Deportes | Unión | fútbol |

"Pusimos a Unión donde debía estar"

Esteban Canelo, conductor táctico del flamante campeón del primer certamen anual aclaró que “el grupo respondió y el equipo estuvo a la altura. Aún no alcanza para conseguir el objetivo”

Esteban “Teby” Canelo disfruta de su primera experiencia como DT en Unión Central, y festejó con especial emoción la consagración del “aurinegro” en el Torneo Apertura de Primera “B”.

Nunca le escapó a la presión, ni anduvo con vueltas a la hora de colocarle la mochila a sus dirigidos para ir por el ascenso. “Somos un club grande, el cuarto más ganador en la historia de la Liga, y hay que jugar en Primera A en 2027”.

Del dicho al hecho, aún queda trecho, pero dio el primer paso y aseguró que “desde que iniciamos la pretemporada antes de jugar el Nocturno en enero, el objetivo era claro. Lucharemos para ascender”.

Explicó que “es un proceso largo el campeonato de la divisional B no es para nada fácil, el ascenso recién se logrará en el final del año, pero esta primera parte nos encontró convencidos, fuimos de menor a mayor, y consolidamos una base firme con muchos chicos del club, que ayudó a que ese sentido de pertenencia nos condujera a la obtención del Apertura”.

Manifestó que “sin dudas que cuando este plantel se armó definitivamente, y comenzamos a ensamblar piezas para armar un equipo, todos nos posicionaron como candidatos, y llevar ese peso y esa responsabilidad no fue fácil. Tuvimos que pasar por situaciones complicadas, pero gracias a Dios todos los integrantes del plantel entendieron que el mejor camino era levantar la cabeza y trabajar”.

Sostuvo que “eso fue lo que nos llevó a crecer como equipo, y derivó en la conquista de este primer campeonato”.

Viejo y glorioso Unión Central

Recordó Canelo que “es mi segundo año como entrenador en Unión Central, y se dio después de terminar jugando con estos compañeros”.

El DT agradeció a “los jugadores como Facundo Depetris, Matías Rojas, David Pauletti que cuando inicié mi nueva función se transformaron en un soporte mío. Me ayudaron, me hicieron crecer como DT, y lastimosamente cuando llegó diciembre tuve que adoptar decisiones pensando en lo mejor para el club”.

Debió decirles a sus compañeros que el plantel de Unión Central necesitaba recambio generacional, y no podía contar con ellos. “Nos tocó esa parte del proceso tan difícil, con jugadores grandes, a los que se les va terminando la carrera. Los enfrentamos, nos abrazamos, y soy un eterno agradecido a esos compañeros”.

Señaló que “Unión Central tiene que ascender. Fue necesario adoptar decisiones muy duras y difíciles. Gracias a Dios los jugadores entendieron el mensaje, y los que tuvieron que quedarse se portaron de maravillas, y fueron al frente con la misma convicción que yo, en ese día a día en que el equipo fue creciendo y dando muestras que podía ser campeón”.

Sangre, sudor y lágrimas

Rodeado por sus padres y parientes cercanos, no dudó en reconocer que “heredé el fútbol de ellos, somos una familia de deportistas, y lo llevo en la sangre desde que nací”.

El recorrido por el campeonato no fue nada sencillo, especialmente hasta que el equipo hizo pie en un partido clave ante Juventud River Plate de Ausonia, en que el resultado varió hasta terminar en un triunfo que le permitió encaminar la clasificación.

La final, ante Unión Social, no podía resultar sencilla, si todo el camino había sido sinuoso, pero lo resolvió con enorme jerarquía, y una pizca de sufrimiento en los últimos minutos. “Lo llevábamos bien, hasta que lastimosamente sufrimos la segunda expulsión, y gracias a Dios el equipo supo sostener esos momentos de máxima tensión que se dieron en el final”.

Consideró valioso remarcar que “hubo pibes que jugaban su primera final, y lo hicieron muy bien. Vale señalar que Mateo Sosa era un pibe con edad de cuarta división, y tuvo que saltar a la cancha sin que le pesara. Tuvo grandeza para jugar en su categoría, para hacerlo en Reserva, y también para entrar en el segundo tiempo de esta final en Primera y no sentir el salto. No dudé un segundo en ponerlo, porque el pibe estaba listo para entrar y preparado para jugar en Primera División”.

Destacó que “Unión llevó el peso del partido, como también llevó el peso en el campeonato. No nos pesó la mochila, se hizo difícil hasta que el equipo se terminó de consolidar, y luego se hizo cargo de ganar las series de cuartos de final, de semifinal y la final, que ninguna fue fácil, pero se resolvieron”.

Unión para ir por todo

Encuentra los motivos de la vuelta olímpica que sus dirigidos dieron en Plaza Ocampo en que “la constancia, la persistencia, las ganas y el hambre de un plantel al que sometimos a un duro trabajo, bien ordenado, al que respondieron en forma muy satisfactoria, y con la mayor predisposición, pese a los inconvenientes que podían surgir, y a la pruebas a las que los rivales nos obligaron a superar”.

Señaló feliz que “volvimos a poner a Unión donde debía estar”.

Igualmente aclaró que “no alcanza todavía con esto, porque para lograr el objetivo que nos propusimos, falta un camino largo, e igual de difícil que el que transitamos en el Apertura”.