Con profunda indignación, tristeza y una sensación que roza el desamparo, docentes, jóvenes, mujeres y personas autoconvocadas, aún con un cielo que amenazaba a traer lluvia, decidieron hacer visible este jueves en Villa María el pedido de Justicia por Nancy Godoy, la maestra rural asesinada en Corrientes.
Lo cierto es que la actividad se produjo en el marco de un paro nacional convocado por CTERA, medida que también tuvo su impacto a nivel local luego de que hiciera público su acompañamiento la UEPC.
En declaraciones a Puntal Villa María, la secretaria general de la Delegación General San Martín de la UEPC, Lorena Zamora, aseguró que el porcentaje de adhesión tanto en el Departamento SanMartín como en la Provincia de Córdoba rondó el 70%. “Hubo escuelas en las que la adhesión fue directamente del 100%”, afirmó la referente.
Zamora afirmó que “el reclamo que hoy hacemos los docentes es genuino: es cierto que estamos muy desprotegidos y tenemos muy poco acompañamiento”.
Luego, agregó:“No es que no haya organismos, pero los que existen no alcanzan, es urgente que se fortalezcan y se creen mas redes de contención”.
Sobre la situación puntual que estaba viviendo la maestra fallecida en su escuela, agregó:“Nancy hizo un aviso, un informe como corresponde. Nosotros los docentes cuando vivimos cualquier situación, ya sea edilicia o de estudiantes, tenemos la obligación de hacer un informe. Lo que más me impactó fue la poca o lenta respuesta que tuvo del Estado”.
“Una víctima más del sistema”
La actividad realizada en Villa María para pedir Justicia por Nancy consistió en una concentración con volanteada que se llevó a cabo en la esquina de bulevar Sarmiento y 25 de Mayo, actividad que organizó la UEPC y a la que se sumó también la Asamblea Transfeminista Villa María - Villa Nueva, organización que dando continuidad a la jornada encabezó desde el bulevar una marcha hacia la Plaza Centenario.
Antes de eso, el gremio que nuclea a los docentes dio lectura a un comunicado que expresaba: “En los últimos días hemos visto cómo algunos relatos mediáticos y civiles asociaron a Nancy con la figura de una heroína. Nos dicen que fue una valiente, una luchadora, que denunció y desafió el peligro, sin embargo romantizar su tragedia con palabras de heroísmo es un error que desvía. Nancy no eligió ser una heroína, fue una víctima más del sistema”.
En otra parte, se expresó:“Su asesinato fue el desenlace de un entramado de abandono institucional. Al asumir la dirección en El Malezal, ella no se encontró con todo lo que un docente añora, la realidad la expuso al ausentismo y a la soledad, con un establecimiento desprotegido e indicios aparentes de actividades ilegales, que ponían en riesgo la comunidad educativa. Lejos de mirar hacia otro lado, su ética la llevó a advertir estas irregularidades, el sistema la dejó sola, se transformó en otra víctima de la desidia, el abandono y la crueldad del sistema”.
“En temas como este no debería existir grieta. Docentes, padres y gobierno deberíamos estar todos de acuerdo de que hoy 29 de octubre es un día de duelo para toda la docencia argentina. Desde este rincón del país abrazamos a la familia de Nancy, acompañamos su reclamo de Justicia y exigimos que se esclarezca su caso”, cerró el comunicado.

