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El Parque Pereira y Domínguez fue el escenario principal de los festejos

Las actividades vespertinas para conmemorar el cumpleaños de Villa María se concentraron en el renovado espacio de barrio Almirante Brown. Primero fue la mateada folclórica y luego el acto inaugural. El cierre estuvo a cargo del grupo musical “Urraka”

El cumpleaños N° 152 de la ciudad tuvo su broche de oro en el Parque Pereira y Domínguez de barrio Almirante Brown. Cientos de personas -mate en mano y reposera bajo el brazo- llegaron al pulmón verde villamariense para ser parte de los festejos. 

El viento que caracteriza a esta zona de la provincia tampoco se perdió la cita. Hubo danza folclórica, recreación y deporte, acto   inaugural de dos sectores del espacio, y un cierre a todo lujo con el grupo musical “Urraka”.

Folclore y “Urraka”

Desde las 18, agrupaciones de danza folclórica de la ciudad ocuparon el espacio central (frente al escenario) para mostrar sus variadas propuestas. Se presentaron el Grupo Juvenil Ateneo y “Sueños de Tradición” (agrupación de danza dirigida por Mariana Pedernera). También llegaron hasta el pulmón verde de barrio Almirante Brown algunos integrantes del Programa de Extensión Universitaria para Adultos Mayores (Peuam). 

José Carranza, Analía Pacoret y “Ticay” llevaron sus acordes y voces al escenario que se montó dentro del verde del parque, en la intersección de calles Rawson y Larrabure.

Pasadas las 20 horas, integrantes de la Escuela Municipal de Circo realizaron una función que llevó el nombre de “Un circo en llamas”. 

El cierre fue “a todo color”. El grupo musical y humorístico “Urraka” trajo a Villa María una propuesta original y divertida. Con instrumentos fabricados con objetos reciclados y mucha alegría lograron que grandes y chicos bailaran al compás del ritmo.

Inauguración

El intendente Martín Gill, los funcionarios municipales y María Angélica Blanco (familiar de Joaquín Pereyra y Domínguez) fueron quienes realizaron el tradicional “corte de cinta” en la tarde-noche villamariense. 

Cabe señalar que la obra del parque fue financiada con fondos de los gobiernos municipal y provincial. La Secretaría de Desarrollo Urbano, Ambiente e Infraestructura de Villa María fue el órgano que se puso “sobre sus hombros” el proyecto.

Los sectores habilitados (tanto el 1 como el 2) se encuentran delimitados por las calles Larrabure, José Ingenieros, Sucre y Rawson.

En las dos hectáreas del espacio se colocaron solados perimetrales e interiores y luminarias con tecnología led. Se ejecutaron además tres playones deportivos (se utilizarán para la práctica de vóley, handball, patín, básquet y fútbol). También se construyeron una pista para patinar y correr, baños públicos, dársenas de estacionamiento y mobiliario urbano.

Un espacio para el deporte

El director de Deportes, Fernando Badrán, habló con PUNTAL VILLA MARÍA. “Se abre otro espacio para que los niños puedan incorporarse al deporte. Eso mismo hace que luego los jóvenes se sumen a los clubes. Ésto es lo que se necesita para crecer y evolucionar en el deporte”, dijo.

“La idea siempre fue abrir en distintos sectores de la ciudad estos espacios deportivos para que todos se acerquen a hacer deporte sin irse tan lejos de su casa. Ahora no hay excusas para hacer actividad”, añadió uno de los referentes en la gestión deportiva municipal.

Badrán agregó que “tener tres playones deportivos nos da un montón de posibilidades para desarrollar todos los deportes”.

Diferentes instituciones deportivas de la ciudad fueron invitadas a conocer el lugar. “Quisimos que conozcan el lugar y se lo apropien. Vinieron equipos de básquet, patín, handball y fútbol, en este caso femenino, para que justamente aprovechen el espacio”, cerró.

La palabra de los vecinos

Edgardo y Emilse son de la zona (vecinos de barrio Parque Norte) y conocen cada metro del parque. “Venimos siempre a este lugar”, manifestó la mujer.

“Es un lugar que ha quedado muy lindo y hermoso. Antes era un espacio prácticamente muerto que separaba la parte de las vías y el lado del Hiper Libertad. Hoy es muy transitado, hay más iluminación y seguridad. Logró ganar vida”, detalló Edgardo.

Vecinos que vivieron toda su vida en barrio Almirante Brown dialogaron también con este medio. “Es una obra muy linda para la ciudad. Esperemos que la gente la cuide, porque mientras estuvo parado rompieron muchas luces”, destacó Néstor. Su mujer, Ofelia, también hizo mención al cuidado del lugar. “Necesita por lo menos tres personas para controlar este espacio, porque es muy grande. Si no sucede, no se va a mantener”, advirtió.



Maximiliano Gilla. Redacción Puntal

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