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El 70% de los argentinos evalúa que la situación económica es mala

El dato surge de una encuesta de Atlas Intel que releva los datos económicos y políticos de América Latina. En el país, el 56 por ciento de la gente considera que la economía empeorará. Crece la desaprobación a Milei

Siete de cada diez argentinos consideran que la situación actual de la economía es mala. Pero, además, no hay demasiadas expectativas positivas para los próximos seis meses: el 56 por ciento cree que la situación del país será peor, el 52 por ciento considera que el mercado laboral seguirá deteriorándose y el 47 por ciento mira con pesimismo el futuro cercano de su propia familia.

Los datos surgen del sondeo que hace todos los meses la encuestadora brasileña Atlas Intel en colaboración con la agencia Bloomberg y que ofrece un panorama sobre el estado de la opinión pública en los principales países de América Latina. Latam Pulse obtiene y publica datos sobre la situación política, social, y económica de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Venezuela.

En el plano económico, la encuesta mide la actualidad y la proyección. En Argentina, el 60 por ciento de los encuestados manifestó que la situación económica de su familia es mala, mientras que sólo el 17 por ciento respondió que es buena. Otro 23 por ciento la consideró normal.

Para adelante, para los próximos seis meses, tampoco hay optimismo. La opinión mayoritaria plantea que tanto la economía como el mercado laboral seguirán en declive. Ese dato es clave porque marca la expectativa que genera el gobierno en quienes el año próximo serán votantes. El cronograma electoral comienza a ingresar en una época de definiciones y la perspectiva económica de la gente y la esperanza o desesperanza asociada a ella pueden ser un factor clave en los resultados.

Esa expectativa no sólo puede definir el voto en gran medida sino también, por supuesto, las decisiones económicas de las familias. Si la mayoría considera que la economía empeorará en seis meses, lo normal es que haya prudencia a la hora de decidir gastos de largo plazo.

Latin Pulse mide ese dato. La última encuesta marca que hubo un fuerte crecimiento entre junio y julio de las familias que no están dispuestas a hacer compras de bienes durables. El 57,4 por ciento de los encuestados señaló que tiene la intención de reducir el nivel de compras de bienes durables; en junio, esa cifra fue del 47,7 por ciento, casi 10 puntos menos.

Sólo el 14,2 por ciento respondió que piensa hacer más compras, una cifra que un mes antes se ubicó en 24,8 por ciento.

Las expectativas determinan otro índice que elabora Atlas Intel y que es el Índice de Confianza del Consumidor, que está compuesto por la expectativa sobre la situación económica del país, de la familia y del mercado laboral, así como la expectativa de compra de bienes duraderos. Los países que obtienen puntajes superiores a 100 puntos se consideran favorables (satisfacción u optimismo), mientras que los puntajes inferiores a 100 puntos, son desfavorables (insatisfacción o pesimismo).

En el caso de Argentina, el Índice de Confianza de julio fue de -37.No sólo se trata del peor registro del año, es decir, del pico de pesimismo económico registrado durante 2026, sino que además Argentina obtuvo la peor nota entre todos los países medidos.

Venezuela, por ejemplo, está mucho mejor:el índice marcó un -8,1.

Alta desaprobación

Otro capítulo de la encuesta de Atlas Intel es el político, que mide por un lado la aprobación del Presidente y, por otro, evalúa al gobierno.

La desaprobación a Milei creció más de 4 puntos entre junio y julio. En la última medición, el jefe de Estado tuvo una evaluación negativa del 62,4 por ciento mientras que la aprobación cayó al 37,1 por ciento, casi tres puntos menos que en la encuesta anterior.

¿Y qué pasa con el gobierno?Si bien en este caso la desaprobación es menor, también se reduce la aprobación. Crece, en el medio, la opinión de que la gestión es regular. El 54,7 por ciento de los argentinos califica al gobierno como malo o muy malo, mientras que el 30,1 por ciento -el famoso núcleo duro- lo considera bueno o excelente. Un 15,1 por ciento opina que se trata de una gestión regular.