El comienzo del encuentro pareció confirmar la lógica del papel: el serbio, dueño de 24 títulos de Grand Slam y cuatro veces campeón en Flushing Meadows (2011, 2015, 2018 y 2023), se adelantó 3-0 en apenas trece minutos. Sin embargo, el jugador oriundo de 9 de Julio no se dejó intimidar. Fue recuperando terreno game a game, igualó el quiebre en el séptimo juego —con una breve pausa por lluvia que obligó a cerrar el techo retráctil— y se llevó el primer set en el tie-break.
A partir del segundo parcial, el cuerpo de Djokovic comenzó a dar señales de alarma. El serbio recibió atención del fisioterapeuta durante uno de los cambios de lado y, pese a igualar la serie ganando el segundo set con un quiebre en el undécimo game y el tercero con una ruptura en el noveno, su desgaste físico era evidente. En un momento del tercer set, con el marcador 4-4, llegó a vomitar en un costado de la cancha.
El quiebre del quinto set
En el cuarto parcial, Navone mostró su mejor tenis. Djokovic logró ponerse 2-1, pero el argentino recuperó el quiebre de inmediato y, en un maratónico sexto juego de dieciséis puntos, encaminó un contundente 6-2 que llevó el partido al quinto set. En ese tramo, el serbio sufrió calambres y solicitó asistencia por fuertes dolores en la espalda.
El desenlace fue categórico. Navone se adelantó 3-0 en el quinto parcial y Djokovic, al verse 1-3 abajo y sin poder mantenerse de pie, no pudo contener las lágrimas frente al público del Arthur Ashe. El argentino se mantuvo concentrado y cerró el partido 6-1, sellando la victoria con un passing desde el piso.
Con este resultado, Navone se convirtió en el primer jugador en eliminar a Djokovic en primera ronda de un Grand Slam en más de 20 años —la última vez había sido el estadounidense Paul Goldstein en el Australian Open 2006— y en el segundo argentino en vencerlo en un major, después de Guillermo Coria en la ronda de 64 de Roland Garros 2005. Además, cortó una racha de diecinueve victorias consecutivas del serbio frente a tenistas argentinos en Grand Slams.
En la conferencia de prensa, el bonaerense reconoció que las semanas previas no habían sido sencillas.
"No fueron semanas fáciles para mí, anduve con un par de problemas y mi equipo estuvo siempre ahí. Hay victorias que valen mucho más que haberle ganado a Djokovic, por eso esta es especial por otra cosa".
También describió lo que sintió dentro de la cancha: "Esto es lo mejor que me ha tocado en mi carrera. Ganar acá, por primera vez un partido en cinco sets, y a Djokovic, no es algo de todos los días. Para mí, enfrentarlo acá, ya era un sueño cumplido. Es increíble jugar en este estadio, es una atmósfera maravillosa".
Navone llega a este resultado con un año de gran nivel: ganó el Challenger 175 de Cap Cana sobre cemento, se quedó con su primer título ATP Tour en Bucarest en polvo de ladrillo, llegó a la final del ATP de Ginebra y derrotó al canadiense Félix Auger-Aliassime en el Masters 1000 de Roma cuando el canadiense era número 4 del mundo. En la gira norteamericana también sumó victorias ante Valentín Vacherot en Montreal y Raphael Collignon en Cincinnati.
En segunda ronda, el argentino esperará al vencedor del duelo entre el suizo Stanislas Wawrinka (127°), campeón del US Open en 2016 que disputa su última temporada como profesional, y el italiano Matteo Berrettini (43°).