La actividad se desarrolló junto al Ministerio de Salud de Córdoba y formó parte de un estudio internacional que analiza el impacto de esta política sanitaria en Argentina, Uruguay y Chile, países pioneros en la incorporación de esta inmunización en América.
Durante la jornada, representantes de organismos internacionales y autoridades sanitarias recorrieron el Hospital Regional Pasteur y distintos espacios vinculados al sistema de vacunación local, donde evaluaron circuitos de atención, organización, seguimiento y funcionamiento de las estrategias sanitarias.
Además, se realizaron entrevistas a equipos de salud y controles sobre los procesos de inmunización materna implementados en la ciudad.
El secretario de Salud, Julián López, destacó los resultados obtenidos durante la evaluación y señaló que el informe reflejó “la calidad de los procesos” desarrollados por los equipos sanitarios locales.
El estudio, denominado “Evaluación posterior a la introducción de la vacuna materna contra el VSR y del anticuerpo monoclonal de acción prolongada en bebés en Argentina 2025”, es impulsado por la OPS, la Organización Mundial de la Salud, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos y el Grupo de Trabajo para la Salud Mundial, en coordinación con el Ministerio de Salud de la Nación.
En ese marco, Córdoba fue una de las siete jurisdicciones seleccionadas para participar del análisis nacional, incluyendo instituciones públicas y privadas de Villa María.
La vacuna contra el Virus Sincicial Respiratorio busca prevenir bronquiolitis y cuadros respiratorios graves en recién nacidos, disminuyendo internaciones y complicaciones durante los primeros meses de vida.
Por otra parte, desde el municipio recordaron que continúa vigente la campaña de vacunación antigripal en la Asistencia Pública y en los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) de distintos barrios.
La inmunización está destinada a grupos priorizados, entre ellos personal de salud, embarazadas, puérperas, niños de entre 6 y 24 meses, mayores de 65 años y personas con enfermedades crónicas o factores de riesgo.