bajas temperaturas del invierno sin que las facturas de gas se vuelvan impagables.
Un consenso unánime: la única alternativa es cuidar el consumo
Pese a las diferencias de ingresos o tipo de vivienda, todas las respuestas convergieron en un mismo punto de inflexión: los aumentos se sienten en todos los estratos sociales y han cambiado los hábitos de consumo dentro del hogar.
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Racionalización de la energía: monitoreo constante de electrodomésticos y uso medido de calefacción o aire acondicionado.
Revisión de subsidios: verificación continua de segmentación tarifaria para evitar perder los topes subvencionados.
Reorganización del presupuesto familiar: postergación de otros gastos no esenciales para mantener las cuentas al día.