En este contexto, el intendente Eduardo Accastello decretó un día de duelo municipal, en adhesión a la medida dispuesta por el Gobierno de Córdoba, como muestra de respeto y acompañamiento a la familia del brigadista, al cuerpo de Bomberos Voluntarios de Villa María y a toda la comunidad.
Aimetta dio sus primeros pasos como bombero en el cuartel de Villa María, donde ingresó como aspirante en 1997. En el año 2000 fue ascendido a bombero y permaneció varios años en la institución local, donde comenzó una trayectoria marcada por el compromiso y la vocación de servicio.
Con el paso del tiempo continuó su carrera profesional en distintas provincias. Integró el Plan Provincial de Manejo del Fuego, residió en Villa Dolores y también en Misiones, hasta convertirse en jefe de la Brigada Nacional NEA del Sistema Nacional de Manejo del Fuego. Además, era responsable técnico de la capacitación que se desarrollaba en San Juan al momento del accidente.
El fallecimiento del brigadista generó una fuerte conmoción entre sus excompañeros. El jefe del cuartel de Bomberos Voluntarios de Villa María, Gustavo Nicola, recordó que Aimetta se había formado en la institución durante su adolescencia y aseguró que la tragedia impactó profundamente en toda la comunidad bomberil.
Por su parte, el intendente Eduardo Accastello expresó su pesar a través de sus redes sociales, donde destacó la entrega y el compromiso del servidor público. "Su profunda vocación de servicio y su entrega al prójimo quedarán siempre en nuestros corazones", manifestó el jefe comunal, al tiempo que hizo llegar sus condolencias a familiares, amigos y compañeros.
Como parte del duelo decretado, durante este jueves las banderas nacional, provincial y municipal permanecerán izadas a media asta en todos los edificios públicos de la ciudad, en homenaje a Rodrigo Aimetta y en memoria de las demás víctimas del trágico accidente aéreo ocurrido en territorio sanjuanino.