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Cuarta condena en la Cámara del Crimen para "Tata" Castellano

Fue juzgado por siete hechos delictivos, confesó todos y lo condenaron a cuatro años de prisión. El imputado ya había enfrentado juicios en 2013, 2015 y 2018

En los últimos once años, Miguel Armando “Tata” Castellano (32) visitó la Cámara del Crimen, en promedio, cada dos años y medio.

En ese período de tiempo fue juzgado cuatro veces por un tribunal y sentenciado la misma cantidad de oportunidades, motivo por el cual debió pasar largo tiempo bajo encierro.

Lo condenaron en 2013, 2015, 2018 y ayer nuevamente.

En la audiencia de este martes, que fue de trámite abreviado, el imputado confesó siete hechos de diferentes características y fue sentenciado a cuatro años de prisión, pena que tendrá que cumplir de manera efectiva en el Establecimiento Penitenciario de barrio Belgrano, lugar en el que se encuentra desde noviembre del 2022, cuando fue detenido por un hecho de robo cometido en una vivienda, a la que ingresó luego de trepar la tapia. Esa vez, Castellano se apoderó ilegítimamente de una notebook, un teléfono celular y demás elementos.

Si bien su último delito fue registrado en 2022, dos años antes también había sido aprehendido por un intento de robo en una panadería, sin lograr su cometido, ya que fue sorprendido por uniformados de la Policía.

Meses después, en marzo del 2021, cuando todavía gozaba de la libertad, “Tata” hurtó un teléfono celular desde el interior de un camión.

En marzo de 2022, el nacido en Villa María pero con domicilio en la vecina ciudad de Villa Nueva, quien ante la jueza Edith Lezama de Pereyra declaró trabajar de limpiavidrios, fue aprehendido nuevamente por los delitos de lesiones leves, amenazas y daño a una tercera, al tiempo que también se le enrostró el delito de resistencia a la autoridad.

Hacia fines de ese mismo año, Castellano volvió a incurrir en delitos contra la propiedad. Ocurrió cuando, en un lapso de pocos días, robó en viviendas de Villa María y Villa Nueva y logró hacerse con un celular, cables, lámparas y accesorios de electricidad.

En el veredicto, que se leyó por secretaría, el Tribunal incluyó la obligación de que el condenado realice un tratamiento psicológico acorde a su problema con las adicciones.