Las investigaciones señalan que, además de favorecer la reducción del peso corporal, el fármaco podría contribuir a mejorar distintos indicadores de salud vinculados con enfermedades cardiovasculares, respiratorias y metabólicas.
La endocrinóloga Ximena Tapper explicó que la pérdida de peso no solo se refleja en la balanza, sino también en una mejora de la calidad de vida. Según indicó, muchos pacientes destacan que vuelven a realizar actividades cotidianas que antes les resultaban difíciles, como caminar largas distancias, subir escaleras o realizar actividades recreativas.
Uno de los estudios más relevantes, denominado SELECT, ya había demostrado que la semaglutida reduce un 20% el riesgo de infarto no fatal, accidente cerebrovascular no fatal y muerte cardiovascular en personas con sobrepeso u obesidad que presentan enfermedad cardiovascular.
“Este estudio marcó un punto de inflexión al demostrar que tratar la obesidad con semaglutida 2,4 se traduce en menos mortalidad cardiovascular”, sostuvo la especialista.
Los nuevos análisis también identificaron beneficios sobre la hipertensión arterial, la inflamación y el control glucémico. Además, los investigadores observaron mejoras en pacientes con apnea del sueño, con una reducción significativa de episodios en comparación con quienes recibieron placebo.
En el ámbito respiratorio, los resultados mostraron una menor incidencia de eventos relacionados con el asma, mientras que otros trabajos registraron avances en factores de riesgo cardiometabólico y parámetros asociados a la salud hepática.
Por otra parte, un estudio realizado sobre más de 34.000 mujeres en etapa de menopausia encontró que quienes recibieron semaglutida presentaron un menor riesgo de desarrollar migrañas y depresión en comparación con aquellas que solo realizaron terapia hormonal.
Tapper destacó que la obesidad afecta a distintos órganos y sistemas del cuerpo, por lo que una reducción significativa del peso puede generar beneficios amplios sobre la salud general.
La especialista remarcó que el tratamiento de la obesidad debe realizarse bajo supervisión médica y señaló la importancia de facilitar el acceso a este tipo de terapias para los pacientes que las necesiten.